Migrantes: El mejor lugar...para vivir.

Posted on 15:50 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios

Hugo Triano Gómez. 
 

Como se ha dicho antes, el asunto de la migración no puede verse como un asunto aislado. Ahora mismo genera problemas en medio oriente, en Europa, en América. Unos tratan de acercarse a las posibilidades de desarrollo que su sola presencia no garantiza, mientras otros tratan de repelerlos temerosos de terminar afectados por el factor humano de la movilidad. 
La frontera sur Mexicana abandonada por décadas -si no es que desde siempre- no escapa a todos esos factores, menos a los poderosos intereses de la Unión Americana siempre deseosa de no perder el control y de mantener la hegemonía en la escena mundial.
Es precisamente en el reflejo de su necesidad, donde hay que buscar las respuestas a la “nueva” estrategia anunciada para la zona y que tiene como su coordinador al alguna vez Senador, diputado federal, aspirante eterno a gobernar, político retórico y hasta villano favorito de algunos: Humberto Mayans.
Pero Mayans con todo y sus años, con todo y sus dichos y hechos, estará ahí solo para obedecer directrices mayúsculas que en paralelo reducirán la creatividad, ímpetus y demás que debiera tener todo aquel que enfrenta un reto, sin las manos atadas.
Ello no significa que el traje Mayancista haya sido diseñado para él. Cualquiera que estuviera en la posición se habría enfrentado a lo mismo. El tabasqueño sin embargo -como siempre- aceptó la seducción del gobierno federal con tal de mantenerse en activo, en un escenario de “alto nivel” que disfruta, en medio de relaciones y personajes de peso, cobijado por la rimbombancia de su título.
Claro que para el puesto se requiere también de sensibilidad, de ser un hombre de leyes, pero fundamentalmente de respetarlas, condiciones cada vez más difíciles de detectar en quienes se dedican al ejercicio público. No en balde el mensaje primero enviado por el gobierno Peñista es hacer todo (lo que vayan a hacer) sin violentar las garantías elementales. Claro está que dicho discurso amén de desgastado, mostrará signos de no sustentarse más a la menor pifia.
¿Qué panorama puede entonces vislumbrarse en la zona limítrofe de México con Centroamérica? Aunque la sola definición genere escozor, la realidad de una militarización no luce lejana ni descabellada si se considera que los millones de dólares de la iniciativa Mérida destinados al país, persiguen fundamentalmente la paz, la tranquilidad en el tema de los United States.
Por lo mismo la idea de Cuauhtémoc Cárdenas de eliminar -como una muestra de atención a los migrantes- la visa y los pasaportes a los centroamericanos en tránsito, está a todas luces condenada al fracaso. El argumento de "mantener" la seguridad y los ingresos a las arcas podrían ser puntales, aunque en realidad cualquier podría hacer la función dados los objetivos del que paga, del que manda.
¿A qué se refirió desde el inicio el Secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio, cuando habló de bajar de la “bestia” a los perseguidores del sueño americano? ¿A emplear la fuerza, pero “nomás tantito”?¿A la decisión de incrementar la velocidad del tren de carga para evitar los arribos? ¿Bajarlos será en adelante, sinónimo de prohibición?
La otra realidad latente es que ante su "nueva" imposibilidad de traslado, el número de centroamericanos varados en ciudades como Villahermosa se dispare a escenarios inimaginables hace poco, y que ya hoy comienzan su gestación, con todo y que pocos se refieran a ello.
En otras palabras, ante la obligación de “obedecer” del gobierno de Enrique Peña, entidades como Tabasco deben mejor comenzar a prepararse para ser el hospital, el oasis y refugio de quienes con todas sus tragedias, capacidades y limitaciones, apuntan a hacer realidad el sueño Andradista de la primera década del siglo XXI para el suelo choco. Convertirlo en el mejor lugar para vivir... de los migrantes.

Democracia: Estragos de un ideal.

Posted on 15:47 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios

Hugo Triano Gómez. 


La cosa es así, la democracia en México es sinónimo de dinero. Todo le cuesta al erario. Todo.
Le cuestan las campañas, los partidos políticos -satélites, paleros e inservibles incluidos-. Los emolumentos de los politicastros y de los que se salvan de la quema.
Cuesta mantener a los románticos, a los intelectuales y filósofos del régimen; a los que asesoran, a los que ven los toros detrás la barrera, a los ingeniosos, a los maquiavélicos, a los que se creen líderes, a quienes aspiran a serlo y a los que se les olvidará que alguien les creyó.
Obvio, los órganos jurisdiccionales y los consejeros electorales, garantes según ellos de la equidad y lo correcto en la materia, le cuestan también… y mucho.
Como es de suponerse, la cantidad de millones gastados -no invertidos- está muy lejos de ser directamente proporcional a los resultados que se han entregado. Y es que si por dinero destinado fuera, México sería sin dudas la Grecia del siglo XXI y Tabasco la Atenas del esplendoroso reino.
Pero como el hubiera no existe, es menester decir que la ampliación presupuestal solicitada semanas atrás por el IEPC, y afortunadamente negada, no solo nunca se justificó, sino que ofende a la miseria pública y es contraria al discurso de austeridad que como todos los gobiernos del mundo, ha pregonado la administración de Arturo Núñez.
Lastimosamente la escena volverá a la normalidad del derroche en unos meses más y puntualmente en el 2015, cuando sin reparos y bajo el pretexto del proceso electoral, el órgano local volverá a la bonanza como aquél que siempre manejó adecuada y escrupulosamente sus recursos, recursos públicos al fin. Como aquél que no tuvo que echar mano del patrimonio que “sobrevivió” a la compra fraudulenta de un edificio no ocupado, porque en cuatro meses se acabó lo que le presupuestaron para este año. Como aquél que sigue viviendo en la opulencia cuando sabe que no hay ingresos capaces de soportar tal ritmo de egresos.
Lo que sigue sin embargo y con la reforma política electoral aprobada es vigilar que a la deseable salida de los consejeros locales no haya para ellos más que la entrega de su ahorro aparentemente bien constituido, nada de premiaciones inmerecidas y alejadas de la realidad económica. No bonos de marcha, no “habéres” de retiro, que amén de escandalosos no hallarán fundamento en lo legal.
¿Que con el control del INE en los consejos electorales locales las cosas pudieran cambiar? Difícilmente cuando la pretensión primera del órgano que sustituye al IFE es ejercer 63 millones de pesos tan solo en remodelación de espacios, y en términos generales empleará la estratosférica cantidad de 11 mil 883.9 millones de pesos tan solo en el 2014, cuando apenas se inaugurará el proceso de “renovación” de puestos de elección popular.
No hay pues que engañarse. Ni los mexicanos, ni los tabasqueños son más demócratas por el solo hecho de haber permitido o favorecido la alternancia de unas siglas al frente de los poderes que conforman el estado Mexicano; no son por mucho -ni una ni otra- una sociedad civilizada, educada, participativa, reclamante con razón y consciente de sus derechos, pese a haber invertido desde la creación de la institución electoral carretadas de dinero.
Los números en las jornadas comiciales -salvo las excepciones- no mienten, las frustraciones por los proyectos políticos que terminaron puque -sin remedio- siguen a la orden del día. Los resultados escasean pese a que los gobernantes se mantienen en su esfera de locura y poder, creyéndose los salvadores del suelo que les da de comer. 

Está visto finalmente, que la relación política-dinero es y será inseparable e indivisible en México por ser una industria rentable; que no está en el ánimo de la plutocracia impulsar su separación pese a que no sirve para hacer eficiente algo que solo en los países “iluminados” y en las utopías  ha dejado dividendos. Que es su preferencia mantener pegado a la ubre a todos los socios de este mercado de manipulación, de este mercado de mentiras llamado: Democracia.

Tamulté: La ignorancia a punto de parir.

Posted on 19:59 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios


Hugo Triano Gómez.

 
El conflicto en la zona de Tamulté de las Sabanas para definir la sede del hospital regional prometido en tiempos de campaña, ha entrado a su recta final. Así tiene que entenderse la declaración del gobernador Arturo Núñez de hacer un “último intento” por alcanzar un acuerdo de unidad o en su defecto le dará la razón -y por ende la ubicación de la infraestructura- a la “mayoría” que curiosamente fue a “agradecerle” su inclinación por el ejido Buenavista.
El hecho por supuesto no deja lugar a dudas. El gobernador al salir de su despacho a atender a sus visitantes y a sostenerles ese mensaje, demostró que su deseo es ubicarlo allí. Porque esté convencido técnicamente o porque en verdad cree que las mayorías están representadas con las firmas de los delegados es lo de menos, pues contra los deseos de un gobernante, poco queda por hacer.
Es verdad sin embargo que el gobierno estatal podría terminar mal parado en el asunto, cuando lo que quería era anotarse un diez; ser recordada como la administración que “por fin” le hizo justicia a los indígenas.
Y es que lo que el gobierno Nuñista no midió adecuada y sorpresivamente fue la forma de encauzar los acuerdos. De manera sorpresiva -se sostiene- porque al ser la región, bastión del movimiento de izquierda que encabeza, conoce perfectamente las fortalezas y debilidades, las ambiciones y susceptibilidades de radicalizarse de su gente.
Ahora, en efecto, parece complicado por la politización del asunto y lo “metido” de los tiempos para registrar la obra ante la autoridad federal, llevar a cabo un plebiscito para destrabar el tema. Otro gallo habría cantado si a propósito de consultas se hubiera realizado una como aquellas que son tradicionales entre los tamultecos, vinculándolo siempre a la factibilidad de la obra y a los supuestos objetivos -válidos y deseables- del gobierno de descentralizar servicios y desarrollar otras zonas de la región. 
En ese tenor es posible pensar que ni así se habría logrado la unanimidad, aunque se habría construido el contexto necesario para validar la conveniencia de realizarla en Buenavista, donde finalmente se hará. En otros términos, los inconformes se habrían quedado sin armas para “luchar”.
Claro que tampoco es correcto que los pobladores del ejido Jose G. Asmitia se consideren como los únicos que tienen el derecho de los beneficios de un gobierno, que “monopolicen” los servicios. Después de todo, de lo que ha adolecido Tabasco -y México en sí- ha sido de la centralización y el consecuente debilitamiento de sus estructuras básicas de gobierno.
Por otro lado, en una mirada NO cortoplacista, los tamultecos podrían estar desperdiciando una oportunidad para hacerse “más fuertes” en su pretendida y añeja idea de ser pronto un nuevo municipio. Oponiéndose a los deseos del gobernador, se están metiendo sin medir consecuencias con Sansón a las patadas, con el único con el poder fáctico para aligerar su pretensión.
Como sea, ya está visto que por las buenas no habrá acuerdos. Que con todo y que la sede óptima para el hospital sea Buenavista, por contar con el terreno apropiado y demás requerimientos, la decisión será catalogada como una imposición por los beneficiados “afectados”. 
Obligado debe ser para el gobierno Nuñista contemplar la reacción de este grupo, que podría ir desde intentos de boicot a la obra, pasando por marchas, plantones, bloqueos y los indeseables enfrentamientos, hasta llegar a las nunca infaltables amenazas de cobrar afrentas por la vía electoral.
Lo que queda en el aire es la duda de cómo será el “último intento” del gobernador Núñez por intentar un arreglo. ¿Recibirá a los inconformes con la obra en Buenavista como hizo con los que están a favor? ¿Acudirá a la “zona de fuego” o lo hará todo a través de interlocutores? ¿Con qué as bajo la manga cuenta para mantener vigente la idea de alta tolerancia, pero no indecisión? 
Cuidado deberá tener Núñez de no encender una mecha que sus oponentes esperan con ansias ver iluminada. Cuidado de no ser el padre del desastre, que la ignorancia está a punto… de parir.

Mass mundial: El grito de guerra.

Posted on 8:37 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios

-->Hugo Triano Gómez.




En vísperas del tercer duelo de la selección mexicana de futbol en la justa que detiene al mundo, los ojos se centrarán amén del terreno de juego en lo que ocurra en la tribuna. Los pronósticos de lo que sucederá en el campo -en suelo azteca obviamente- son halagüeños por decir lo menos. Lo que ocurrirá tras el primer despeje del arquero croata Pletikosa solo está en la cancha de la FIFA.
¿Se atreverá el organismo rector del balompié en el orbe, a llevar más allá su preocupación por el grito de “puto” que la porra mexicana enarbola tantas veces sea “necesario” en cada encuentro? Es francamente improbable que el combinado mexicano sea eliminado por ello en la mesa, con todo y que el “grito de guerra” pueda considerarse como un adjetivo homofóbico, ese que denigra a los homosexuales, pero también a las mujeres de por sí perseguidas por el dedo de la doble moral, cuando han decidido ganarse la vida vendiendo el cuerpo.  
Claro que en el futbol, gritarle “puto” al guardameta significa meterle presión. Hacerle ver que la porra lo sigue y que está atento a su juego, vital si se define como el arte de evitar los goles. Habrá también quienes le vean el lado chusco o de falso folklore al asunto, haciendo evidente que el deporte es de “machines”, aunque está comprobado que no es así en la extensión de la palabra. Tampoco es secreto para alguien que en (casi) todos los deportes -y más  en México- las “malas” palabras salen a colación en la más ligera de las oportunidades.
El asunto adquiere trascendencia sin embargo, cuando partiendo del hecho de que el futbol y el deporte son cuestiones masivas, sinónimo de triunfo para muchos, incluyentes de chicos y grandes, de gente de todos los extractos y condiciones sociales, sexuales, teológicas y las habidas y por haber; exhibe conductas que contrarian los objetivos -que por nuevo ejemplo- marcan las leyes mexicanas y se oponen a lo que en el núcleo social se desea para sus miembros. 
 ¿Acaso no es tarea actual intentar contrarrestar la discriminación y el buylling en niños y jóvenes, teniendo conciencia de ello? ¿Cuántos casos de buyilling no habrán iniciado con un grito de este tipo, ciertamente a otra escala y en otro escenario? ¿No pretende hacerse pues realidad en México, el mito de la igualdad basado en el derecho, la libertad y el respeto a la discrepancia? ¿No se ha “invertido” en ello cualquier cantidad de horas y de recursos financieros?
Las opciones son diversas. La acción de los aficionados puede verse como se dijo, con humor, puede considerarse exagerada por quienes la observan y hasta la juzgan, puede minimizarse e insistirse en que no pasa nada. Lo deseable será no alentar al menos la proliferación. Ponerse a pensar que México debiera mejor exportar cosas positivas, dar la batalla en otras lides y canalizar la fuerza de su machismo hacia cosas de provecho, todo en vez de formar parte de un posible “escándalo de orden mundial”. 
Baste ponerse en el lugar de los padres cuyos hijos escuchan y disfrutan ya de esos insultos, para comprender la paradoja, pues más allá de una explicación ¿cómo reaccionarán cuando sus retoños comiencen a ver normal la actitud y a acuñar la acepción, el concepto, para dirigirse a sus adversarios, incluyéndolos a ellos o a todo aquel que “amenace con robarles la gloria”? Cuando se convenzan que puede llamar a todos así, pero pobre del que ose considerarlo como tal, no importa que sea débil, no enfrente retos o rehúya a sus responsabilidades.La escena vale la reflexión. No importa que el “cántico” reaparezca y con más fuerza. Que comience hoy… después de las 3.

La falsa escisión madracista…anexos y conexos.

Posted on 21:55 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios


Hugo Triano Gómez



Aunque no de la magnitud de otros casos, la salida de Federico Madrazo Rojas de las filas del PRI representa una nueva coyuntura en la política tabasqueña. Una que busca, no idealmente, si de forma convenenciera, “fortalecer” el régimen de partidos, dividir el pastel de canonjías y prerrogativas entre más participantes y fracturar el entorno en beneficio de los que han establecido hegemonía en suelo choco.
No es esta pues, una escisión como la que el mismo PRI sufrió en el año 2000 y pagó en el 2012, cuando Arturo Núñez bajo siglas de la izquierda, le arrebató el derecho a vivir en la Quinta Grijalva a los tradicionales huéspedes tricolor. Esta es como admitiera el ex gobernador Manuel Andrade, una decisión bien pensada por “Pico” y avalada por su padre Roberto Madrazo, su “tío”  Floricel Medina y hasta uno que otro aferrado a la palestra política como Evaristo Hernández. Ya no se diga por los siempre “agradecidos” verdes como Patricio Bosch y Pedro Aznar.
Tan bien pensada esta la especie, que Federico Madrazo no solo apunta desde ya a ser el próximo secretario general del verde ecologista en Tabasco, sino a conquistar además mediante los siempre irreales mecanismos de representatividad avalados, la posición política que como priísta y a través del voto directo perdió: La diputación local.
Claro que aquí lo hará mediante la vía plurinominal, arropado por los mismos que hoy “ni pío” dijeron aunque en el fondo les hayan hecho a un lado ante el Madrazo (Rojas) que cual torero reconocido, llegó abriéndose paso entre la multitud sin que alguien chistara.
No vale mucho aquí, cuestionarse cosas que han ocurrido en otras latitudes y que con este enroque solo se reeditarán. De entrada, ocurrirá como a nivel nacional, que el discurso verde imperará en adelante pero no se concretará como hasta ahora; se seguirá dando paso a la política “analítica”, de “altura” pero nada descenderá a donde debe; será -como hoy- cosa de un partido-negocio "más de lo mismo", con algunos “nuevos” invitados y “viejos jóvenes” interesados, porque sí, nunca han dejado de ansiar el poder por considerarlo un modo de vida.
En esta expansión de priístas al sendero verde no hay tampoco la pretensión genuina de derrocar al gobernador Núñez; existe el interés simple, llano y crudo, del grupo priísta predominante de recuperar mediante el artilugio democrático lo que considera suyo, con todo lo que ello representa.
Tampoco debe darse por hecho que Rosalinda López -presente en el relanzamiento del Madracismo de la semana anterior- vaya a terminar por ello uniformada de verde ecologista. Su aspiración, todos saben, es más grande y tiene ahora -efectivamente- abierta la puerta para ser la primera candidata ciudadana a la alcaldía de Centro y a la misma gubernatura, cuando los tiempos para suceder a su ex compañero Senador Arturo Núñez hayan llegado.
En política no hay casualidades, Rosalinda López coquetea a la vista de todos por que así lo tiene diseñado. Quiere que la vean entre priístas y madracistas, entre quienes para unos pueden ser sus nuevos compañeros. Casi casi como la novia que gusta de los picones y amaga con darle el sí al nuevo pretendiente, para conocer el verdadero interés del otro.
Ella -astuta como es- sabe que en Morena no la tiene sencilla ante la “batalla local” que ha dado Octavio Romero y ante la promesa de revisar exhaustivamente los perfiles de los candidatos ante la primera postulación que tendrán que hacer en 2015. Por eso explora ya, todas, cualquier posibilidad.
Pese a todo lo menos probable es que López Hernández termine afiliada al PRI. En contraparte, por inverosímil que parezca ahora, puede estarse también ante el primer caso de que -en breve- el priísmo en Tabasco no postule un candidato propio y se sume a la ciudadana que los pondrá más cerca, en los hechos quizás, de recuperar la alcaldía de centro... y algo más.
De colofón, no es “loco” pensar en la aflicción de la opinión pública chiapaneca viendo a su gobernador y presidente del poder judicial entretenidos acá, con el ego engrandecido -más el primero que el segundo- en un evento político por excelencia y que dándolo por válido, solo lo vincula a él con el ex gobernador Carlos A. Madrazo, cuando sin duda tienen muchas cosas por hacer, por resolver allá.
Todo sea por entregarse a los aplausos, a los vítores sin causa; por recordar algo que falta demostrar que sientan; por soñar con el futuro, no importa que después no se sepa qué hacer. No importa que después escondan su actuar,  en “lo que Dios… diga”.

Tiempos de control . . .en el gobierno del cambio.

Posted on 12:40 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios


Hugo Triano Gómez. 


Que una instancia como la contraloría estatal en el gobierno del cambio haya sido alcanzada por la duda y el fantasma de la corrupción, no solo suena a escándalo. Es algo delicado e indeseable.
Y es que no puede perderse de vista que esa es la dependencia que mayor exigencia tiene en un gobierno a la hora de administrar recursos, aunque formalmente en el organigrama sea una más. Es ella, la que tiene el peso hasta moral de una administración pues es finalmente un órgano de control, el ente que auditará internamente a las demás. En otros términos es un organismo que no puede exigir a las otras, lo que no tiene, lo que no ofrece.
En Tabasco, es verdad, que las controlarías suelen hacer como que funcionan. Los hechos han demostrado que solo cuando se quiere o conviene se encuentran elementos para hacer responsables de irregularidades a quienes estuvieron antes en los puestos donde se toman las decisiones. Eso torna peligroso el asunto que raspa a su titular Lucina Tamayo
¿Qué hará ahora el gobierno de Arturo Núñez ante los señalamientos? Acusar una politización por el hecho de que la suspicacia alcanzó a alguien de sus confianzas sería un error. Sería darle validez a aquello del gobierno de cuates y cuotas”.
Lo imperante debe ser –una vez más- la exhibición de una indagatoria seria y como no hace mucho hizo Pedro Jiménez León con un asunto que le metió ruido a uno de los programas que ejecuta, atajar con elementos y antes de que la bola de nieve sea más grande, las versiones, las dudas. No emplear una caja de cristal y dejar el asunto al olvido, puede resultarle al gobierno y a su equipo más caro de lo que se cree.
Es, se insiste, un asunto de credibilidad el que aquí está de por medio. Esa que no se vende como en botica y que bastan a veces –pocas cosas- para extraviarla sin posibilidad de recuperarla.
Que la denunciante directora de administración de la Contraloría Candelaria Vázquez Ramos tenga iniciado un proceso administrativo por una supuesta incompatibilidad al emplearse en dos plazas del gobierno y sea señalada de tráfico de influencias en beneficio de su esposo, no puede –amén de dictaminarse- desviar la atención de lo toral: La posible afectación –vía corrupción- de las arcas estatales por aquello del sobre precio que se acusa en la compra de aires acondicionados y a la inversión privada local –por adquirirlos fuera de aquí- las mismas que Arturo Núñez prometió cuidar y fortalecer.
Ni qué decir del presunto pago a aviadores que denunció la aludida vinculándolos a familiares de la misma Tamayo Barrios. Exhibir las nóminas certificadas y balances, bien pudiera despejar las dudas. De nuevo, callar, minimizar o algo similar solo hará acrecentar las dudas respecto al combate del flagelo que el gobierno Nuñista exhibió del de Andrés Granier.
Ya se dijo, referir una politización del caso no ayudará, sí entender que aunque todos los gobiernos se desgastan naturalmente por el mismo ejercicio del poder, es obligación del elegido para estar al frente  meter las manos y tratar de impedirlo. Hacer efectivo el proverbio aquel de Ayúdate que yo te ayudaré”.

Caso IEM: Coyunturas a la vista.

Posted on 9:28 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios

Hugo Triano Gómez. 


La determinación de incompatibilidad es de acuerdo a los preceptos legales más antiguos, un instrumento para procurar la eficiencia de algún funcionario, legislador o gobernante, uno que busca mantener la independencia de actuar, que sirve para librarlo de conflictos de interés; en suma, es una herramienta para combatir la corrupción. En el caso de Leticia Romero Rodríguez, la Directora del Instituto de la Mujer en Tabasco, no tiene porqué ser distinto.
Por ello es importante distinguir que si bien la acusación contra la ex consejera local del IFE ha subido de tono, y hasta pudiera considerarse de tipo político, no presenta indicios de ser misógina. Incursionar en ese terreno amén de peligroso no haría más que distraer la atención de lo verdaderamente importante: Aclarar el asunto. 
Ahora parece tarde reparar en el hecho de que meter al IEM en la dinámica del escándalo, de la duda, no favorece a nadie. Empero el mismo gobierno de Arturo Núñez permitió que un instituto en consolidación fuera tomado como “sparring”.
Y es que desde el principio la escena seguramente fue calculada por el gobernante tabasqueño, promotor legal y “tradicional” -por aquello del dedo- de la llegada de Romero Rodríguez a la dirección del IEM y sin embargo decidió correr el riesgo. No es posible, ni por error, sostener que Núñez no conocía de los vínculos académicos de la Doctora con más de una Universidad y del aspecto ético de la “cosa” y sin embargo no le “sugirió” solicitar al menos una licencia, ya no se diga de su parentesco político con el Secretario de educación: Rodolfo Lara Lagunas. Ahí están las consecuencias.
Dejando de lado el poder fáctico, es vital entender que a estas alturas los que deben aparecer son los dictámenes de compatibilidad que debió realizar la contraloría estatal y las instancias federales que etiquetan recursos para el ejercicio del organismo, en aras de despejar las dudas. Haberlos omitido significará un nuevo traspié al dicho del gobierno de querer hacer bien las cosas.
También vale la pena decir que en apariencia no hay aún algún indicio para iniciar una causa penal contra Romero Rodríguez; que todo se mantiene en el ámbito de lo administrativo y en la preocupación -sí- de que un conflicto de intereses pudiera afectar su trabajo y abrirle la puerta a favorecerse económicamente, de forma indebida.
Paralelamente el lado ético del asunto apunta a reconocer que la Doctora Romero ni es una funcionaria con todas sus baterías puestas en el IEM, ni es mentora de la UJAT de tiempo completo, aunque cobre como tal; aunque la Universidad la justifique y la defina como tal.
¿Porqué si otros funcionarios como la ex subsecretaria de educación media superior y superior Miriam Carolina Martínez López, “recurrió” a su año sabático ante el mismo Alma Mater para dedicarse a la encomienda que tenía en frente, nadie más opta por hacerlo? En la manera de querer comprometerse con una causa, es posible encontrar la respuesta. 
Quizás lo que debiera aprovecharse con todo esto, es la coyuntura que se abrió. Dejar de ser laxos -desde la ley- no exigentes con los funcionarios públicos y permitirles hacer lo que sus conciencias les dicten. Basta hacer memoria sobre el actuar de un sin fin de ellos, para ponerle rostro a la máxima aquella de que “les dieron la mano y se agarraron el pie”. En otras palabras, ante la necesidad de resultados en un estado como Tabasco ¿quién se opondría a exigirle a los funcionarios, un compromiso total de forma y fondo con lo que hacen, a que decidan si desean mantener su prestigio privado o darle el carácter de apostolado a la administración pública?.
Empero en el pantano todo suele significar un mayor esfuerzo. Será difícil que los diputados puedan ponerle freno a casos como este, cuando ellos mismos no han dejado de saltar de posición en posición y quizás más adelante puedan verse inmersos en algo similar. Dicho sea de paso, es factible que ante un posible nuevo triunfo de la izquierda en las elecciones intermedias, Leticia Romero sea ratificada 3 años más al frente del instituto.   
De colofón habrá que decir que también algunas falsedades parecen haberse colado al asunto, desnudando el interés político del que se habló al principio. Es el caso de las denunciadas ganancias acumuladas por la directora del IEM y que según su antagonista -dirigente del panal y ocupante de una de las carteras del SNTE- Juan Jacinto Bautista, rebasa los 101 mil pesos colocándola por encima de lo que el mismísimo gobernador Núñez recibe cada mes. 
Baste mencionar que lo irregular sería que por su solo actuar en el gobierno, la dama obtuviera mayor remuneración que el jefe del ejecutivo tabasqueño, cosa que no sucede. De nuevo mejor habría que retomar -desde el Congreso- el proyecto aquél de la ley de salarios máximos que la misma plutocracia tabasqueña frenó hace unos años y que impidió revisar al menos de una manera profunda, el asunto de sueldos y prestaciones, no por “encimita” como suele hacerse, en los ámbitos estatal y municipal, no solo en los burros… de mi compadre. 

APPs: Pasado, presente y futuro.

Posted on 10:56 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios

 

Hugo Triano Gómez. 



La reciente aprobación de la ley de APPS dada en Tabasco a iniciativa del gobernador Arturo Núñez, no da pie a ambigüedades. Corrobora lo que hace algunos meses se advirtió y “casi” siempre ha sucedido. Que el que gobierna no es el mismo que aspiró, que aquél que aún es candidato a dirigir una nación, un estado.
La sentencia se confirma en el hecho de que el entonces Senador Núñez se opuso a la aprobación de la norma federal, antecedente de la que ahora es realidad en la entidad que gobierna. La misma que abre las puertas a lo que criticó.
¿Pero porqué Núñez actuó de una manera antes y de otra después? La escena tiene que ser observada con la visión de fines del 2011 para comprenderla, más allá de que el Secretario de gobierno Raúl Ojeda justifique en la evolución del pensamiento humano -en la rectificación- el viraje en el proceder Nuñista.
Es necesario recordar que para entonces Enrique Peña Nieto había sido ungido por los príistas como su candidato a la presidencia, que el Presidente Felipe Calderón era insistente en su preocupación por la falta de definición de los legisladores respecto al tema, siendo que en su óptica éste generaría empleos -ya en el año electoral- y provocaría derrama económica además de acuerdos transexenales. Del lado del Perredismo duro, comandado entonces ideológicamente por el ahora Morenista López Obrador, la tónica fue de oposición. Ahí justamente puede inscribirse la actuación de Núñez, que mostrando lealtad a su líder rechazó la idea en la lógica de no permitir “más beneficios” al llamado PRI-AN y en especial a Peña Nieto.
En otras palabras el Senador Núñez siguió la línea Obradorista, quizás siendo desde entonces partidario de la privatización de los servicios públicos y comprendiendo que el apoyo de aquella sería vital para sus aspiraciones en el pantano choco. Lo demás es claro, su afinidad a las Asociaciones Público- Privadas estaban reservadas para sus tiempos de gobernador, lo mismo que los pasos a un costado que su administración ha dado respecto al Tepetiteco, restándole sí, algo de su peso específico al menos en su gestión.
A todo esto hay que decir que si bien las disposiciones reglamentarias debieran ser lo más exhaustivas que se pudiera tratando de reducir los márgenes de maniobra para la corrupción, con el papel de “aval sin medida” asumido por las bancadas mayoritarias de izquierda en el congreso local, el ejecutivo tabasqueño tiene una peligrosa manga ancha que puede explotar. Sin mecanismos de control claros y sanciones ejemplares como se presume se emitirá el reglamento, la buena fe parece insuficiente.
El papel del poder legislativo quedó con todo esto de nuevo en entredicho al oponerse a la discusión amplia del asunto, con todo y que los foros previo a la aprobación de una norma suelen ser infructuosos, simple gasto en Tabasco. Ya no se diga por la falta de un debate de fondo entre los legisladores, que se limitó a un programa de radio y a tres o cuatro actores de la política.
En un apartado final deberá considerarse la disyuntiva entre lo que es preferible partiendo de la quiebra heredada, pero también de la duda del manejo “escrupuloso” de los recursos en el nuevo gobierno. ¿Es acaso preferible que la administración tabasqueña con sus manos metidas, siga haciendo obritas a precios -quizás- exorbitantes, sin compromisos de rentabilidad y recurriendo a la deuda con intereses o apueste por las inversiones de "gran envergadura", cediendo derechos, sin comprometer más y formalmente el presupuesto, así como auspiciar el derroche del erario? ¿De qué tamaño será el espejismo o la realidad?. Solo el tiempo lo dirá.  Él mismo se encargará de exhibir las verdades y mentiras del caso y de desnudar a los ladrones -si es que los hay- que juraron no beneficiarse de la norma y terminaron haciendo lo contrario.  
Por lo pronto el nuevo Centro de Convenciones, llamado a ser el primer gran pastel a degustar por los hombres del dinero bajo las nuevas reglas, dejará a muchos con la pupila dilatada y el paladar escurriendo, viendo danzar los millones, oliéndolo si acaso, pero  sin poder… disfrutar.

DIF Tabasco: Escándalo creciente.

Posted on 9:43 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios


Hugo Triano Gómez. 


Lo sucedido en el DIF Tabasco con la adquisición del programa de desayunos escolares 2013 tuvo ya una sanción, con todo y que pueda resultar mínima y no definitiva. El gobierno de Arturo Núñez, es cierto, bien podría emplear en su defensa el dicho de que a diferencia de la gestión de Andrés Granier, sí investigó y procedió; no obstante que por ser este un gobierno “diferente” está obligado a ser implacable y a demostrar que se fue exhaustivo y que no solo se hallaron chivos expiatorios.
De inicio hay que subrayar que como antaño, los órganos de control interno de dependencias como el citado DIF y la de carácter estatal quedan en evidencia en asuntos como éste, amén de exhibirse poco eficientes, un lujo que no puede permitirse una administración tan vertical a la hora de juzgar a la que le antecedió.
Que todo haya salido a la luz pública a través de una tercera persona, así sea antagónica a la administración actual no le resta valor, pues de no haber sido así, es probable que del asunto no se hubiera sabido nada, quizás ni se habría valorado; quizás apenas se habría de revisar hasta fines de año, cuando todo habría sido minimizado de nuevo bajo el precepto de que la irregularidad ya fue “solventada”.
Es verdad que la contraloría estatal no ha advertido en sus pocas palabras sobre el hecho que se trate de un caso de tráfico de influencias por parte del director jurídico e integrante del comité de compras del sistema DIF, Sergio Pulido Pérez. Su titular Lucina Tamayo alcanzó apenas a ubicar lo ocurrido como una omisión de Sergio Pulido al no advertir su afinidad con el propietario de la empresa que curiosamente se adjudicó los más de 20 millones de pesos que dejó el contrato. ¿Cómo se llegó a la conclusión? ¿No se encuadraban otras figuras legales en los hechos? ¿Porqué a cuenta gotas y a regañadientes se exponen argumentos que dejan más dudas que certezas? ¿Se revisó acaso -por citar algo- la situación patrimonial del aludido para determinar que no hubo un interés oscuro en la referida omisión? Es quizás tiempo de recordar que por definición, abusar del poder, alterar un proceso natural o ideal, es corrupción y que quien la tolera se vuelve cómplice y responsable de ella. 
Tampoco puede pasar de noche el hecho de que lo que aquí se observa ocurre en la dependencia quizás más noble que por definición tiene un gobierno en México y en la cual -debe admitirse- la condición humana le ha restado credibilidad. Es así, porque no basta ya decir sin demostrar que ahí todo está bien, que ahí no pasa nada.
Es de suponerse también que el que el priísta Mario Llergo haya vinculado al yerno del gobernador Núñez y a su hija misma en el tráfico de influencias que ve, no haya sido de la gracia del jefe del ejecutivo tabasqueño, ya no se diga que el “escándalo” se esté dando en la dependencia que encabeza su esposa Martha Lilia. En pocas palabras, que le estén dando donde más le duele. Llergo deberá estar consciente ante lo exhibido que más que una piedra en el zapato se ha convertido ya en un ex funcionario que debe no tener pendientes por su quehacer reciente, ni cola que le pisen.
Al final, quizás la luz en el sendero la aporte la intervención en todo esto de la Secretaría de la Función Pública, si es que se desea mantener la fe en las instituciones. Quizás ella pueda determinar si las relaciones de “alta sociedad” exhibidas, esconden en verdad algo de irregular entre sí o todo se trata de un nuevo golpe mediático a unos meses del inicio de los procesos electorales. Quizás ella pueda dilucidar si estuvo bien sancionar con un mes de suspensión y sin salario a quien a ojos de la autoridad tabasqueña, no hizo nada grave, no importa que haya agravado en otro plano, la desconfianza en un gobierno que aún mantiene deudas diversas… con sus electores.