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Septiembre 11.

Posted on 19:22 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios

Iván Triano Gómez.


“Millones de personas vieron una manzana caer, pero Newton fue el único que preguntó por qué.”



Más allá de lo doloroso que pueda ser toda pérdida humana, se trate o no de un atentado “terrorista”; el hecho concreto del denominado 11-S es aún más gravoso, dadas las implicaciones de ello para la humanidad, que por la muerte de los miles que se generó directamente con el hecho.

En efecto, hace ya diez años, el sacrificio de miles en la torres gemelas, marcó un cambio de rumbo en el mundo, especialmente caracterizado por el incremento de la violencia y del derramamiento de sangre, cuya fuente inagotable es precisamente la humanidad.

Y no es que antes de tal fecha no hayan existido tales calamidades; la historia de la humanidad así lo demuestra.

El desplome de las torres gemelas constituyó pues el hundimiento del Maine (el navío que habría de permitir el ingreso de los USA en la guerra hispano cubana de finales del siglo XIX); el día de la “infamia” (el ataque a Pearl Harbor, que habría de lograr lo propio pero en el escenario de la denominada segunda guerra mundial); en otras palabras, cheques en blanco, que han de generar y alentar casi en automático a la opinión pública global, el apoyo y respaldo a toda acción que tienda a ir detrás del o los responsables.

Desde entonces el imperio del Norte de América, desató una guerra sin cuartel en contra de todo lo que pueda ser calificado de “terror”; aunque no el terror que le resta sueño al ciudadano común; a ese lo fomenta, lo alienta, a través del tráfico de estupefacientes, armas, órganos y esclavos, a fin de disolver los últimos vestigios de las fuerzas morales de la sociedad antes cristiana.

La sociedad materialista y consumidora de hoy no alcanza a ver que con el derrumbe y sacrificio de algunos miles -el once de septiembre de dos mil uno- en la ciudad emblema del poder financiero global (y por ello una de las más segura), se inició el derrumbe de un orden fundado hace siglos.

Irak, Afganistán, el mundo árabe, últimos bastiones verídicamente fuertes para hacer frente a la pretensión de imponer un gobierno global materialista e irreligioso, son sólo ejemplos.

Tan sólo, el conflicto del mundo árabe vaticina el posterior ataque -anunciado y previsto desde hace décadas por analistas serios – a la república islámica del Irán, que ya no representará riesgos ante el llamamiento a una guerra santa por ésta última.

El aliado ruso del Irán, al fin (así lo demuestra la historia), siempre será más factible de endulzar por los dueños del oro mundial, se trate de la crisis que sea.

Y es que hay quienes afirman que un ataque al Irán podría generar la chispa adecuada para el inicio de la tercera guerra mundial, sólo que ahora con tintes nucleares.

Tal posibilidad se halla acompañada en paralelo con el arma económica que blande la cúpula financiera internacional y que implica la posibilidad de un crack mundial financiero (otro recurso en caso de resistencia de los gobiernos nacionales que perduran), como el que se generó en 1929.

Ante tal panorama cabe el rechazo a la intención de volver un culto, el once de septiembre de las anualidades (con todos y los miles de muertos generados); pues sencillamente, se trata de un hecho calculado y fabricado por la cúpula de poder de Norteamérica, que se aprestó -de nuevo- a celebrar mundialmente con foros, documentales, exposiciones y demás estrategias de mercadotecnia.

Es preferible preguntarnos el por qué de los sucesos del 2001, sus implicaciones, sus secuelas para toda la humanidad, no sólo para el original pueblo norteamericano. Discernir – si nos es posible – respecto a quién se beneficia o se benefició con la implosión de las torres; quién va ganando y quién perdiendo, a fin de prestar atención al momento de ser convocados a tal o cual bando.

La decisión que se tome, será fundamental para que el orden mundial hasta ahora conocido... impere o desaparezca.

Migración: De aventureros a carne de cañón.

Posted on 10:44 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios


Hugo Triano Gómez




Uno se mueve de un lugar por deseo, necesidad o conveniencia; cuando no se siente bien donde está o simplemente por que las "condiciones" han complicado o podrían darle dicha condición al porvenir. En otras palabras, la migración es innata a la sobrevivencia pero también a la cultura humana.

Desde siempre, Estados Unidos ha sido una nación de migrantes. Para colonizar, conquistar, invadir y hasta robar territorios, ha echado mano de sus “sagaces aventureros”, después llamados patriotas.

En todos los casos, el migrante gringo, ha tenido un deseo, una necesidad y/o una conveniencia que satisfacer. Que si han sido justos o injustos eso forma parte de otro debate. Lo que es claro, es que han sido independientes y poco interesados en las afectaciones que han generado.

Eso podría hacer pensar que los sobrinos del tío Sam, pudieran ser partidarios del arribo -a su terreno- de más personas ajenas a su nacionalidad, pero no es así.

Mejor que nadie, ellos conocen los problemas que se generan con la inmigración ilegal: La transculturación impuesta al débil por el bando más fuerte, pasando por la salida de bienes y divisas, hasta llegar a la sedición y la promoción del caos, por mencionar algunos.

Seguirán negando por supuesto haber incurrido en dichas prácticas, para mantener su estatus de moralistas, ante los ojos de un mundo cada vez más ignorante, falto no solo de recuerdos si no de conocimientos históricos, valor y principios para hacer frente a sucesos como éste.

Por eso no a pocos sorprendió el hecho de que el Presidente afroamericano Obama, promoviera el recurso legal que a la postre redujo los alcances de la ley Arizona, la SB 1070; no obstante que el asunto deberá ir ahora a la corte de apelaciones para su resolución definitiva.

Los que se avecinan pues, son los momentos más álgidos para el caso, ya que ante todo será una discusión íntima -muy íntima- la que se dará en el equivalente a “nuestra” Suprema Corte, en la que seguro pesará la popularidad a la iniciativa Brewer de parte de los anglosajones, que siguen siendo abrumadora mayoría en su país.

Dicha condición pondrá de nuevo en la mesa, la teología nunca extinguida del destino manifiesto, cuyo principal soporte es la justificación de todos los actos del vecino del norte en la bendición suprema; de tal manera que solo ellos pueden desear, necesitar y hacer lo necesario para lograr la prosperidad, nadie más; menos a costa de ellos.

No importa que sean ellos mismos los principales impulsores de la mundialización. En efecto defienden la idea siempre que no atente contra sus intereses financieros y de fe. Por eso amén de otorgarle cualquier mote a ley Arizona, debiera endilgársele el de Racista espiritual. Solo los elegidos allá, los demás en todo el mundo.

En paralelo, Obama mostró un desconcertante y aún no del todo claro perfil, pensando ya en su posible reelección.

Por un lado es de suponerse que cuente ya con el voto hispano, factor clave en los últimos comicios en gringolandia, bajo su particular esquema electoral. Por el otro –en lo real- Obama apenas retuvo con la "apelación exitosa" un coto de poder ya ganado, a expensas de perder sumas de capitales políticos y financieros que por un instinto esclavista histórico, pudieran estar inconformes con el hecho.

Imposible sería no observar que el fenómeno de la inmigración ilegal en EU va de la mano no solo de la pobreza social si no también de la espiritual, de aquella que llama a ser lo que no se es, a desear lo del otro, la que lleva a pensar por qué el sí y yo no. Por tanto, no es este un foco rojo para los "made in USA" por aquello de la posible pérdida de territorios o la transculturación de la que ya hablamos pues no supone más que un simple interés de los inmigrantes de hacerse a la larga, ciudadanos de donde se metieron a la fuerza, no persigue jamás otro objetivo como reivindicar -por ejemplo en el caso de México- territorios y dignidad perdidas.

De notas tristes resultó por cierto, la celebración de la cancillería y del Gobierno Mexicano, tras conocer la resolución de la juez Bolton que favoreció a los inmigrantes, pues más allá de calificar el hecho como un "buen paso en el camino correcto", debería(n) mejor haber dado el suyo, pensando -como toda la vida- y actuando -como no ocurre- en el afán de procurar las condiciones para que los emigrantes trabajen acá como lo hacen allá, para que respeten a la autoridad acá como lo hacen allá; para que acá y no allá, digan querer sacar al buey mexicano de la barranca de la mediocridad, a menos claro, que el interés sea seguir siendo líderes mundiales en la exportación... de carne. . .de cañón.

El Uranio de la CIA

Posted on 13:51 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios

Iván Triano Gómez





El cerco se cierra para la república Islámica, en medio oriente.

Mientras el mundo se halla expectante ante los resultados de sus seleccionados en Sudáfrica, el director de la CIA León Panetta, afirmó públicamente lo que ya es sabido, que Irán cuenta con uranio.

Nada nuevo, pues su mismo líder político lo ha aceptado así. Lo grave de las declaraciones es que implica la afirmación de que el gobierno Iraní destina dicho uranio a la construcción de bombas nucleares.

Y es que todo hace presumir que las referidas declaraciones del jefe de la CIA, no son más que el preludio de la ya esperada invasión de la nación Islámica.
Ningún asombró generará el hecho que una vez en suelo Iraní, se haga público al mundo que no existen las instalaciones para las citadas bombas nucleares; para entonces ya será tarde.

En efecto, el pueblo Iraní permanecerá para entonces sojuzgado, humillado y en sufrimiento. El mismo modo de operación suscitado en Irak. El mismo objetivo: apuntalar al Estado Israelí en la región, al eliminar a sus “hostiles e irracionales enemigos”, que no acaban de comprender porqué merecen ser despojados de sus tierras.

Lo que no dice el sheriff norteamericano es que desde hace décadas, el Estado Israelí -surgido apenas en 1948- cuenta con gran número de ojivas nucleares con el "pretexto" de garantizar su existencia, término por demás inadecuado, dado que el Estado Israelí no ha garantizado jamás su existencia en medio oriente; más bien lo que busca con dichas armas ,es garantizar la arbitraria, injusta y cada vez más lejana invasión del referido año (1948) que oficialmente fue declarada como la independencia Israelí por la ONU, por medio de la disuasión, tendiente a mantener a raya y presionar a sus enemigos (que no son pocos), desde aquel año en que decidieron formalizar el despojo de las milenarias tierras del medio oriente a sus modernos poseedores.

Presión ejercida a través de la imposición de diálogos y “conversaciones de paz”, que no son más que estratagemas cuyo objetivo no es otro que ganar tiempo. Tiempo en el cual se asumen y adoptan políticas destinadas para los pueblos islámicos, que exigen y abiertamente buscan la eliminación del Estado Hebreo, y en otros casos, se consolidan apoyos directos o indirectos por parte del Imperio Occidental de Norteamérica, quien sin empacho no duda en desviar recursos financieros de sus súbditos en beneficio de los planes sionistas israelíes.
De esta forma es comprensible que el gobierno Iraní, que en todo momento ha negado el holocausto (nervio hiper sensible de los Israelitas) y el “derecho” al pueblo de Abraham para “reposeer” las tierras que hoy constituyen su geografía, después de más de un milenio de haber sido dispersados; pugne por su derecho a poseer y trabajar científicamente el uranio.

Ello es así, pues aún y cuando es lógico que lo afirmado por el gobierno Iraní no es más que una afirmación oficial y sana, destinada a una opinión mundial desinformada y engañada, sin noción para comprender el natural y elemental derecho a la autodefensa de un pueblo; es inobjetable que de acertar el director de la CIA y el uranio Iraní se halle destinado para la creación de bombas nucleares, tal hecho no constituye más que un justo acierto estratégico del gobierno Islámico.
La posibilidad de que Irán obtenga bombas nucleares no debe aterrorizar al lector, este mundo es inseguro con o sin Irán armado de bombas nucleares. El objetivo de la República Islámica del Irán, no es otro que diplomático: Obtener una cercanía mínima de condiciones militares con su enemigo.

Al contar con dichas armas Irán se consolidaría como un verdadero contrapeso de la hegemonía creciente del Estado Israelí, respaldado por una maquinaria bélica de primer nivel y el apoyo político de las potencias occidentales y orientales.
Dos bombas nucleares obligaría a Israel a atender con mayor seriedad y prontitud las propuestas de la república Islámica; ese es el verídico temor, tener que atender, pues ello por sí mismo implica un reconocimiento de fuerza.

La posibilidad de un armagedon carece de fundamento (por ahora) y al menos teniendo como iniciador al Irán. Datos serios que datan de la década de los noventa precisan que por el contrario, Israel es más susceptible a ser el iniciador de una conflagración nuclear.

El cuidado mínimo debe tenerse al calificar de terroristas o locos sin razón, a un gobierno que hace lo posible para existir y relacionarse con las naciones de un entorno, milenariamente hostil.

La política del uranio asumida por el Irán, no es una acción de agresión, es más bien, una acción de resistencia, de reacción. Reacción evidentemente valiente. Es valiente en la medida en que el pueblo Iraní se coloca en medio de la ruta trazada por los planes sionistas, no obstante el riesgo de ser arrollado. Mientras, como en occidente no se tiene el conflicto frente a casa, la mayor preocupación implica una descalificación futbolera.
Hoy en la comodidad, nos toca contemplar al Irán intentar bloquear dichos planes, mañana cuando esos planes nos alcancen, que no se diga que antes nadie se opuso, que nadie buscó hacer contra peso a la creciente hegemonía Israelí.

Desde luego no se apoya en forma alguna una contienda nuclear, sí una oposición manifiesta y congruente al gobierno Israelí por parte de las potencias occidentales, para que no sólo de forma unilateral se exija a la república Islámica el abandono de las armas nucleares en medio oriente, mientras aquél continúa blandiendo entre sus manos el garrote nuclear con el cual obliga a “negociar” a sus vecinos a las que simultáneamente continúa chantajeando con sus “víctimas” del pasado, como si no existieran en ambos lados de los negociantes, las de hoy.

De no ser así, todo lo demás seguirá siendo lo mismo: farsas temporales, acciones y reacciones.

Dios nos salve

Posted on 15:14 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios

Iván Triano Gómez.





La última reunión entre el Presidente Estadounidense Barack Obama y el líder Chino, en el contexto de la cumbre por el desarme nuclear, no constituye más que otra farsa.

Tal hecho evidencia -ya sin máscaras- el lugar y rol que el presidente de raza africana ha elegido: Una marioneta más es lo que decidió ser, el presidente del imperio. Empleado al servicio del sionismo internacional, a quien obedece con el objetivo de no ser despedido.

El circo de la Cumbre por el desarme nuclear, demuestra el arreglo entre el coloso oriental y el imperio para cercar y presionar a la república islámica del Irán, a fin de que desista de sus programas nucleares.

El único beneficiado: Israel.

En efecto, con la máscara de líder mundial, preocupado por la paz y el orden internacional, Obama tan sólo se ocupa de aligerar la carga en medio oriente para el pueblo de Abraham, quien teme la reacción del último bastión árabe que en forma seria se le opone.

Aniquilados Irak y Afganistán, sólo el Irán se atreve a pregonar la eliminación y expulsión de los Israelíes de las tierras ocupadas.

En términos prácticos la puesta en escena, busca además alinear a los futuros aliados de la siguiente intervención imperial en medio oriente (en su mayoría naciones arrodilladas) y desde luego, evidenciar a quienes se resisten a tal apoyo.

Norberto Ceresole, en los noventas ya afirmaba en su publicación “La conquista del imperio” el objetivo militar sionista que representa la república del Islam.

La afirmación hoy adquiere actualidad y sentido logístico, máxime si se considera que al escribir Ceresole su obra, aún no había acontecido el supuesto ataque islámico a las torres gemelas que el referido escritor argentino explica y entiende como una mera acción terrorista israelí, tendiente a empujar a las naciones agraviadas contra terceros. (coloquialmente lanzar la piedra y esconder la mano, para provocar litigios).

En el caso del pueblo americano, al cual se tiene desinformado, se le hizo creer que el enemigo de ellos permanece en el medio oriente y se encarna en el Islam. De este modo la “opinión pública” apoya las políticas gubernamentales de agresión al menos en la forma cuando se estiman agredidos.

El sueño prometedor de Obama hoy más que nunca ha caducado, al menos para las naciones no alineadas y desde luego para el pueblo norteamericano. Es uno más, de los brazos ejecutores de los amos de la Casablanca, sin que importe en algo su color de piel.

El siguiente paso después de la cumbre será sin duda, la exigencia de recibir a observadores de la ONU dirigida a la república del Islam, cuya respuesta negativa es conocida y esperada de sobra.

Los tambores de guerra por tanto vuelven a sonar, con todo y el caos económico mundial imperante, provocado por humanos y no por “factores naturales” tal y como se pretende hacer creer a fin de acabar con la era cristina desde sus cimientos y, estar así en aptitud de enarbolar y promover el surgimiento de una nueva era: la anticristiana.

Un mínimo de decencia obliga a pensar en que China y Estados Unidos deben por equidad, exigir de igual forma a la dictadura comunista de Corea la detención de sus programas nucleares e incluso a Francia, reducir sus armas de características similares. Dado que ello no sucederá por no ubicarse el ombligo del mundo en tales áreas del orbe, resulta clara la función de marioneta del presidente Obama, quien no persigue ningún interés pacífico ni humanitario, tan sólo cumple –se insiste- con sus amos.

Y es que aún y cuando Nicolás Sarkozi, líder de Francia, se opone a participar activamente en el desarme nuclear, ello no significa que se oponga a un futuro mejor para la humanidad; tal postura no resulta del todo descabellada, simplemente obedece a una realidad, que el dirigente galo expresó de la siguiente forma: “… sólo el día en que el mundo actual sea seguro renunciaré a las armas nucleares.”

Con dicha declaración, proveniente de un miembro del grupo privilegiado, se puede uno imaginar que pensará el líder Iraní al observar que los jefes de estado del mundo se reúnen para “dialogar” en torno al “desarme nuclear”, mientras él permanece rodeado de enemigos, de aliados del sionismo y de estadounidenses.

Que dios bendiga a América, por las consecuencias del inicio de una guerra entre civilizaciones.

Religión, Independencia y Unión.

Navidad: Una oración por Palestina.

Posted on 7:28 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios

Opinión
Iván Triano Gómez

“La Intifada de nuestro pueblo rechaza la ocupación y sus presiones, la confiscación de la tierra, la construcción de asentamientos y la política de sometimiento de los sionistas [...]. El Islam es la solución y la alternativa. Nuestro pueblo conoce el camino del sacrificio y el martirio. Haced que entiendan que la violencia no engendra más que violencia, que la muerte no trae más que muerte…” ( Primer proclama oficial del movimiento político militar Hamás)

El anterior extracto de la primera proclama del grupo nacional palestino Hamás, es más que elocuente en cuanto a sus propósitos, en cuanto a sus objetivos, en cuanto a su razón de ser.

La resistencia nacional Hamás, si bien sólo constituye uno de los diversos grupos existentes, constituye hoy en día la primera fuerza política en palestina, la de mayor representación en el parlamento, de ahí, la especial agresión en contra de la misma, desde todo ángulo (político, militar e ideológico).

En efecto, Hamás ha sabido pasar de la lucha ideológica y política a la contienda estratégica militar, ha crecido. Lo más importante es que en verdad rechaza y combate a muerte la ocupación del suelo patrio palestino, dulcificada por la terminología del discurso israelí para quien sólo representa la “colonización”.

Sólo el pueblo palestino comprende el significado real de las palabras rechazo, oposición y resistencia, pues desde de inicios del siglo XX, mucho antes de que la denominada segunda guerra internacional, el gobierno Británico promovió cierta migración hebrea hacia palestina cuando ésta era aún administrada por la corona inglesa.

La confiscación de la tierra, también rechazada en el discurso palestino, habría de comenzar por aquella misma época, de hecho, constituyó el medio por el cual el hebreo se fue apoderando de las tierras poseídas por los árabes durante siglos, en donde el hebreo sólo era un recuerdo como comunidad.

Efectivamente, fue la corona inglesa quien incentivó y promovió (versiones oficiales británicas refieren que tal política migratoria fue de baja intensidad), que miles de hebreos retornaran a palestina; tal apoyo, desde luego no fue en forma individual, por el contrario se apoyaron a las primitivas asociaciones sionistas que con el tiempo llegarían a amasar un enorme poder económico y político.

De este modo, al llegar el hebreo, universalmente conocido como un especialista en los negocios y no obstante de encontrarse legalmente impedido para adquirir bienes raíces, logró convencer al árabe nativo que a cambio de dinero entregaran sus tierras; es decir, con una fachada de simple contrato de compraventa, se inició de hecho la confiscación de tierras, hoy política primordial del estado Israelí que en aquélla época comenzaba a colocar sus bases, todo ello, en menos de un siglo, algo inaudito, pues la historia de la humanidad jamás ha visto la creación de un Estado en tan poco tiempo; evidencia del enorme apoyo con que cuentan las organizaciones sionistas fundadoras del estado hebreo.

En el otro extremo, las poblaciones árabes, sin apoyo económico ni respaldo político global, salvo el que algunos países árabes aportaron y aportan de forma furtiva, pues oficial y abiertamente sería un suicidio para el gobierno que lo decida así; era entonces el inicio del conflicto más sangriento que conozca el ser humano; lo han vivido directa e indirectamente generaciones de seres humanos.

La construcción de asentamientos ha demostrado ser eficaz en la práctica expansionista del gobierno Israelí, pues aún y cuando existiera la posibilidad del regreso por parte de sus originales propietarios, la tierra palestina no volverá a ser la misma; el colono hebreo convirtió dicha tierra en una trinchera, el hebreo es enemigo del trabajo productivo piedra angular del cristianismo y de los pueblos islámicos, el hebreo sostiene, pugna y practica la especulación, incluida de los bienes raíces, así la tierra palestina dejó de serlo para que de forma tramposa llegue a manos hebreas, pero no al hebreo individual sino a las grandes asociaciones israelíes apoyadas en su mayoría por las agrupaciones sionistas de todo el mundo y sus poderosos y acaudalados miembros, algo verdaderamente difícil de comprender y creer.

El siguiente paso será la colonización, a fin de fundar ciudades hebreas.

El rechazo palestino a la política sionista se entiende lógico al tener claro que el sionismo, enarbola y sostiene el “derecho” del pueblo hebreo a regresar a lo que para ellos es parte de su ser: la tierra de sus ancestros.

Al respecto hay que matizar que con la destrucción del templo de Jerusalén en el año 73 de la incipiente era cristiana, los registros históricos afirman que ni un solo hebreo quedó en la ciudad santa. Los romanos habían arrasado con toda vida hebrea, quienes se atrevían a volver - no obstante las advertencias de no hacerlo - eran pasados a cuchillo de inmediato y exhibidos sus despojos en las murallas de Jerusalén.

De este modo, pensar en que la tierra palestina ha sido siempre hebrea constituye una falsedad y desde luego una ignorancia.

Creer que el “derecho” deriva de las escrituras sagradas, lo convierte a uno en automático en un ortodoxo ultra conservadurista. La biblia a la vez sirve de fundamento para el fanático liberal que aunque laico, no reniega de la calidad de “pueblo elegido”, a fin de dominar a todas las razas humanas, gracias a la gran capacidad intelectual de adquirir poder económico (ello constituye una virtud de acuerdo a la moral hebrea, sea cual sea la causa, es decir legítima o ilegítima).

Con el referido acontecimiento se inicia lo que se conoce como la diáspora, palabra que etimológicamente implica dispersión. Con la dispersión de los hebreos por el mundo, los mismos han asumido una posición privilegiada para muchos y compleja para otros, pues al estar siempre como extranjeros en múltiples naciones y en diversas etapas de la historia humana, han podido ser testigos y cómplices de gloriosos gobernantes y de penosos estadistas, pero en ambos casos sino es en su totalidad, en la mayoría de las situaciones han sabido influir, generalmente en contra de intereses nacionales, siempre a favor de los suyos, esto es conocido como la teoría conspirativa.

Pues bien, en el seno hebreísta habrían de surgir diversas posiciones en torno a la problemática de su comunidad. Por un lado, los ortodoxos-conservaduristas que han creído siempre en las estimaciones religiosas que implican la espera del arribo del mesías como señal del momento para regresar a la tierra Palestina.

Por otro lado, la línea ideológica liberal-laica, que sostiene que no hay que esperar el arribo de nadie, sino que hay que generar las condiciones materiales, tendientes a recuperar un hogar nacional para el pueblo hebreo.

Tal corriente de pensamiento hizo eco en el gobierno monárquico de Inglaterra, fue éste su principal impulsor, junto con pensadores hebreos de entre quienes destaca Teodoro Hertz, considerado como el padre del Sionismo, al escribir su obra magna: El Estado judío, a finales del siglo XIX, en la Europa monárquica nacionalista.

Como puede advertirse de inmediato, resulta injusto por demás, que después de mil quinientos años en promedio, una “nación” que por el mismo tiempo permaneció oculta en el seno del resto de las naciones del mundo (al menos debe pensarse así, de sus descendientes), testificando la historia humana; decida organizarse y sin más decida volver a “su tierra”, de la cual fue lanzado por una poderosa civilización hoy en día inexistente, sin un mínimo de remordimiento por quienes hicieron de las tierras palestinas por igual lapso, su hogar nacional; esto es, la civilización árabe de mediados del siglo XX a quien sin más fueron reduciendo en número y territorio.

Tal ideología ególatra sólo puede ser entendida y apoyada por verdaderos fanáticos del destino manifiesto, es decir por aquéllos que en verdad creen que existen para dominar el orbe; sólo ellos pudieron resucitar el híbrido Estado de Israel, dándole vida frankenstiana a la materia ya muerta.

Por honrar la verdad hay que indicar que existen sectores de la sociedad Israelí que se oponen a dicha corriente de pensamiento (al sionismo), sin embargo, en el fondo aceptan la vuelta a la tierra palestina, pero hasta en tanto se revele el mesías, cuya noción y naturaleza para ser comprendida requiere de mayor análisis, mismo que escapa al objetivo de este artículo.

Un ejemplo lo constituye el escritor e intelectual hebreo Israel Shamir, quien en sus obras denuncia por regla general la atrocidad del Estado Israelí en contra del pueblo palestino, misma que rebasa toda ficción. Denuncia además la pronta y segura exterminación del mismo, si occidente continúa desinformado y pasivo ante ello.

Aquí caben las preguntas, ¿Por qué las naciones poderosas y sus organismos internacionales, no exigen una investigación relativa a las indudables violaciones de derechos humanos? ¿Por qué los medios masivos de comunicación guardan total silencio en torno al exterminio diario de una raza? Las respuestas son lo de menos, lo que debe interesar, lejos de respuestas gubernamentales es que el ciudadano común se entere en su dimensión real del verídico Holocausto que se está verificando en palestina: el asesinato sistemático de civiles árabes, niños, niños y más niños, los futuros hombres “locos y terroristas” que se han de inmolar al hacerse explotar en un autobús repleto de invasores israelíes.

En este fin de año, sin falso sentimentalismo reflexionemos, pero mejor oremos por olvidar nuestro ansiado y occidental deseo de tener, tener y tener y pidamos a la vez, que el creador influya fortaleza en todo palestino, hombre o mujer, niño o anciano a fin de que continúen resistiendo con la palabra, con piedras, con lágrimas, con la vida misma a los tanques israelíes; que resistan el acoso de las balas hebreas; que resistan el destierro obligado de la tierra de sus padres.

Que resistan con virilidad genuina el más pesado silencio de occidente ante su sufrimiento, nuestro silencio.

Que resistan el frívolo ¡¡happy new year del mundo!! En contraste con el silencio global.

Informe Goldstone: Ser o no ser.

Posted on 13:21 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios

Iván Triano Gómez


El pasado cinco de noviembre, por fin, la asamblea de naciones unidas aprobó la resolución que envía al consejo de seguridad (órgano mayor de la ONU), el informe Goldstone relativo a la ofensiva militar en Gaza de enero y diciembre pasados.
La resolución de la asamblea de la ONU fue aprobada por 114 de los 192 países miembros del organismo internacional, con la abstención de 44 y el rechazo de 18 países encabezados desde luego por el imperio filo hebreísta(EU), Alemania, Italia y Canadá.
Como se sabe el documento acusa a Israel de la muerte de centenares de civiles en Gaza, del uso desproporcionado de la fuerza y de fósforo blanco, de violar las leyes internacionales durante la ofensiva militar contra Hamas. En el mismo se exige una investigación seria e independiente en un plazo de tres meses, so pena de poner a disposición del Tribunal Internacional de la Haya a los jefes militares.
La postura oficial de Israel, respecto de la resolución de la asamblea de la ONU fue de arrogancia y menosprecio.
Para Israel, la resolución nada tiene que ver con la realidad. El informe es un documento “parcial, sesgado y elaborado de forma antiisraelí”,sentenció. Es más, con total arrogancia y a través de su ministro de asuntos exteriores, el estado hebreo afirmó su política de exterminio palestino, al indicar que continuarán "defendiendo" la vida de sus ciudadanos ante los calificados por ellos como ataques “terroristas”.
Finalmente aseveró que confía en el tradicional veto de su aliado, el imperio “demócrata” Estadounidense para que el informe Goldstone no sea aprobado en el Consejo de Seguridad de la ONU.
Sin dudas tales declaraciones corroboran los análisis de intelectuales no oficiales en el sentido de que es costumbre que el estado hebreo siempre que es centro de críticas recurre a refugiarse en el escudo del antisemitismo, edificado mediante el “holocuento” producido a través de propagandas falsas y exageradas desde el final del conflicto mundial del 39-45.
Aseverar que se trata de un documento parcial y antiisraelí, obedece sólo a la moral hebrea, que es radicalmente distinta a la del resto de las naciones del orbe.
En efecto, solo el estado hebreo puede afirmar que los 1400 humanos, en su mayoría civiles asesinados en Gaza, eran víctimas inevitables de la guerra contra el terrorismo y no seres asesinados sistemáticamente.
Igual arrogancia se advierte cuando el gobierno Israelí afirma que continuará en su lucha contra lo que él, unilateralmente estima terrorismo.“Terrorismo” palestino que no existe, pues algo debe quedar claro a los desinformados occidentales; la lucha palestina es todo menos terror, es una resistencia nacional armada al desalojo violento y por ende forzado de un pueblo fósil, respecto de otro, cuya estancia en las tierras milenarias de medio oriente es previo a la invasión iniciada en las primeras décadas del siglo XX a instancia de ciertas potencias europeas.
El menosprecio es patente cuando sin descaro, el gobierno Israelí apela a su fiel aliado. Cuenta con el hecho previsto de que dicha potencia ejercerá su derecho de veto, para evitar la ejecución de la resolución.
Los expertos estiman esto último incuestionable, no obstante hay que esperar, pues sin sobrestimar la administración del afroamericano que encabeza el capitolio en Washington, no cabe duda que aquél debe pensar bien la postura que ha de asumir en nombre y representación del imperio; especialmente ahora que al menos en el discurso, el emperador pretende recuperar el liderazgo “moral” que su nación presume haber tenido en el mundo.
Por otro lado, si bien no se trata de un factor de peso -al menos en apariencia- el emperador designado hace poco premio Nóbel de la Paz, está obligado moralmente a decidir si veta o no la resolución de la asamblea de la ONU, con base en el humanismo, no político ni dialéctico, sino en el verdadero humanismo, aquél que permite ver a la criatura más sencilla como una maravillosa creación del ser supremo.
De optar, por no vetar, estaría si no consolidando el liderazgo moral de su imperio (discutible desde luego)si al menos actuando en forma mínimamente coherente con lo que pregona en sus discursos, el “defensor de los sueños de la humanidad” y precursor del nuevo “liderazgo moral” estadounidense.
La moneda está en el aire, el dilema es patente, apoyar o no apoyar al tradicional aliado en medio oriente a cambio de qué.
En el primer supuesto, el líder afro, estaría consolidando los apoyos económicos y políticos de gran peso que representan las bendiciones y apadrinamientos por parte de las agrupaciones sionistas, pro israelí, no sólo en Norteamérica, sino alrededor del mundo; no obstante perdería credibilidad a los ojos de los no hebreístas, sería lo mismo que todos: un medio, una marioneta, cuyos hilos tiene una mano dueña de sus movimientos, de sus decisiones.
Por el otro, el panorama sería adverso para el emperador, no habría tal apoyo y apadrinamiento, es más, si llegara a constituirse en un verídico obstáculo, para los planes sionistas y pro Israel en medio oriente podría estarse gestando un escenario del tipo Hamlet (El estado devorador de su propio monarca).
No obstante, mientras ello sucede, el líder de Washington, se consolidaría no ante el poderoso pero sí ante la opinión pública mundial; ante quienes ya no desean guerras por tantos años de sufrimiento, ante quienes luchan a diario por una solución pacífica y bilateral del conflicto más sangriento y añejo que se conozca en la historia moderna, incluidas las guerras mundiales.
La moneda está en el aire, ¿podrá un solo hombre en la intimidad de su pensamiento, de su intelecto, vislumbrar una decisión verdaderamente de alto estadista?, ¿podrá un solo hombre interponerse a la marea que constituye una ideología milenaria-teológica que alimenta una lucha de dominación, encabezada por un pueblo ególatra?
Es verdad, los hechos hacen presumir que con todo y el nombramiento de líder de la paz, quien encabeza al imperio vetará la resolución que no representa más que un pequeño esfuerzo de resistencia diplomático legal; esperemos ser sorprendidos, de lo contrario, sabremos ya lo que vendrá en los siguientes años, más de lo mismo, más guerras, más invasiones.La más próxima: Irán, archienemigo de Israel… y por ello del “decente” mundo occidental.

Religión, Independencia y Unión.

Palestina

Posted on 14:15 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios

Opinión
Iván Triano Gómez

El pasado 16 de octubre el consejo de derechos humanos de la ONU condenó por fin al Estado de Israel con base en las conclusiones del informe Goldstone (llamado así en referencia al fiscal sudafricano Richard Goldstone que encabeza la comisión internacional que investiga la última ofensiva militar hebrea “plomo fundido”) que en los próximos días será votado también en la Asamblea General de Naciones Unidas.


Dicha condena es relevante no sólo para el pueblo palestino pues sus consecuencias constituyen un precedente inaudito en el seno de la organización internacional, cuyo descrédito en la opinión pública internacional se acrecentó al haber avalado la investigación en torno a presuntas armas químicas de destrucción masiva en Irak cuya existencia jamás se demostró, a fin de justificar la invasión policial por parte del Imperio Norteamericano y eliminar el contrapeso que representó a la hegemonía del Estado Israelí en el ombligo del mundo, el gobierno de Saddam Hussein.

Además son conocidas las tibias recomendaciones y críticas que el organismo internacional acostumbra a efectuar a la política expansionista israelí a lo largo de su breve vida contemporánea (el Estado Israelí fue artificialmente creado en 1948, por decreto de la ONU, y con presiones Británicas y Judeo Norteamericanas).

Lo anterior no implica que la opinión pública mundial deba ya sentirse segura por contar con un organismo como la ONU, presunto garante de la paz y el orden social internacional; sin embargo tal condena representa cuando menos un intento por la reivindicación de aquéllos anónimos niños, mujeres y ancianos palestinos que perecieron durante la ofensiva israelí perpetrada entre diciembre de 2008 y enero de 2009 y desde luego del sentir de quienes estiman injusta la agresión a un pueblo cautivo e indefenso como el palestino.

En efecto, el documento avalado recientemente por el consejo de derechos humanos de la ONU, recomienda "canalizar" no sólo a Israel sino al grupo de resistencia Nacional denominado Hamas (en occidente, sinónimo de grupos terroristas), a la Corte Penal Internacional a menos que en un plazo de seis meses se realicen investigaciones creíbles de lo sucedido en territorio palestino.

Para los expertos la citada acción legal constituye en términos diplomáticos una derrota para el gobierno Israelí, aunque en verdad sólo se trata de una piedra en el zapato para el mismo, que desde el fin del conflicto conocido como segunda guerra mundial, se ha atrincherado en el seudo hecho histórico conocido como holocausto, a fin de evitar y contrarrestar las críticas serias en torno a su política exterior, que en automático, es imposible dejar de calificarlas de antisemitas por sus defensores ideológicos, por muy fundadas que sean.

No obstante la citada piedra puede generar más que una simple molestia, siempre que el valeroso grupo de abogados Británicos, Españoles, Holandeses y Noruegos que se encargan de la investigación tendiente a obtener pruebas que incriminen a altos oficiales del ejército Israelí no sufran boicot y desde luego no traicionen por presiones sus propias convicciones ideológicas; ello es así, pues de acreditar los crímenes de guerra atribuidos a aquéllos se estaría llevando a la Corte Penal Internacional a la crema y nata de los ejércitos del mundo, algo impensable hasta hoy.

Simultáneamente la Corte Internacional y la comisión de derechos humanos de la ONU estarían dando un gran paso en lo que concierne a su credibilidad y eficacia pues se enfrentaría a los hijos de la raza impulsora de las instituciones universales, con todo y que la imputación planteada al mismo tiempo en contra del grupo de resistencia Nacional Hamas resulta burda, ya que el delito de crímenes de guerra propio del derecho internacional, implica sustancialmente la agresión en contra de núcleos poblacionales por parte de un Estado durante una contienda bélica, hecho no congruente si se atiende el hecho que en ldiciembre y enero pasados, el agresor fue el ejército hebreo, quienes por tres semanas y haciendo caso omiso a todo llamado a la cordura por naciones ajenas al conflicto, en forma contínua hizo uso de fuerza desproporcionada y de castigo colectivo (definiciones propias del documento avalado por la comisión de derechos humanos de la ONU) contra los habitantes de Gaza.

En tal contexto toda acción adoptada por Hamas en contra del ejército Israelí ,que ya se dijo empleó la fuerza desproporcionada y un castigo colectivo incluso en contra de la población civil hebrea, sólo puede estimarse por sentido común, un acto de resistencia nacional.

Los resultados definitivos de dicha agresión así lo reflejan. Por parte del pueblo palestino murieron 1 400 palestinos, la mayoría civiles y entre estos cientos de menores de edad y sólo 13 israelíes.

Con respeto para esos 13 hebreos muertos, si bien sus existencias y la pérdida posterior de las mismas no dejan de ser importantes desde una óptica humanista, a la luz del derecho internacional no es dable sostener lo mismo pues Hamas nunca cometió crímenes de guerra por el sólo hecho de lanzar cohetes (primitivos por cierto y cuyo alcance es reducido) en defensa de su integridad; los números antes referidos así como los múltiples testimonios de reporteros internacionales y el trabajo iconográfico de los mismos no mienten; el bombardeo y masacre perpetrado por el gobierno israelí se centró en poblaciones civiles. Por el contrario, los 13 muertos hebreos evidentemente no implica un ataque sistemático contra poblaciones civiles por parte del “Estado Palestino”, que por sí mismo se trata de una abstracción, por no existir como tal (no hay que olvidar que palestina sólo tiene existencia social, no política legal), a lo sumo sólo son muertos en guerra ¿pero en que guerra no hay muertos?

Como respuesta inmediata, el gobierno israelí implementó una comisión “revisora” de los hechos de guerra de su ejército en la operación plomo fundido. Como era de esperar los primeros resultados oficiales, sostienen que de cien denuncias palestinas y de organizaciones de derechos humanos, en ninguno de los casos dicha comisión encontró pruebas incriminatorias contra sus hombres. Mató de un tajo la verdad, al menos que se corrobore que los cuerpo destrozados de niños y hombres captados por corresponsales europeos en Gaza sean resultado de los trucos antisemitas del photo shop o mal intencionados trucos publicitarios.

Adicionalmente a las negativas oficiales el primer ministro hebreo pidió a los órganos gubernamentales estudien la iniciativa para enmendar la legislación internacional sobre la guerra con el propósito de adaptarla a la “expansión del terrorismo mundial”. Inaudito en verdad pero ilustrativo para quienes creemos en la seria atención y crítica que se debe tener hoy más que nunca, respecto de los acontecimientos del medio oriente, pues la condena del gobierno israelí por parte de la comisión de derechos humanos de la ONU o bien obedece a un verídico acto de justicia por parte de los sectores sensatos que deben existir en los referidos organismos internacionales o bien constituye el antecedente legal y artificial del gobierno israelí para justificar la mencionada iniciativa con miras a tener manos libres en el exterminio absoluto del pueblo palestino.

Hoy en día la aldea global que alguna vez era tan sólo un sueño ideológico o una abstracción es una realidad. Nos guste o no, nos ha alcanzado. Por el bien de la humanidad la condena de la comisión internacional debe ser un verídico ejercicio legal con fines de obtener un poco de justicia humana que en esencia iniciará con el reconocimiento del crimen.

Hoy en día, em este momento, en estos minutos de lectura el pueblo palestino sufre, mañana podríamos ser nosotros. Importa poco la identidad del hipotético agresor, lo verdaderamente preocupante es ignorar el hecho que fueron asesinados inocentes en forma masiva y encima con base en tales hechos, valerse para pretender modificar las reglas internacionales de cómo hacer la guerra.

Es fácil pensar qué sucederá sin esas reglas mínimas, que por cierto desde finales de la segunda guerra mundial dejaron de observarse y no precisamente por los “malos” de los hechos históricos que se cree conocer.

Religión, Independencia y Unión.