El otro...grito.

Posted on 21:48 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios

Flor de Líz Pérez Morales. 


Los políticos de mi país y de Tabasco no aprenden, parece que la historia no les dice nada, no saben leer, no disciernen entre lo que incomoda y lo que está mal; reaccionan amañados como siempre, aletargando los momentos, como si con eso atenuaran la crisis que los tiene donde están. 
Acaba de pasar un hecho histórico que celebra en palabras la vida de nuestro país; la Independencia, acontecimiento que si bien nos da la excusa para valorar esa simiente que hoy nos explica en su ordenamiento social, también nos sitúa en el desordenamiento del mismo. Ahí escondido en ello está uno de sus nudos, uno que ha recorrido su propia génesis; ese que intentan sumergir como algo que no gusta pero que a la hora de hurgar expulsa lo patético de la crisis; eso que aún cuando nos viste en la civilidad, nos desnuda en la barbarie; eso que muchos conocemos, pero pocos tienen el atrevimiento de colocar en su medida: la justicia. 
Los políticos nos han vendido la palabra, la han adjetivado, la dan como un sustantivo que nos cobija en la legitimidad de su concepto. Llevan como bandera la institucionalidad de las leyes, pero no la han verbalizado en sus propios actos. Resulta que a la hora de la hora, en la vivencia de los reclamos, la esconden en sus principios, la corrompen, la desnudan en su antítesis.  
¡Qué importa la justicia! No valen los abusos, la podredumbre, lo que se esconde, lo que apesta, porque no saben que están ahogando los gritos de auxilio que les piden su honorabilidad y respeto; se asustan de las movilizaciones cuando en el trasfondo mucho es el resultado de las complicidades en las injusticias.  
Aún así, en su nombre se levantan las banderas de los partidos políticos, de los funcionarios, de las promesas, de todo lo que se pueda colocar como claridadesDan lástima las instituciones y los sujetos que creen que en sus mentiras están sus verdades.  Es curioso, en la justicia de estos políticos no se encuentran las leyes, solo las acusaciones. Lo grave es cuando de ellos emergen los héroes. 
Hay un problema de fondo Ahí al frente de las normas, están los hombres y mujeres que se ciegan, que no escuchan cuando su gente les habla en la desesperación, que agonizan en sus silencios. Muchos de estos políticos creen que evadiendo el asunto desanudaron la crisis. La realidad no es así, solamente que son incapaces de ver que agudizaron lo lamentable. Por eso no cualquiera puede ser un verdadero hombre político. De esos otros están llenos los escritorios. 
Las injusticias ocurren en todos lados, en todos los marcos sociales. Ocurre en los Congresos, en los ayuntamientos, en las instancias de gobierno, en órganos dependientes o independientes, en la salud, en las escuelas, en la educación, pero lo más grave es que ocurra en las universidades, en la UJAT, el lugar de estudio de la Justicia; en nuestra propia casa, en esa  que nos validaba su principio de honorabilidad y  respetabilidad.

La defensa... del chayote.

Posted on 18:46 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios


Hugo Triano Gómez. 


No hay vuelta de hoja. Quien dedicado al periodismo es dependiente financiero del gobierno pierde...y mucho. Gana pesos -sí- pero pierde autonomía, libertad de hacer y hasta de pensar. Principalmente y en definitiva, credibilidad.
Negarlo no tiene sentido. Sería si acaso una actitud fundada en la idea de "la defensa de la chuleta y el chayote". El debate ni siquiera podría detenerse en la discusión sobre la legalidad y la legitimidad del pago recibido por quienes se asumen como columnistas en Tabasco. 
Cierto es que la práctica ha sido recurrente a lo largo de los años en el país y que se da por cierto que por primera vez en suelo choco hay contratos de por medio, lo que la haría legal, pero ¿dónde cabe la legitimidad de un acto como este, que a todas luces se separa de la ética y en síntesis de lo que debe ser?
Un columnista -es claro- es un periodista con peso específico, uno que ha "ganado terreno", reconocimiento, que ha crecido, que debiera tener la calidad moral para ser un ojo crítico del acontecer y cuya pluma es objeto de deseo por parte de las empresas periodísticas, en el afán de incrementar o lograr prestigio. Son ellas pues -las empresas- las que tendrían que aceptar pagar los -altos- honorarios  de quien a esto se dedica. 
Por sus conocimientos, el columnista debiera tener siempre en medio de todo a su lector, a la opinión pública. No tendría de hecho, nada que hacer del lado de lo que está bien. No es esa su función. La suya es buscar los puntos finos de las cosas, las debilidades de lo aparentemente fuerte, observar lo que otros no ven y desmenuzar en base a la opinión y a la crítica los acontecimientos. La propaganda oficial, la que se paga a los corporativos de comunicación, es otra cosa, una que bajo ninguna circunstancia tendría algo que ver con los contenidos informativos y editoriales.  
Aquí no se trata de satanizar a nadie en el mundo de libertades en que se vive, sí de reflexionar en lo ético de la actitud, viniendo de personas que parece confunden convicción con conveniencia. 
¿Cómo puede un columnista que quiera gozar de credibilidad, vender sus líneas hasta por 70 mil pesos y hacer como que no sucede nada? El argumento oficial en ese tenor es claro, suficiente, contundente y demoledor para quienes advierten el peso de lo correcto en lo que se hace.
Para decirlo en pocas palabras, al aceptar ser "agentes de difusión de las políticas públicas del gobierno en Tabasco"  lo que los columnistas han hecho es institucionalizar el chayote. 
El otro problema de fondo en la antiética situación es de la opinión pública, esa que prefiere tener "encauzadores de criterio de superficie", esa que disfruta la ligereza de los rumores en vez de la profundidad de un análisis. La que es reacia a la verdad por el simple hecho de formar parte de un sistema de cosas, en el que se permite todo bajo el argumento de que así ha sido siempre.
En Tabasco escasean los analistas de temas y florecen los que analizan actores. Se cuenta con algunos críticos pero la mayoría son criticastros. Triste particularidad del periodismo tropical. 
Con la línea que el gobierno del estado traza y trazará a través de los columnistas pocas cosas se aportarán. Veremos seguramente, defensas a ultranza que poco abonarán a las discusiones serias ¿Qué sociedad gana con ello? Ninguna, aunque no cabe duda también, que la sociedad tiene la prensa que se merece.
Que el gobierno del estado no haya explicado aún qué criterios valoró para pagar más a unos que a otros luce normal, pues no hay argumentos para justificar el "obsequio" del presupuesto.
Que el gobierno del cambio no cambió lo que en la materia prometió, es verdad. Solo hizo público lo que se daba por hecho. Posiblemente redujo montos pensando en los sexenios pasados, cambió consorcios y quizás hasta de socios. Lo que no podrá hacer más, es decirse un gobierno sin temor a la crítica y a la verdad. Sus pagos para ahorrarse el golpeteo -merecido o no- … lo han demostrado. 

Los saldos del conflicto magisterial

Posted on 20:16 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios


Hugo Triano Gómez.



Como se dijo desde el principio, lo de fondo en el conflicto magisterial de Tabasco no era ver quién vencía a quién, sí darle paso a la legalidad, en la idea de que el "nuevo" gobierno busca diferenciarse de los que le antecedieron y que tanto criticó. 
Con la batalla concluida -que no la guerra- resta registrar los saldos que dejó. 
De inicio hay que decir que el gobierno Nuñista se mostró más "aguantador" que otros ante las presiones de la alianza magisterial, que ciertamente tensaron la liga hasta donde era posible… y un poco más. No hubo granaderos en las calles, ni ante lo que para algunos fue un exceso como lo suscitado en los últimos días del paro en la Quinta Grijalva. El gobierno Nuñista pues prefirió meter en agua los fósforos teniendo la mecha del explosivo en sus manos, con todo y que también hubo quien vio en ello, un signo de inacción, de "demasiada tolerancia".
Con el nudo desatado ya, puede decirse también que la administración Núñez salió bien librada del conflicto al no ceder en la pretensión de los maestros de renunciar a Rodolfo Lara de la secretaría de educación, que como también se afirmó, solo lo habría hecho y exhibido como un gobierno débil y le mostraría "el caminito" a los demás que en lo subsecuente tengan cosas que negociar con la autoridad estatal.
Los maestros por su parte mostraron su poder y su capacidad de organización, de unirse. Mal hicieron sí, en exhibirse ellos mismos como una clientela electoral que en función de lo que les dan, apoyan o dejan de apoyar tal o cual proyecto. Lo de la cabeza de puerco colgada frente a la residencia oficial del gobernador augurando "la caída" de Lara Lagunas, en honor  la verdad no pasó ni debería pasar de lo anecdótico, de algo propio de una manifestación acalorada y de un conflicto ríspido. 
Lo bueno, si se le puede encontrar algo así a diez días de clases perdidos, es que ahora parece claro para todos que las evaluaciones llegaron para quedarse entre los maestros que aspiren a hacerse de una plaza o de obtener una mejor dentro del tristemente célebre régimen de escalafón. Y es que en esto como se ha sostenido, nada es más trascendente que la decisión de hacer cumplir los reglamentos. Si ésta no existe desde la autoridad que lo regula, todo quedará en manos de nuevo de los líderes sindicales que discrecionalmente se han beneficiado en perjuicio de sus propias bases.
Es también nueva tarea de ellas -de las bases- comenzar a exigir claridad en el manejo de sus cuotas, que debe alcanzar hasta para financiar sus celebraciones y obsequios, como sucede en todo organismo autónomo.
La cereza en el pastel la constituye sin duda la explicación dada por la parte gubernamental, respecto a lo que le puso fin al primer conflicto gremial de peso y de pesos del denominado "gobierno del cambio".
Lo fundamental, amén de los logros sobre pagos oportunos y cosas que ya antes se han prometido, radica en el pago extraordinario de hasta 82 millones de pesos que se hará -en conjunto- a los tres sindicatos en aras de "cumplir el calendario y mejorar la calidad de la educación". 
Es importante por que una vez asegurado el monto que siempre se negó pudiera ser viable, los maestros se sintieron "ganadores" y apagaron la llama de su movimiento. Empero signaron un compromiso que bien pudiera sacarlos de la zona de confort en la que han estado en los últimos años. 
A la luz de ello, la advertencia del secretario de gobierno Raúl Ojeda de que los dineros que se darán son absolutamente auditables no es cosa menor y reduce en algo la falta de un candado en el pago de la prestación que bien pudo ser catalogado como "único" para evitar cualquier intento de reclamarlo el año siguiente, pero como también se dijo antes, las partes tenían cosas que ceder si querían destrabar el problema.
La advertencia en comento se entiende entonces buscará reducir las ausencias injustificadas de maestros, incluidas las apadrinadas por los líderes del magisterio, pero también buscar que el recurso se emplee por fin en una auténtica capacitación de los docentes. En otros términos -y por lo menos en el discurso- no será solo para "motivar" los estados financieros -pequeños o grandes- de quienes dedican su vida a la enseñanza. 
¿Que se recuperarán clases? En honor a la verdad lo que hace falta es recuperar el aprendizaje, la que la sola presencia en el aula no garantiza. 
¿Que por qué solo puede hablarse de una batalla terminada y no de una guerra? Es solo cuestión de pensar que la misma alianza magisterial tendrá que volver a negociar el mecanismo para hacerse del dinero ya autorizado -que tendrá que trabajar para ello- y que enfrente estará el mismo veterano con una batalla más en su haber:  Rodolfo Lara. 

Del conflicto magisterial...y sus próximas horas.

Posted on 6:42 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios


Hugo Triano Gómez. 


Todos los problemas tienen solución, reza la "máxima" popular. Lo tienen cuando lo que se antepone es la razón, lo que debe ser en el estado ideal de las cosas, pero fundamentalmente cuando se tiene disposición. Sin ésta, nada.
Con la liga tensada casi a más no poder por el conflicto magisterial detonado en Tabasco, la urgencia en efecto, era darle al asunto un cauce por el que las partes pudieran transitar.
Hoy pese a haberse reanudado los acercamientos entre los conflictuados, cada uno tiene aún algo que ceder. El apego a la norma es el techo al que se puede llegar. Cotejar los planteamientos de la mano de ésta, terminará por darle la razón al que la tenga. No hacer alarde de  ello es imperativo en el afán de consumar los acuerdos.
La llegada de los nuevos tiempos, que debiera entenderse como el respeto a la ley que antes no se dio, no puede ser desdeñada por los inconformes. Es tiempo de comprender que son los que llegaron a la administración pública, los obligados a fijar el rumbo de lo que se busca hacer y que estar fuera de esa línea no es mantener a salvo el derecho de disentir sino desapegarse a una política pública trazada. 
Esta variable en específico es una de las de mayor trascendencia para el conflicto, por que las dirigencias sindicales siguen peleando sus "logros"… solo que en una realidad distinta. 
Nadie en su sano juicio puede avalar que una decisión que ha afectado por años al sector público se mantenga vigente. El reproche ahí -como ha sido siempre- sería al nuevo gobierno, que ha dado muestras de no querer recibirlo y en honor a la verdad, no tendría por qué. 
Todo comenzó debe recordarse, con el anuncio del retiro de plazas a los hijos, parientes y gente cercana a los líderes sindicales, que no tienen mayores méritos que el parentesco para adjudicárselas; de ahí cual bola de nieve, el conflicto ha aumentado su tamaño hasta involucrar a los maestros de a pie que consideran justo -por que así ocurría antes- que la plaza que ostentaron sea heredada en automático a su parentela, siendo que la actualidad "obliga" a buscar la calidad a la que se supone se llegará a través de los exámenes de evaluación acusados irónicamente de ser vulnerables a corruptelas, pero en la que también han tenido que ver la dependencia, los mentores y los sindicatos.
¿Cuánto días de clases más costará entender que una canonjía de ese tipo es insostenible si de realizar aspiraciones cualitativas se refiere? 
Las exigencias de los sindicatos lucen fuera de lugar también cuando lo primero solicitado sigue siendo la destitución del secretario de educación Rodolfo Lara. Lucen equivocadas por que están fundadas bajo esquemas de simple y llana presión hasta hace poco efectivos, que quizás no se extinguirán pero que tendrán que esperar otros tiempos y actores para -desafortunadamente- volver a enquistarse.
Que Arturo Núñez no le dará la cabeza de Lara Lagunas al magisterio debe estar claro ya a estas alturas. La sola petición amén de invadir el ámbito de su competencia, busca orillar al gobernador tabasqueño a practicarse un "harakiri político", a "ponerse de a pechito" ante sus adversarios que seguro explotarían hasta el cansancio un signo de debilidad gubernamental mayúsculo, que en sí mismo no tiene razón de ser.
Por si fuera poco, que rodara la cabeza de Lara Lagunas representaría un triunfo no solo de los maestros sino del "sindicalismo a la mexicana", ese al que el Nuñismo comenzó a combatir con el caso Díaz Uribe en el SICOBATAB, marcándole el caminito a los demás grupos que tengan una relación con el estado y sus entidades afines. Hacerlo pues, para acabar pronto, sería un contrasentido otra vez sin razón visible de por medio, un lujo que no se puede dar el llamado gobierno del cambio, un obsequio de muy alto costo.
¿Cómo puede destrabarse el asunto? Quizás el gobierno pueda ofertar el no descuento de los días  no laborados por el paro magisterial. Olvidarse de la reconsideración de plazas que mandó a hacer ante los responsables del escalafón no debería ser opción, por que sería mantener las cosas en la ilegalidad y afectaría a otros. Los maestros tendrán que entender que no es facultad de ellos quitar o respaldar funcionarios. Que si no les gustan los que están, deberán manejarse en lo estrictamente institucional con ellos, inaugurando de paso, una era de una mayor responsabilidad sindical de la que seguramente sus agremiados se beneficiarán.
Mañana será su reunión con el gobernador Núñez. La prueba más complicada para los maestros líderes será aceptar su realidad en el tablero del ajedrez y después explicárselo a las bases. Ciertamente Núñez tampoco estará sobre aguas tranquilas al enfrentar el asunto cara a cara, pero ahora mismo -con la experiencia de consejera- parece tener más elementos para llegar…a tierra firme.

Las venas abiertas del sindicalismo...tabasqueño.

Posted on 6:00 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios

Flor de Líz Pérez Morales. 



Ahora que vemos las molestias, el hartazgo y los sinsabores ocasionados por los líderes sindicales de las asociaciones magisteriales de Tabasco, la evidencia se convierte en prueba irrefutable de las sinrazones que gobiernan al sector educativo en el nivel básico. Frente a lo visto, con el paro de labores en las escuelas de la entidad, la razón confirma que la tarea de educar no es un acto que pueda darse en la esfera de las ilegalidades, inmoralidades e incivilidades.
Por años hemos vivido en un escenario donde la formación de los infantes ha pervivido en el encanto de la desfachatez, del cinismo y de las canonjías que ahora mismo revientan de la peor forma y desnudan no sólo a un sistema político social empobrecido, sino las dinámicas de estrechez intelectual al que se ha sometido a los educandos. Esto no descubre nada, si miramos que las dos entidades donde no se iniciaron clases, Oaxaca y Tabasco, son las dos que ocupan los peores lugares de conocimiento en el país. Sin embargo, lo malo del caso no son los lugares que nos distinguen, sino los actos que envilecen el ejercicio de la educación.
Un mal entendido sindicalismo mexicano y tabasqueño que ahora mismo se “ennoblece” argumentando el mantenimiento de la dignidad de sus agremiados, cuando la historia nos dicta lo indigno que han sido los líderes con sus colegiados y con el sector más importante en el proceso: los aprendices. Ahora se apela a las carencias de salud, a las pensiones, a la infraestructura y se lleva por delante a la calidad educativa. No son los principios de bienestar lo que se cuestiona, sino la perorata que se utiliza para sostener lo insostenible, la falacia del discurso, las mentiras que dan como verdaderas. Que la educación en la entidad no tiene ni calidad, ni el compromiso social, este último como un rasgo axiológico que le debe de distinguir.
El problema de fondo no está en una lista de peticiones que harían loable una mejor práctica educativa, sino lo que se lleva a la mesa de negociación que no se dice en lo manifiesto del discurso, pero que sabemos que se colocan como armamentos que secuestran la práctica, quitándole no sólo su idealismo, sino su cabal trascendencia en el desarrollo de todas la sociedades. Tal vez esto suene a utopía. La tarea de educar no es fácil, más cuando es un ejercicio humano que incide en la formación de los humanos. Dos actos confluyen en tal tarea, lo cognitivo y lo sensible, raleas que hacen posible su ejecución. Cuando ésta se coloca en las manos de quienes no la entienden así, la convierten en el arma más letal capaz de provocar dos sismos, por un lado, la explosión de muchos escenarios a su alrededor, pero el más grave, cuando no se mide la razón, la implosión de su propio escenario.
En lo prospectivo del asunto, es como la búsqueda autodestructiva de sus actores o de sí mismos.

La danza ...de la educación.

Posted on 13:24 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios


Sin ambigüedades, Hernán Hernández observa en su nueva entrega para Mass Opinión el "delicadísimo" asunto que ha impedido que Tabasco inicie con normalidad el ciclo escolar. Tabasco de nuevo... nota nacional.

La pudrición...de la ilusión.

Posted on 7:51 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios


Hugo Triano Gómez. 




El problema de la laguna de las ilusiones -en Villahermosa- es de todos. Debería importarle a todos.
Como no ocurría hace años, el otrora orgullo de la capital tabasqueña ha registrado sus más bajos niveles dejando paradójicamente de manifiesto el alto -al altísimo- grado de contaminación que día a día la "asfixia".
Infestada de basura, convertida en un depósito de aguas negras, padeciendo el efecto de los innegables rellenos de terrenos aledaños, la laguna paga día a día una muy cara factura, de la que por lo menos ahora se tiene certeza.
Y es que a como suelen ser las cosas en Tabasco, hablar del asunto con seriedad no es fácil; es de hecho en sí mismo un "logro", uno que debe servir de algo ante tanta indolencia histórica de los sectores social y gubernamental que se llenan la boca sosteniendo su interés en el asunto, pero en los hechos dan más pasos para atrás que un habitante de cangrejópolis.  
Es en este marco precisamente que se torna irónica la acusación a los pescadores de parte de la SERNAPAM y la CONAGUA de que fueron ellos los que abrieron "la compuerta del guayabo" en pos de lograr una mejor pesca, afectando los niveles de la laguna. Se torna así por que lo que en verdad se abrió fue una rendija para entender las tropelías que parece se han cometido con el patrimonio ambiental de los tabasqueños, y más importante aún, abre una nueva posibilidad para por fin meterle manos al asunto.
¿Cómo puede la CONAGUA declararse cierta de que los responsables de la apertura de la compuerta operan por la noche y buscarlos solo por la mañana y por la tarde? Parece -para no lucir violentos- una explicación de vacile, cosa de tontos, algo digno del mundo de lo absurdo. Algo equiparable a buscar delincuentes, sin tener ganas…de encontrarlos.
¿Fue acaso un intento de la CONAGUA para intentar escapar de alguna responsabilidad pública ante el deterioro de "la compuerta del guayabo", cuya función es regular el flujo en este cuerpo de agua? Si bien se reconoce como una infraestructura añeja y nada es eterno ¿Cuál fue el cuidado que se tuvo con dicha infraestructura? ¿Puede CONAGUA probar que hizo lo indispensable? ¿Cuánto dinero se destinó al mantenimiento de la referida compuerta? ¿Se ejerció como debía? son interrogantes que no deben ser minimizadas con todo y que ya esté en marcha la edificación de una sustituta, prevista por cierto para ponerse en operación la semana entrante.
Nadie desconoce tampoco que la inadecuada planeación del crecimiento de Villahermosa es un factor principalísimo en la podredumbre de la desilusionada laguna. De nuevo los habitantes de la ciudad, pero también los que otorgaron permisos de construcción en sus márgenes y no vigilaron su estricto cumplimiento; los que "justificaron" en la "escasez de recursos"  la nula conexión de los canales de desagüe a plantas de tratamiento de aguas residuales antes de su desalojo final y los que no han podido por incapacidad -o dolo- ponerlas en marcha; los que no han logrado hacer permear una cultura del agua adecuada en una sociedad rodeada de ella y los que -en síntesis- solo han simulado cumplir su deber, son responsables de lo que pasa.
Es cierto también que las políticas públicas en materia ambiental son relativamente jóvenes en el país -por ende en Tabasco- lo que hace prácticamente imposible juzgar omisiones del pasado; empero ello no significa que no puedan recriminarse actitudes y sobre todo exigir detener el problema, intentar evitar que el status quo se mantenga.
A reserva de los dichos de los especialistas, parece obvio que los interminables desfogues de agua cruda a la laguna no pueden cancelarse así nada más por que sí, so pena de generar otros problemas de tipo social y sanitarios; urge sí del lado estatal y federal dejar de lado el burocratismo para la construcción de las plantas de tratamiento que hacen falta, para lograr las conexiones debidas previas inversiones millonarias; abandonar esa actitud para no incurrir en más subejercicios y dejar de una vez y para siempre de mantener en segundo plano la cuestión ambiental.
En el ámbito municipal la tarea luce simple, aunque no sencilla. No debe seguir permitiendo edificaciones sin la respectiva conexión a las plantas de tratamiento trátese de quien se trate.
En lo que actualmente sucede en la laguna de las ilusiones,  la teoría de que el "retraimiento" fue inducido -a drede- no es cualquier cosa. Implica amén de una investigación profunda, la aclaración de si se está ante posibles actos de corrupción al alcance de sanciones ejemplares que sienten precedentes en materia ecológica, si es que al final no le tiembla la mano a quienes tienen el poder de su lado.
A esto hay que añadir que el Ayuntamiento de Centro ha dejado claro que no piensa en denunciar algo para iniciar una averiguación, posición que puede resultar entendible por aquello de evitar conflictos cuando se tiene que trabajar de "manera coordinada" y de forma tripartita; no obstante que ello es también dejar al ciudadano común -a los afectados- al garete, luchando contra los intereses del dinero y las influencias. En otros términos, es solo cuestión de analizar con cuál actitud se pierde más, en cual hay un deber ético que cumplir. Cuál ayuda por fin a hacer trascender el podrido discurso… de la pudrición.

El fondo de la olla. El caso CAN.

Posted on 7:19 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios

 
Hugo Triano Gómez.




No se trata de minimizar nada. Sí de observar lo que quedó en el fondo de la olla, tras el desafortunado incidente en el que se involucró el presunto ganador del premio de la juventud en Tabasco -y que ahora se afirma que no es así- Fernando Can Izquierdo.
Es cierto que el asunto posee por sí mismo su dosis de escándalo y de episodio "digno" del escarnio público en cuanto a que esa no es la actitud que se espera de alguien asumido como "ejemplo" de la sociedad. Empero, no puede olvidarse que es la misma sociedad que lo condena, la que ha impulsado a éste y a los demás jóvenes a hacer del abuso del alcohol, del uso de la prepotencia y todo lo que se le pueda anexar como calificativo a su conducta, algo "normal" dentro de la vida social.
Claro que no será sencillo aceptarlo. Hacerlo sería reconocer el yerro de los mayores que ni han podido pregonar con el ejemplo, ni informar y formar de manera eficiente a sus descendientes, sobre los riesgos del alcohol.
¿Acaso no es esta misma sociedad tabasqueña implacable, la que llevó hace unos años a posicionar al Estado en el primer lugar de consumidores de cerveza, tan "celebrado" en su momento por el gobernador Manuel Andrade? ¿Acaso no fue esta sociedad la que en tiempos del Madracismo consintió -sin chistar- la ampliación del número de licenciatarios expendedores de alcohol? ¿No es la misma que hasta se alegró cuando en el sexenio anterior, se permitió a las tiendas de conveniencia vender 24 horas la “gracia“ del dios Baco?
La doble moral, de nuevo, no ayuda más que a hacer leña del árbol caído.
Curiosamente también el asunto se da cuando pocos, en aras de sentirse parte de la modernidad, se atreven a oponerse abiertamente a la legalización de las drogas, específicamente la marihuana. Prefieren navegar -y llevar a los suyos- hacia un mundo desconocido, peligroso, bajo la idea de que las sociedades evolucionan dando según ellos soluciones prontas y duraderas a problemas enraizados y complejos, olvidando que las citadas soluciones pueden encontrarse en lo fundamental. Ignorando que un error cometido debe servir para evitar unos nuevos, no para hundirse más… en el lodo.
Ahora que, el caso de Fernando Can debe estar extinguido ya, tras el dicho de la directora del INJUTAB, Johana Sánchez, que descartó que el aludido vaya a representar al estado en el concurso nacional de oratoria y que si aspira al premio anual que otorgan, prácticamente estará descalificado. Para el anecdotario quedará sin embargo la inexperiencia acusada por la funcionaria, que en vez de ofrecer “solidaridad institucional“ elevó al rango de "innombrable" a un joven que obviamente requiere ayuda.
El que aún tiene cosas que sortear es Víctor Can Izquierdo, hermano mayor del joven, que dado su carácter de funcionario de la secretaría de finanzas debe ser en la lógica de una investigación seria, el presunto responsable de la fuga de un vehículo de la dependencia, involucrado además según las versiones, en un incidente vial. Caso del que por cierto poco se sabe con exactitud.
¿Porqué es tan relajado el resguardo de las unidades motrices en una dependencia estatal? ¿Fue en efecto un caso aislado, producto de una imprudencia, o no hay el necesario control para estas cosas en la estructura del llamado gobierno del cambio? ¿Se mantiene como práctica común el empleo de unidades costeadas con el erario para beneficios particulares? Son interrogantes mínimas que forman un ABC  que la Secretaría de Víctor Lamoyi deberá contestar a la brevedad.
-->
Desde el inicio se dijo que no se trata aquí de minimizar algo grave desde la perspectiva del ejercicio público. Se trata simplemente y pese a todo, de no olvidar que cada vez que se ve caer a un joven, la que cae es la sociedad, la misma en la que se forjó y de la que alimentó su ser. Que cada vez que un joven fracasa, la que fracasa es la sociedad  y que al final del camino, es ésta la que dejará de contar con una "esperanza más" para abandonar la mediocridad en la que los mayores… la hemos …sumergido.