Tabasco: De cambios y sueños guajiros.

Posted on 12:56 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios


Hugo Triano Gómez.



 La falta de resultados de las legislaturas en Tabasco no es cosa nueva. En el pasado y aún ahora, las medidas adoptadas suelen ser afines a lo que el gobernador en turno, cree, desea, procura o le conviene.
Así durante este tiempo los tabasqueños han visto cómo desde el poder legislativo se les ha endeudado legal pero inmoralmente, cómo se "ajusticia" de dientes para afuera a los alcaldes que no pueden explicar el manejo de recursos que por la misma razón siempre son insuficientes en detrimento de los gobernados; cómo se coloca a gente que ha resultado un fiasco en puestos clave, en los que se suponía debían marcar una diferencia, incluyendo gobernantes interinos y sustitutos.
En otras palabras, lo que los diputados locales en Tabasco han hecho todo este tiempo es validar lo que el aparato de gobierno ha necesitado para subsistir y fortalecerse en beneficio de la plutocracia.
El trabajo más "arduo" que han desempeñado ha sido homologar disposiciones federales que suelen ser apenas adecuadas en su contenido para hacerlas una realidad en el ámbito local. Pocas han sido las acciones legislativas -ajenas al debate- donde se exhibe una real independencia de sus huéspedes y el uso de la creatividad, de la inteligencia y la cultura, que debiera tener todo aquél que se jacta de ser un "representante popular".
En medio de ese triste escenario luce bien la iniciativa de por fin darle facultades a los congresistas tabasqueños para poder citar a una comparecencia a los integrantes del poder ejecutivo, sin requerir la anuencia, el permiso, del gobernador en turno, que no ha hecho más que mantener y mostrar al legislativo supeditado y servil a aquél.
Claro que la independencia tampoco se logrará con simples decretos o discursos. Se obtendrá junto a la relevancia, de la mano de los resultados, cuando una política pública o una medida sea discutida a los ojos del interés general y se refuerce o se adecue según convenga a éste; cuando algo opaco por fin se transparente, cuando una decisión injustificada sea combatida y revertida en pos del bien común.
Tampoco debe echarse en saco roto la propuesta de por fin reglamentar los trabajos en comisión, uno de los puntos débiles del quehacer legislativo, donde en verdad se hacen o dejan de hacer las cosas. Solo para no dejar lugar a dudas, habrá que decir que la improvisación de quienes "saltan" a las curules seguirá siendo el talón de aquiles del régimen democrático en tanto se siga escogiendo para tales cargos a gente cargada de ambición e intereses y carentes de convicción. A "gallos" convertidos en "grillos".
No puede decirse además que la referida reglamentación va a terminar con la holgazanería legislativa. Habrá que esperar a leer las letras chiquitas de la iniciativa para darle tal carácter, pues el ejercicio debe ir de la mano de una adecuada distribución de las comisiones para hacer viable su trabajo y sobre todo contar con el carácter de los presidentes de comisión para no justificar por amiguísimo, complicidad o conveniencia nuevas inasistencias, algo difícil de creer ante la podedumbre del sistema de cosas. 
Habrá que comentar finalmente que un primer paso siempre será preferible a no dar ninguno. Solo hay que recordar que falta también ampliar los periodos extraordinarios y dejar de lado la insensibilidad de promover la instalación de un tablero electrónico para las votaciones que solo seguirán dañando el erario y que no puede ser visto más que como un lujo innecesario, como un despilfarro y como algo fuera de lugar cuando se mantienen prácticas legislativas tan oscuras como el de mantener los votos en cédulas, cuando de asuntos escabrosos, delicados, se trata.
Que nadie se haga bolas, los primeros cambios de forma parecen estar prontos a llegar al legislativo local. Los de fondo, los de a de verás, los que pesan, de esos no se sabe…cuándo.

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