Cunduacán-PRD: Dudas y lecciones para el futuro.

Posted on 10:36 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios

Marilú Aké Vázquez.
 



“Nadie abandona el cargo de presidente con el mismo prestigio y respeto que le llevó ahí”, la frase de Thomas Jefferson nos transporta al más reciente conflicto que se registró en el municipio de Cunduacán, donde un grupo de 7 regidores decidió destituir al presidente municipal por motivos que hasta ahora resultan poco claros, pero que se atribuyen a posibles actos de corrupción.
Acusación que por igual comparten, el edil y sus regidores, al permitir que éstos se den, oculten y seguramente continúen, tras un acuerdo de unidad que “por el bien del PRD y de los habitantes del municipio” se signó entre los integrantes del cabildo, la dirigencia estatal y legisladores de ese partido, tras una reunión que por más de 5 horas sostuvieron.
Este ejemplo, no es el primero ni el único que se ha registrado en alguna administración gobernada por un representante del partido del sol azteca. Partido que en el discurso se desgasta en pedir transparencia, honradez, legalidad, buen uso del recurso público, trabajo y muchas otras cualidades y virtudes que a su juicio, los gobiernos emanados del PRI y PAN no cumplen. Prometen un cambio real de llegar al Gobierno, garantizan rendición de cuentas y obras que no sean de relumbrón, pero en los hechos la desconfianza de muchos es que esto quedará así, en una mera promesa de campaña, porque así lo han demostrado.
Las razones para atribuir un mal desempeño en varias de las autoridades municipales que han surgido del PRD, pasan por la ineficacia de sus funcionarios, muchos de ellos no tienen el perfil ni la experiencia para ocupar los cargos (a veces son fruto del pago de favores por la ayuda prestada en la campaña), porque el alcalde gobierna para los militantes y apenas se están sentando en la silla y ya piensa en el siguiente puesto político que buscará, entre muchas otras razones que han ocasionado una gran decepción de la ciudadanía que no es afín al PRD, pero incluso de la gente que votó por ellos (esto, por supuesto también ocurre en Ayuntamientos gobernados por el PRI y PAN).
Empero el caso del PRD y de Cunduacán, es digno de mención porque al acercarse las elecciones en Tabasco, los más “optimistas” juzgan que el mal desempeño del Gobierno de Andrés Granier, hacen que por primera vez se convierta en una opción real la llegada del PRD al Poder Ejecutivo.
Escenario que en los cafés, reuniones, en la calle, en el transporte público y cualquier otro punto que congregue a un grupo de ciudadanos se comenta, repite y difunde, tras referir como punto de partida, el descontento generalizado que las acciones del Gobernador y sus funcionarios han realizado en los 5 años de la administración estatal. Hay quienes citan que en el Estado hay 5 estaciones del año, primavera, verano, otoño, inundación e infierno, para resumir la situación que se vive en Tabasco.
La posible llegada del PRD a la Quinta Grijalva se refuerza con los resultados que presentan algunas encuestas, pero (sin poner nombre de candidato) ¿qué sucedería si la oposición llega al poder? ¿repetirán en grande el saqueo que ahora practican en chico?. No se puede negar que sus aspirantes al Gobierno están presentando proyectos y propuestas, pero esto no es suficiente. ¿De quiénes se rodearán para no cometer los mismos errores que desafortunadamente para el pueblo han realizado administraciones municipales del PRD? ¿Hay la suficiente capacidad para rodearse de gente profesional y comprometida con los ideales que en el discurso enarbola el PRD? Muchos lo dudan… por que la experiencia con lo sucedido en Ayuntamientos perredistas desalientan el pensar de que las cosas serán diferentes.
¿Qué hacer al momento de estar frente a la boleta? ¿votar por el menos malo? ¿dar un voto de confianza y probar que las cosas pueden ser diferentes o exigir a los que ahora aspiran (en todos los partidos, pero en especial al PRD que es quién tiene la posibilidad real de desbancar al PRI), que digan qué harán de llegar al poder, quiénes los van a acompañar, cómo garantizan que no se llenaran los bolsillo del recurso público? Firmar ante notario público sus compromisos no es suficiente.
Importante es recordar que los únicos que pueden exigir, pedir, comparar y analizar los nombres; proyectos y propuestas sin dejarse llevar por el canto de las sirenas, son los ciudadanos. Aunque recuerden que “nadie abandona el cargo con el mismo prestigio y respeto… que le llevó ahí.” 

Adiós Septiembre...

Posted on 9:41 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios



Inicio de semana en M.O. con una nueva "caricácida" de Hassan George. Una mezcla de historia, realidades y ficciones.

El derecho a saber.

Posted on 15:13 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios

Ricardo Sashiel Rivera Pizarro.





El 28 de septiembre es el día mundial del derecho a saber. La conmemoración pretende que en los distintos países se celebren los avances en materia de transparencia y acceso a la información pública.
Como es sabido, en México el derecho está consagrado en la Constitución Política, a la par de la libertad de expresión, incluso se acompaña en la carta magna con la obligación de las autoridades de atenderlo a través de la entrega de información con una “máxima publicidad”.
En Tabasco, este jueves 29 de septiembre se celebró el evento en el que el Instituto Tabasqueño de Transparencia y Acceso a la Información Pública, el ITAIP, recordó la fecha. Autoridades y expositores presumieron los logros en el rubro e instaron a la sociedad a seguir adelante… “trabajando” al respecto.
Y aunque muchos podrían destacar los avances para celebrarlos, otros creen que a la transparencia le ha sucedido lo que a muchos otros logros como la democracia y la rendición de cuentas: Se ha convertido en un discurso que suena bien en la boca de gobiernos, políticos y sobre todo candidatos que se gastan las palabras presumiendo sus presuntos ideales al respecto.
El caso de Tabasco remite a revisar al instituto “garante” que ha sido sometido ante la política gubernamental de no informar; que ha sido cimbrado a través de recursos legales retrasando la publicación de importantes datos, a pesar de tener “una de las mejores leyes del país” en la materia, presumida por los propios gobernantes.
No por nada, la Suprema Corte de Justicia de la Nación aún tiene en sus manos el asunto de los deudores diversos del Gobierno estatal, cuya cuenta de 2010 fue solicitada desde inicios del año pasado y al sol de hoy sigue sin darse a conocer ante los recursos legales con los que la administración granierista impugnó la solicitud ciudadana.
Tabasco -pese a lo que se quiera decir- tiene problemas de transparencia. Las autoridades han evidenciado complicaciones para dar a conocer información, y ya no sólo de sus finanzas. El ejemplo más claro fue que ayer, que en el evento donde se conmemoró el derecho a saber, el consejero jurídico de la administración estatal, Gerardo Guerrero, evitó abundar en las razones que originaron la iniciativa de “alarma social” y que desde que se envió al Congreso Local -hace más de un mes- ha evitado abordar.
Habrá que tomarle la palabra al Secretario de Gobierno, Rafael González Lastra, que en ese mismo acto dijo que la administración estatal está abierta a los comentarios sobre su actuar en la ejecución de la transparencia, aunque habrá que ir más allá. Hay que exigir a las autoridades que en su labor, vean a la transparencia como una cualidad y una capacidad, y no como una simple obligación legal de la que se pueden zafar con alguna práctica jurídica. Hay que hacerles ver que los cuestionamientos, las críticas y las solicitudes deinformación no son ataques sino parte de un derecho ciudadano que se debe atender.
De mayor importancia es que todo ello se logre, como lo mencionó el politólogo de Paraguay que ayer disertó su conferencia en el evento del ITAIP, Benjamín Fernández Bogado, a través del empuje social y del cambio de mentalidad ciudadana; de otra forma estaríamos actuando de la misma forma que las autoridades que incumplen sus funciones, estaríamos exigiendo el cumplimiento de un asunto netamente legal sin el fundamento cultural de fondo, que a final de cuentas es el espíritu del derecho a saber.