Estudiantes: Entre la mediocridad y la falacia.

Posted on 12:50 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios

Hugo Triano Gómez.




Preocupación genuina debiera ser la calidad de los estudiantes en México, no nada más en su día.

Debiera serlo porque amén de frías estadísticas y las excepciones de siempre, ellos son también reflejo de la crisis que parece no tocar fondo.

No atender sus deficiencias, sus necesidades y mantenerlos en el ámbito de “rebeldes temporales” no solo es garantizar la continuación de los esquemas con pocos resultados del presente, sino extinguir alternativas reales a los problemas de fondo.

No ocuparse de los estudiantes ahora, es negarle después a las empresas el personal calificado con el que pueda hacerse realidad el famoso “desarrollo económico”; es negarle al Estado mismo, los burócratas ejecutivos que demanda, tan distintos a los que posee en sus diversas estructuras.

Sin mayores vueltas, no hacerlo condena al país al círculo vicioso de la mediocridad en el que -de manera normal- muchos no alcanzan a comprender como es que se ha llegado hasta allí y menos a pensar cómo se puede salir de él.

Increíble parece no entender que en la mediocridad, un maestro enseñará contenidos similares e inadecuados a sus alumnos, condenándolos a la citada realidad al arraigar la idea de que lo conocido está bien, aunque no lo esté en verdad.

Eludiendo polémicas, estudiante significa estudiar antes de…(ir a clases) en el entendido del compromiso adquirido con el conocimiento; no revisar apuntes antes del cuarto para las doce. Significa prepararse, abrir la mente a las ideas consideradas válidas en el afán de mantener vivo el espíritu de mejoría de la especia humana.

Quien no estudia simplemente permanece en la oscuridad, ignorante de lo ocurrido, perdido en la actualidad, incapaz de prever lo que pueda suceder.

Estudiar no es simplemente tomar entre manos un libro y memorizarlo con los conceptos que allí se plasmen, es ir más allá. Es hacerlos interactuar con la experiencia propia y sopesarlos –compararlos si cabe- con el ideal de alguien más; incluso cuestionarlos si aparecen elementos que obligan a ello. Un aprendizaje automatizado como el instaurado de unos años para acá, poco aporta y solo nos hace menos analfabetas, nunca cultos.

El escenario no es ficticio, estudiantes que no leen, educandos que si bien les va alcanzan a “medio repetir” lo que memorizaron de un cable internáutico y del que por cierto, muy pocas veces se duda –a conciencia- de su veracidad o exhaustividad, por el solo hecho de haber sido difundido en la web. Maestros cuya prioridad reconocida está más orientada al “bienestar” de su gremio y a la actividad politiquera que se les ha encomendado. Padres de familia víctimas en primera generación de los vicios de la mala educación y un Estado que sigue hablando de revolución educativa, como si esta consistiera solo en dotar –a medias- de equipos de cómputo a las escuelas del país, capacitando –a medias- a los maestros que se dignan a llegar a sus cursos, pero olvidando en paralelo, evaluarlos con seriedad y revisar los contenidos que ofrecen.

Amén de las susceptibilidades, craso error sería pensar que nuestros niños y jóvenes siguen parámetros adecuados en educación.

Ciertamente pocos se salvarán de haber cometido errores significativos en los distintos ámbitos de la vida social –primer ejemplo para la educación- pero ese no puede ser el pretexto para no dar a aquellos la intensidad y severidad que se requiere en el momento de la enseñanza.

Por eso decíamos, preocupación genuina debiera ser la calidad de los estudiantes en México, no nada más en su día. Lamentablemente, la preocupación es ficticia, no pasa del dicho al hecho. Simplemente mañana, mañana… se olvidará.

La nueva...estrella.

Posted on 9:27 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios



La alianza de Genaro García Luna y Televisa para convertir a la Policía Federal en una estrella más del Canal de las Estrellas podría poner celoso a muchos...Incluso a Joseph Goebbels, ni más ni menos que el precursor de la propaganda de la Alemania Nazi.

Fiel a su ácido estilo,Hassan George reaparece en Mass Opinión haciendo a un lado,la humareda que suele esconder los asuntos serios de cada día.

Mayo 18.

Posted on 11:38 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios

Voz perpetua y autorizada en la materia, aunque no totalmente valorada. Hombre que pasó de las letras a la acción en su afán de lograr un acervo museográfico –distinto al poético- para este su país, su continente y su mundo, es la de Carlos Pellicer Cámara.

Forjador público y organizador de (por lo menos) siete recintos, Mass Opinión recuerda hoy al “natural” Pellicer en el marco del "día internacional de los museos".

No, no es exageración recordar la deuda del sector cultural del país respecto al trabajo y pensamientos del oriundo de San Juan Bautista sobre los museos. Poco o casi ningún material en este rubro se tiene a disposición. Bien valdría la pena aprovechar la efeméride, para una nueva revaloración -y consideración siquiera- en los criterios para publicación de obras.

En tanto algo se concreta , compartimos con usted “El viaje” de Carlos Pellicer, un elemento –quizás-imprescindible para soñar y realizar un vasto mundo... como el de los museos.

...Y moví mis enérgicas piernas de caminante

y al monte azul tendí.

Cargué la noche entera en mi dorso de Atlante.

Cantaron los luceros para mí.

Amaneció en el río y lo crucé desnudo

y chorreando la aurora en todo el monte hendí.

Y era el sabor sombrío que da el cacao crudo

cuando al mascar lo muelen los dientes del tapir.

Pidió la luz en hueco para saldar su cuenta

(yo llevaba un puñado de amanecer en mí).

Apretaron los cedros su distancia,

y violentareunió la sombra el rayo de luz que yo partí.

Sobre las hojas muertas de cien siglos, acampo.

Vengo de la montaña y el azul retoñé.

Arqueo en claro círculo la horizontal del campo.

Sube, sobre mis piernas, todo el cuerpo que alcé.

Rodea el valle.

Hablo y alrededor, la vida, sabe lo que yo sé.

Pantano enferiado...

Posted on 10:01 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios

18 días en proceso.18 días de amnesia -o de un leve ataque de Alzheimer- que amenaza con hacer olvidar los asuntos importantes del Estado y de una sociedad -que como Nancho- volverá a la feria a revivir los mismos episodios, mientras afuera los "mismos" amagan con seguir haciendo lo mismo.

Vidas arrebatadas.

Posted on 9:51 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios

Flor de Líz Pérez Morales.










El asesinato del doctor Rubén Padrón Magaña y la marcha por la Paz en muchas ciudades de la república mexicana, es la elocuente muestra de que los problemas en nuestras ciudades dejan de ser una simple situación aislada para convertirse en las tripas de una sociedad mutilada, que ahora mismo no encuentra respuestas a sus llamados de auxilio.
No conocí al ex delegado de la Cruz Roja, sin embargo, no es una excusa para no condenar un acto atroz que lleva al seno de una familia, de la forma más cruel, el dolor de la pérdida de una vida. Nada seguramente llenará los vacios de una persona cuya labor hoy se estima en las lamentaciones de muchos sectores sociales, ni siquiera los reclamos de las personas que se miran reflejados igualmente como seres indefensos cuya impotencia no encuentra eco en ningún lado. Nada pues dimensiona una situación como la muerte pues nunca será aceptable la forma en que se arrebata la oportunidad de vivir.
La violencia vivida en Villahermosa es el espejo de la descomposición social que cubre todas las esferas sociales, es producto de la desesperanza, es hija de la impunidad, es la piel de la barbarie, es el sabor amargo de la injusticia, pero especialmente la violencia es la hija mal parida de la anomalía de la vida. Nada la justifica.
Ahora se nos ha convertido en una lamentable escena de horror que pulula en todos los lugares y hogares, trazando centímetro a centímetro el desenfreno del miedo y lo inhumano. Lo más lamentable dentro de todo esto es que nos damos cuenta que nada se quiere hacer, que nada se espera ya; que ante la amenaza de lo vivido buscamos solo ser sobrevivientes y queremos acostumbrarnos a que esto es lo “normal”. Casi damos gracias porque en un día cotidiano se nos haya permitido estar vivos.
Asaltos, secuestros, asesinatos a mano armada, bombas caseras, ametralladoras, autos bombas, arsenales completos, navajas, cuchillos, son símbolos que transgreden a la palabra más sencilla: Paz.
Por eso aunque parezcan inútiles, las manifestaciones por la paz en nuestras ciudades llevan en sus pancartas o arengas un grito que magnifica lo que queremos de nuestros gobernantes, de nuestras autoridades. En ellas se hurga y se saca el encono de una sociedad que parece muerta pero que aún da alaridos pidiendo vivir y convivir en paz.
Si señor presidente Felipe Calderón Hinojosa, usted en 1997 también marchaba con su esposa e hijo en las manifestaciones por la paz de este país, usted también pugnaba porque su familia tuviera la tranquilidad de vivir en un país seguro ¿Por qué ahora minimiza, con voz timorata y sin respuestas, que usted también quiere la paz?
Señor gobernador de Tabasco, Andrés Granier Melo, la lucha contra la violencia va más allá de retenes y "aplicación" de la ley; la lucha contra ella va de la mano con un crecimiento equitativo del desarrollo económico; de empleos, educación, salud, vivienda, categorías esenciales y precisas que ofrecen una vida digna en cualquier lugar del mundo. La lucha contra la violencia va aparejada de una ciudad hermosa a la vista, cuyos habitantes engalanan la tranquilidad de los hogares ¿Se está ofreciendo eso?
Ustedes, igual que yo y nosotros aún vivimos en este país, en esta ciudad. No vamos migrar de ellas, no podemos salir de ellas porque son nuestros hogares, aún cuando ahora se vean como lugares monstruosos y llenos de miedo. Nos cuesta acostumbrarnos a que eso es lo mejor que nos pueden dar. Esa no es la respuesta que queremos los ciudadanos de México.
Nos negamos a las muertes con saña y con impunidad. Aspiramos y queremos ciudades sin murallas, sin armas, sin temores. Aunque cueste creerlo, solo queremos... vivir en paz.

Relevo PRI: El último alfil.

Posted on 16:28 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios

Hugo Triano Gómez.





La llegada de Miguel Alberto Romero Pérez a la Dirigencia Estatal del PRI significa una “jugada” del Gobernador Andrés Granier en el ánimo de definir a su conveniencia las candidaturas de su partido para el proceso electoral de 2012. Que sea un movimiento magistral, depende aún de varios factores. Por lo pronto, dudas caben al respecto.

Romero Pérez carece de entrada, de una reconocida y añeja militancia partidista, que no obstante pudiera ser en los “nuevos tiempos” más una virtud que una desventaja; aunque su principal deuda pendiente –la de no haber hecho del Gobierno de Granier uno que destacara por sus propuestas legales para en verdad “transformar” el entorno y si en cambio proteger a capa y espada la opacidad y la falta de transparencia de su administración- deja en claro el nivel al que es capaz de llegar el ahora “líder” político.

Miguel Romero es como se sabe, un hombre de la academia y “químicamente puro”. Llega al PRI para tratar de darle a Granier la seguridad de un partido que el mismo “asaltó” y “dividió” no hace mucho, y que por lo mismo pudiera vivir al interior amarres y acuerdos tejidos por sus viejos inquilinos, en detrimento de su grupo político y de él mismo.

En otras palabras, Romero Pérez va al PRI en pos de la seguridad de Granier, en búsqueda de los que puedan incondicionalmente cuidarle las espaldas, cuando ya no sea Gobernador.

La tarea no será sencilla. No solo se trata de ser ojos y oídos de Granier en la casona de 16 de Septiembre. Falto de tablas -políticas- y quizás también de auténtica gente de confianza, Romero estará en breve en un auténtico riesgo, tratando de controlar –en el abrevadero- la rabia y la sed de candidaturas de cientos de dinosaurios.

Eso hace suponer de hecho, ajustes en la estructura del llamado Comité Directivo, más allá de los vencimientos de los tiempos de los actuales consejeros políticos. Especial atención deberá mostrar en ello, pues lo convulsionado de los grupos al interior, hacen posible nuevos regresos, que no necesariamente redundarán en nuevas formas de hacer “política”.

Desde esa nueva estructura será posible observar algún cierre de filas en torno al favorito del gobernador para su sucesión, pero también se confirmará si sus sospechas por el “quehacer desleal” del que se acusa a Adrián Hernández Balboa fueron ciertas; más aún, se apreciará si el Granierismo pretende extenderse y mantenerse vigente o solamente sobrevivir.

Al final del día, Granier parece tenerlo claro. La soledad del ex gobernante está cerca y es inevitable. Su futuro quedará en manos de un alfil, el último que le queda, el que buscará “juntar” a su torre, a su reina y hasta su caballo (negro) en aras de garantizar y lograr para él, la anhelada tranquilidad futura, después de 6 años de aventuras, excesos… y aspavientos.

Juan Pablo II...Beato.

Posted on 6:50 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios

Hugo Triano Gómez.






La trascendencia es mucho más que “algo bueno que se diga de alguien”, más que un recuerdo vinculado a la buena fama. Pocos hombres en verdad pueden haberla logrado. Más aún, podría afirmarse que no todos aspiran a ella. Juan Pablo II, el recién ungido beato, la alcanzó.

La trascendencia de Juan Pablo II es especial, inusual, única. Supera por supuesto la investidura de jefe de Estado que ostentó por casi 3 décadas. Tiene que ver con la deidad auténtica. Con la espiritualidad que un hombre logró hacer vida, pero principalmente obra.

Su humanidad no se peleó con la inspiración. Supo hacerla su aliada para llevar la palabra del Cristo resucitado que tanto amó a lugares inimaginables, en lugar de dar paso a la soberbia como muchos falsos líderes de este mundo nuestro, latente siempre por su propia condición.

Más allá de lo que sin dudas Juan Pablo II hizo por su catolicismo, el Beato en vida, logró devolver a los creyentes esa dosis de esperanza que con el paso de los años e incluso de los días y horas, el hombre suele perder al privilegiar el interés mundano, el material, por sobre el espiritual.

Aquí no se trata de procurar nuevas polémicas sobre las razones que lo llevaron a la beatificación en un tiempo sui géneris. Después de todo alguien fuera de serie como él, bien justificado tendría recibir un trato así. Se trata, sí, de advertir que con las condiciones mundiales, nacionales, estatales y subsecuentes, de ayer, hoy y mañana, pocos son los que dotaron, dotan y dotará de nuevas fuerzas a quienes ven al buey acercarse a la barranca sin remedio y a una velocidad vertiginosa.

No puede perderse de vista la influencia divina que Juan Pablo II abrazó, partiendo de la premisa que todos somos hijos de Dios. Juan Pablo II fue elegido, cierto, pero el entendió su llamado en la extensión de la palabra y no la defraudó. Sus pecados seguro a algunos interesará, pero su conversión y su decisión de vivir en y para la gracia, lo tienen en la cercanía de la santificación católica.

Muchos a estas alturas hemos renunciado ya a dicha condición, pero ¿quién no aspira a la tranquilidad, a la paz interior, a la bondad, a disfrutar de la vida y sus más elementales momentos? Nunca es tarde para volver a comenzar. Nunca lo es cuando de corazón surge la necesidad y el deseo de ser bueno, a secas. Sin esperar nada a cambio, sin que la mano derecha se entere de lo realizado por la izquierda, sin más que la satisfacción de hacer el bien, objeto central olvidado de la especie humana.

Juan Pablo II es pues un fiel seguidor de Cristo, que su benevolencia alcance a todos aquellos que pudiendo hacer cosas buenas optan por las malas; a los gobernantes que pudiendo dar el paso decisivo para cambiar el rostro y la historia de una nación y/o un estado deciden dar marcha atrás para proteger sus intereses y conservar sus canonjías; al trabajador que pudiendo dar más de su esfuerzo por pereza hace las cosas al “ahí se va”, destruyendo expectativas y proyectos con todo para desarrollarse; al común que sabe que tiene que cambiar conductas y hábitos, pero aún flaquea; al que quiere encontrar la solución en los excesos alejándose cada vez más de la cordura.

A ti Dios Padre, Gracias por Juan Pablo II, por su trascendencia… por la esperanza.