Dios nos salve

Posted on 15:14 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios

Iván Triano Gómez.





La última reunión entre el Presidente Estadounidense Barack Obama y el líder Chino, en el contexto de la cumbre por el desarme nuclear, no constituye más que otra farsa.

Tal hecho evidencia -ya sin máscaras- el lugar y rol que el presidente de raza africana ha elegido: Una marioneta más es lo que decidió ser, el presidente del imperio. Empleado al servicio del sionismo internacional, a quien obedece con el objetivo de no ser despedido.

El circo de la Cumbre por el desarme nuclear, demuestra el arreglo entre el coloso oriental y el imperio para cercar y presionar a la república islámica del Irán, a fin de que desista de sus programas nucleares.

El único beneficiado: Israel.

En efecto, con la máscara de líder mundial, preocupado por la paz y el orden internacional, Obama tan sólo se ocupa de aligerar la carga en medio oriente para el pueblo de Abraham, quien teme la reacción del último bastión árabe que en forma seria se le opone.

Aniquilados Irak y Afganistán, sólo el Irán se atreve a pregonar la eliminación y expulsión de los Israelíes de las tierras ocupadas.

En términos prácticos la puesta en escena, busca además alinear a los futuros aliados de la siguiente intervención imperial en medio oriente (en su mayoría naciones arrodilladas) y desde luego, evidenciar a quienes se resisten a tal apoyo.

Norberto Ceresole, en los noventas ya afirmaba en su publicación “La conquista del imperio” el objetivo militar sionista que representa la república del Islam.

La afirmación hoy adquiere actualidad y sentido logístico, máxime si se considera que al escribir Ceresole su obra, aún no había acontecido el supuesto ataque islámico a las torres gemelas que el referido escritor argentino explica y entiende como una mera acción terrorista israelí, tendiente a empujar a las naciones agraviadas contra terceros. (coloquialmente lanzar la piedra y esconder la mano, para provocar litigios).

En el caso del pueblo americano, al cual se tiene desinformado, se le hizo creer que el enemigo de ellos permanece en el medio oriente y se encarna en el Islam. De este modo la “opinión pública” apoya las políticas gubernamentales de agresión al menos en la forma cuando se estiman agredidos.

El sueño prometedor de Obama hoy más que nunca ha caducado, al menos para las naciones no alineadas y desde luego para el pueblo norteamericano. Es uno más, de los brazos ejecutores de los amos de la Casablanca, sin que importe en algo su color de piel.

El siguiente paso después de la cumbre será sin duda, la exigencia de recibir a observadores de la ONU dirigida a la república del Islam, cuya respuesta negativa es conocida y esperada de sobra.

Los tambores de guerra por tanto vuelven a sonar, con todo y el caos económico mundial imperante, provocado por humanos y no por “factores naturales” tal y como se pretende hacer creer a fin de acabar con la era cristina desde sus cimientos y, estar así en aptitud de enarbolar y promover el surgimiento de una nueva era: la anticristiana.

Un mínimo de decencia obliga a pensar en que China y Estados Unidos deben por equidad, exigir de igual forma a la dictadura comunista de Corea la detención de sus programas nucleares e incluso a Francia, reducir sus armas de características similares. Dado que ello no sucederá por no ubicarse el ombligo del mundo en tales áreas del orbe, resulta clara la función de marioneta del presidente Obama, quien no persigue ningún interés pacífico ni humanitario, tan sólo cumple –se insiste- con sus amos.

Y es que aún y cuando Nicolás Sarkozi, líder de Francia, se opone a participar activamente en el desarme nuclear, ello no significa que se oponga a un futuro mejor para la humanidad; tal postura no resulta del todo descabellada, simplemente obedece a una realidad, que el dirigente galo expresó de la siguiente forma: “… sólo el día en que el mundo actual sea seguro renunciaré a las armas nucleares.”

Con dicha declaración, proveniente de un miembro del grupo privilegiado, se puede uno imaginar que pensará el líder Iraní al observar que los jefes de estado del mundo se reúnen para “dialogar” en torno al “desarme nuclear”, mientras él permanece rodeado de enemigos, de aliados del sionismo y de estadounidenses.

Que dios bendiga a América, por las consecuencias del inicio de una guerra entre civilizaciones.

Religión, Independencia y Unión.

Choco impuestos: Intento de un deslinde anunciado.

Posted on 7:05 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios


Hugo Triano Gómez



Contrario a lo que pudiera pensarse, el aumento al impuesto sobre nómina planteado por el PRI-Gobierno y hecho oficial por el legislativo en Tabasco, no afectará –principalmente- a la clase patronal, sí en cambio –de nuevo- a la clase trabajadora.


Antes de cualquier otra argumentación al respecto, es de resaltar la dualidad que una vez más mostró en el quehacer y el decir el Gobernador Andrés Granier, que sin más ni más, negó tener “algo que ver” con la pretensión ahora realidad.


De entrada, es obvio que una medida de esta naturaleza rebasa la capacidad en conocimientos hacendarios del “mandatario”, por lo que suena ridículo tratar de endilgarle a éste la autoría intelectual; no así, dar por cierto que la Secretaría de José Sáiz (Finanzas por si alguien lo olvidó) tuvo que ver con la idea en la extensión de la palabra.


Por supuesto que a Granier no le tembló la mano al dar su venia para que vía Congreso del Estado, la iniciativa viera la luz, bajo el compromiso político de no vincular su nombre a la “siempre repudiada” alza de gravámenes. Solo que a Granier se le volvió a olvidar algo.


A Granier se le olvidó que hasta los poco cultos deducen que en el Congreso local -Y en los de todo el país donde existen mayorías afines al titular del Ejecutivo- no se mueve un dedo en cuanto a situaciones de fondo se refiere sin el “palomeo” de éste, en el entendido de que para entonces habrá sido asesorado –si bien le va- o informado –si no- de las alternativas que “su gobierno” tendría para atender un problema dado. Demasiado ingenuo o ignorante habrá que ser, para creer que la disposición de la que aquí hablamos (El aumento al impuesto sobre la nómina) salió en verdad de la “mente brillante” de los fallidos representantes populares.


Una lectura adicional en el “intento de deslinde” de Granier obligaría a estudiar su personalidad. Resta decir que el “químico” volvió a mostrarse solo” preocupado por no asumir costos políticos, como si aquellos rigieran su vida, como si fueran lo más importante para él.


Sea como sea, se afirmó desde el inicio que el “actualizado” impuesto sobre nómina a tasa del 2.5 por ciento que se cobrará a partir de 2011 a las empresas en Tabasco, afectará principalmente al trabajador más que a los generadores de empleo mismos, con todo y que quienes lo asumirán inicialmente son los patrones. En otras palabras, el empresario tiene ante sí mecanismos legales que bien empleados pueden hacerle llevadera la afectación, mientras que el trabajador al carecer de ellos, tendrá literalmente que “apechugar” el golpe y nada más.


Basta observar que entre las primeras medidas de ahorro que suelen tomarse en una compañía previendo una quiebra, está la de “despedir” a su empleado “menos necesario” antes que recurrir a un financiamiento-endeudamiento desesperado, para imaginar la envergadura y la complejidad del problema.


Será necesario recordar que las empresas pueden optar por reducir sus nóminas para hacer menos pesada su carga fiscal, traduciendo esto en despidos en el caso de pequeñas y medianas empresas, y hasta en evasiones o uso de disfraces en el caso de las grandes.


En alusión justamente a los disfraces, las compañías podrían ajustar también sus montos de nómina a los que pagaban antes de la modificación sin despedir a alguien; tendrían que ubicar sin embargo en otro “régimen” a uno o a unos de sus elementos, sufragar formalmente otro tipo de “servicios” que no obstante al retirar a alguien de una plantilla, podría hacerle perder su antigüedad como trabajador y los derechos que esto le ha generado, incluida la asistencia social.


¡Y sí! todo desencadena en todo, de tal manera que si algún empresario hiciera frente a los nuevos tributos producidos por la nómina con su mismo equipo y personal, como si nada hubiera pasado, éste podría aducir quizás con razón –pero algún otro con astucia y hasta mala fe- que las utilidades cada vez son menores o simplemente inexistentes, en detrimento de un nuevo derecho laboral de su dependiente.


Cabe recalcar -para no errarle a las escenas- que las que se afectarán con todo esto son las utilidades de las empresas, que una vez más pagarán los platos que ellas mismas llevaron a la fiesta de la generación de empleos. Se afectará o al menos se retrasará algún tiempo su crecimiento, como si fuera poca cosa arriesgar un capital. Y también cabe reguntar, con medidas como esta ¿quién puede negar que los verdaderos enemigos del sistema hacendario mexicano, no son más que quienes quisieron ser independiente de la “ubre gubernamental”, el que incentiva a la actividad, el que promueve la productividad y el que la realiza a cambio de una retribución?


Es cierto también, que por definición el impuesto trata de hacer equitativa la cosa pública, pidiéndole más al que más tiene en aras de mantener al Estado en un funcionamiento adecuado. Solo que aquí –en Tabasco- mantener canonjías, gustos y modos de vida a costa del erario, son sinónimos erróneos de progreso.


A nadie en el Gobierno parece importarle que una empresa que cubre una nómina de 10 mil pesos tenga que pagar ahora en lugar de 100, 250 pesos al mes y así según sea el caso. Todos en el Gobierno, parecen olvidar las actualizaciones del predial no hace mucho realizadas, los continuos cobros excesivos por consumo de energía eléctrica, el también reciente incremento a la tasa del IVA al 16 por ciento, el respectivo del ISR y la “inamovilidad” del IETU dirigido exclusivamente a las utilidades del empresariado.


¿Qué hay bondades? Dejémoslas para el Gobierno exclusivamente, que tendrá para presumir que amplió su base de contribuyentes respecto a los demás estados en el último año y a las participaciones que ello le generará. Dirán que es ejemplo de transformación, solo que sigue sin haber a la vista rubro de inversión alguno, que no sea el de pago de salarios, que haga creer la afirmación.


Lo deleznable aquí –se sostiene- es la intentona del gobierno Granierista de querer darle atole con el dedo a la opinión pública, al no llamar las cosas por su nombre. Lo peor, es que el responsable quiera más tributos por su santa voluntad y no lo diga, escudando en gabán ajeno, los efectos de su decisión.

Abril 20

Posted on 6:39 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios


Iván Triano Gómez



El 20 de abril de 1889, nació en Braunau am Inn, provincia del entonces imperio austro húngaro, quien para la generalidad representa al mismo mal, al “ángel caído”, el “último hijo de Caín”: Adolfo Hitler.


Resulta curioso que mientras se combate abierta y públicamente todo tipo de dogma (especialmente los postulados católicos); desde la caída del tercer Reich hasta hoy, contrariamente se construye y acrecenta el dogma deshumanizador de la figura del hombre conocido en este mundo como Adolfo Hitler.


Gracias a ello es fácil creer en nuestra actual sociedad, educada mediáticamente, que el hombre de referencia era capaz de devorar niños hebreos, de sodomizar a los bellos varones germánicos, de practicar cultos satánicos, de viajar en escoba a través de Europa, mientras planeaba la dominación del primitivo mundo de los treintas, e incluso, de no merecer ser nombrado.


Irónicamente, a Atila el Huno, conocido en su época como el “Azote de Dios” por sus excesos y actos bárbaros al conquistar y avasallar a los pueblos antiguos de Asia y Europa, se le reconocen matices que humanizan su personalidad y acción político militar, algo impensable para el líder Nacional Alemán.


Lo que es imposible creer por la generalidad, es que como actor político fue congruente con su discurso nacionalista, tanto que sin dudas fue un extremista en la extensión de la palabra. No concibió en efecto, una Alemania Grande en la que cupieran elementos raciales diversos.


Ello, no es ni pecado ni delito.


La postura política del líder Alemán se hallaba justificada por su entorno temporal, por la época que le tocó vivir, la del desmantelamiento de los imperios nacionalistas europeos.

Ante tal situación y no obstante que el tratado de Versalles que puso fin al primer conflicto mundial, produjo entre otras cosas que Alemania perdiera sus colonias de ultramar (concentradas mayoritariamente en el continente africano) el líder Alemán movió a su pueblo para ponerlo nuevamente de pie; lo incentivó a ello.


Los enemigos de Alemania -enemigos reales y no ficticios- observaban con gratitud la disminución territorial; sin embargo, no sucedió lo mismo al advertir la voluntad del pueblo Alemán de ponerse en pie, después su primera caída, en busca de su espacio vital.


Cierto es que liderados por Adolfo Hitler, el pueblo Alemán de su época volvió a tener esperanzas en el futuro a través de la promesa del territorio Soviético, el este europeo se convertiría en el “western” americano, en la tierra de la libertad y la que prometía mayor grandeza a las generaciones futuras germánicas.


De ahí que las potencias occidentales en nada podían sentirse agraviadas, ni verse afectadas al menos en política formal.


El territorio Soviético, gobernado por los comunistas, constituyó la razón de lucha nacionalista señalada por el líder Alemán, que tenía claro que de no asestar el primer golpe en contra del imperio marxista, sin duda alguna (y así lo demuestra la historia), habría de ser embestido por la furia roja de oriente, a como finalmente sucedió.


Más allá de las decisiones políticas militares, de las que se han escrito muchas mentiras y pocas verdades; lo cierto es que Adolfo Hitler como actor político se caracterizó por ser un revolucionario nacionalista, extraordinario orador y sagaz líder, peculiaridades reconocidas incluso por sus detractores que no son pocos.


Por ello mismo, es imposible creer en las calumnias que pesan sobre su persona en torno a lo que se conoce como Holocausto, que no es más que el presunto sacrificio sistemático de seis millones de seres. (la misma cifra resulta inconcebible)


Cualquier individuo con una inteligencia mediana, sabe y puede comprender que la magnitud de la afirmación resulta descabellada. Al pensar como asesino serial (si ello es factible) se comprende de inmediato la imposibilidad de cometer un ilícito sobre seis millones de seres humanos, sin dejar rastro.


Luego, una mente brillante como la del líder Alemán, por simple sentido común, y dada su capacidad de mando militar y político, no pudo concebir como política adecuada el exterminio de tal cantidad de seres humanos. Resulta un absurdo pues, acabar con la vida de seis millones de seres sin dejar rastro en el mundo europeo de la década de los treintas. Cifras serias afirman que seis millones de hebreos, eran los que existían en toda Europa antes del conflicto del 39-45, época en la que existió la ideología nacional socialista en Alemania.


Así caben las interrogantes. Si se eliminaron a seis millones de hebreos, ¿Quienes son entonces los hebreos que asesinan hoy deliberadamente a niños y mujeres palestinas? ¿Quiénes son los hebreos que en 1948 fundaron el Estado de Israel, a través del despojo de las tierras palestinas árabes?


Si un error es dable reprochar al líder Alemán, es haber sido “excesivamente franco” al exponer desde una década antes de su ascenso al poder -en 1923- su plan político ideológico en la obra conocida como Mi lucha, cuya publicación y conocimiento en la Alemania de entonces, fue de dominio popular.


En la Alemania nacionalsocialista ciertamente existió persecución política y social respecto de los hebreos, pero de ninguna forma el plan de exterminio sistemático de una raza.


Sólo creyendo los disparates creados en torno a la figura del hombre que fue Adolfo Hitler es posible creerlo. El grandioso actor político que fue, y desde luego sus hechos, no permiten aceptar que haya conocido y echado a andar tal empresa, pues simplemente los beneficios políticos de ello eran nulos y los costos bastantes y gravosos.


El líder Alemán además de excelente autodidacta militar, gozó de una intuición política magna; ello le permitió que siempre se proyectara hacia el futuro, que previera lo que nadie (sin duda la esencia fundamental de todo revolucionario). Más de un autor serio prescribe sus comentarios en relación al futuro del gobierno nacional socialista Alemán, para después de concluida la guerra.Tal síntoma evidencia su espíritu creador, de ninguna forma destructor.


La guerra hitleriana no es la misma, que concibieron los amos del mundo actual. La guerra que Hitler quiso, fue corta, temporal y de alcances regionales, se limitó a la ofensiva Barba Roja; lo demás, sólo implicó la acción entorpecedora del triunfo de aquélla por parte de los enemigos del Nacional Socialismo.


Los amos del dinero internacional del mundo hitleriano, fueron quienes convirtieron el conflicto europeo de 1939, en uno internacional. Alemania nacional no quiso nunca, ni pudo iniciar una epopeya de las dimensiones en que degeneró lo que se conoce hoy como segunda guerra mundial.


No pudo hacerlo pues la tecnología Alemana, aunque avanzada para su época era aún primitiva, no contaba además con los recursos naturales ni humanos para ello. Alemania se limitaba territorialmente a su tradicional ámbito europeo; por el contrario, sus enemigos contaban con territorios propios y el de sus colonias que implicaban desde luego mayores materias primas y mayúsculos recursos humanos (más combatientes).


Al final de la guerra más de 90 naciones habían declarado la guerra y combatían en bloque, a la Alemania Nacional Socialista que ya para entonces, resistía sola pero honrosa y heroicamente.


David Irving historiador británico no oficial (lo que le ha ganado el mote de negacionista del holocausto), afirma en su: “La guerra de Hitler”, que el líder Alemán, nunca tuvo conocimiento del holocausto.


Por honrar a la verdad es fácil deducir que una ideología como la nacionalsocialista que señaló como responsables de los males a un grupo racial determinado, sin dudas debió producir excesos a nivel de militancia; pero tales excesos, distan mucho de ser política formal del Estado Alemán nacional Socialista; es decir, el hecho de que grupos específicos de militantes nacionalsocialistas hayan cometido excesos en contra de la población hebrea, no constituye un exterminio sistemático promovido por el gobierno.


El hecho que el actor político que fue Adolfo Hitler, haya puesto de pie nuevamente a su pueblo con recetas ajenas a la usura internacional y al sistema monetario internacional, basado exclusivamente en el trabajo productivo y en el no endeudamiento, en tan sólo cinco años (en promedio), evidencia que todo el lodo que se le atribuye sólo persigue el propósito de desmeritar su acción política. Ello se explica por los intereses que combatió y atacó a través de la palabra hablada y de la acción, que no es más que energía en movimiento.


Hitler cumplió así con el deber primero, de todo verdadero líder nacional o de quien presume ser un jefe de estado: “garantizar la seguridad de su país y el destino de sus ciudadanos”.


Envidiable en verdad, es que el pueblo Alemán cuente en su historia con un líder de tal magnitud. Los gobernantes mediocres, sin metas, sin ideales nacionales y objetivos honrosos, sólo pueden desmeritar, prejuzgar y renegar de los hechos. Hechos que jamás podrán ser borrados de la conciencia de la humanidad, a lo sumo ocultados o deformados, pero de ninguna forma –decíamos- destruidos. Y es que, no hay que olvidar que la verdad tarde o temprano emerge.


En el contexto de la cacareada Cumbre para la Reducción de Armas Nucleares, el deber de un verídico jefe de estado, fue recordado por el mandatario francés Nicolás Sarkozi, quien ante las presiones de aquélla, aseguró que no renunciará a las armas nucleares hasta que el mundo sea un lugar seguro. Que alguien diga la fecha, en que ello sucederá.


El mundo de Adolfo Hitler no fue seguro, sin embargó pretendió, buscó y luchó por hacer que el de las futuras generaciones germanas lo fuera; en ello perdió la vida por mano propia, pero antes, a ello dedicó su acción política.


En conmemoración del CXXI aniversario del natalicio del mayor líder político militar del siglo XX, estas líneas van a su memoria, en donde sea que se encuentre.


¡Heil Hitler! Religión, Independencia y Unión.

El principio del fin

Posted on 7:16 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios

  Hugo Triano Gómez. 




Marzo, el mes que se fue, representa un parte aguas en la historia del país, uno que ha servido para menos de lo que se suponía, de lo que se pensaba, de lo que se deseaba.
Y es que desde antes, unos años después del origen de la Nación Mexicana -en un Marzo de 1829- se aceleró “realmente” el desmembramiento de su Unidad, de sus cimientos, pérdida que nos ha llevado a la sumisión y a perdernos sin remedio entre la “mundialización”, situación penosa cuando las posibilidades de un éxito independiente, eran verdaderas, reales.
En aquel Marzo descrito comenzó la expulsión “en serio” de los forjadores del nuevo mundo de “nuestro suelo”, hecho escudado en el falso nacionalismo que desde entonces nos ha acompañado. No importó que para la fundación de la Mexicaneidad, los Españoles hayan jugado parte trascendentalmente actuante.
Poco importó la enseñanza terrenal heredada, no se diga la espiritual que fue causa y objeto del desmembramiento. El caso era borrar todo vestigio “Europizante” alegaban –desde luego que solo en la forma- aunque más rápido hubiéramos adoptado tendencias y creencias no solo contrarias a las conocidas durantes 3 centurias, si no incongruentes con las que supuestamente se combatían. Es decir, se aniquiló la monarquía haciéndonos creer sin sustento que se trata del peor régimen, pero no para fundar uno nuevo acorde a lo “avanzado” de entonces de nuestra sociedad.
Solo se copió y si se quiere, se adaptó la teoría y la práctica de la República que hoy nos regala la Democracia de Partidos; en contraparte se extinguió
la Unidad moral y religiosa de la Corona Española a cambio y en nombre de la “libertad”, que con el paso de los años ha hecho al país perder la identidad y el nacionalismo –la verdadera libertad- para en cambio adoptar otras posturas que haciéndonos diferir, solo generan pérdidas de tiempo, encono y la desubicación de los asuntos verdaderamente importantes.
Es indispensable decir, tomando en cuenta palabras de la actualidad, que la transición de la Monarquía a la República en México fue errada por el corto tiempo en el que se dio, por la manera que se impuso, pasando por encima de procesos considerados normales hasta llegar hasta este último estadio, que aquí ha dado muestras de su ineficacia, su impopularidad y antipatía.
No es cierto pues que la herencia Española haya dado al traste con las posibilidades de éxito de México, sobran ejemplos “verdaderamente históricos” para afirmarlo. Basta decir que en la historia oficial “la de medias tintas”, la impuesta por los vencedores de aquellos lejanos años y hasta la de los revolucionarios o los del cambio, se documentan los tiempos de la debacle Nacional.
Buscando con vergüenza y con amor a la patria perdida, la verdad puede verse a gran distancia, aunque es cierto con gran dificultad.
El principio del fin no fue Iturbide, ni la influencia natural Española de las primeras décadas de independencia, sí la intromisión de intereses mundiales añejos que veían en la desaparición de dicha predominancia y en el debilitamiento de la unidad nuestra, una posibilidad para ellos.
El principio del fin ocurrió por que fue apoyado por algunos de “nuestros hombres” que no están -como debieran- en el basurero de la historia, justamente por lo planteado líneas arriba.
Desafortunado es entonces recordar aquel Marzo de hace 181 años, pero más vernos perdidos en aras de intentar seguir el camino de los “padres” del norte que a diferencia y para desgracia nuestra, no aniquilaron ni exiliaron a sus fundadores, y en cambio esparcieron y esparcen aún su teología hasta donde en apariencia, pudiera resultar imposible.

Ley para la expulsión de los Españoles de México.

Posted on 6:32 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios

La ley para la expulsión de los Españoles de México data del 20 de Diciembre de 1827, de los tiempos de "Guadalupe Victoria" como Presidente de la incipiente República, aunque fue en 1829, ya con Vicente Guerrero, cuando se tornó "más seria" la labor de exiliarlos.

En la lógica de la más reciente publicación, Mass Opinión pone a su consideración las disposiciones originales, las reformadas y su respectiva reglamentación.

Click sobre el documento que desee descargar

Ley para la expulsión de Españoles Diciembre de 1827


Nueva ley para la expulsión de Españoles Marzo de 1829



Reglamento de la ley para la expulsion de los Españoles

De Gaviotas y Pati-tos.

Posted on 6:47 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios

En la vuelta a la actividad, Mass Opinión presenta una nueva pincelada de Hassan George. Con algo de humor sacro, HG nos sumerge en lo que ya prevé será la próxima "guerra poli-raittiana". Una mezcla de farándula y pasión política por ser siempre el Primero.


¡Viva Cristo Rey!

Posted on 10:18 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios





Iván Triano Gómez. 

Con el ascenso al poder de la llamada revolución institucional, en la segunda década del siglo XX, habría de iniciar uno de los atentados antidemocráticos más incongruentes contra la sociedad mexicana: La persecución y represión del catolicismo.
El movimiento social conocido como guerra cristera -en forma despectiva por cierto- constituyó el primer conflicto social desde que los generales se pusieron de acuerdo para sostener y practicar el poder “institucionalmente” en México.
Dicho conflicto ha sido poco estudiado y poco difundido por el Estado. La causa obedece precisamente a que constituye una mancha en la búsqueda de legitimación interna por parte del gobierno revolucionario, ya legitimado por el exterior a través de la contienda iniciada en 1926.
El pueblo mexicano de inicios del siglo XX era, sin exageración, absolutamente católico y mayoritariamente practicante y creyente. Tales peculiaridades deben ser atendidas a fin de comprender en su verdadera dimensión, el origen y justificación del levantamiento popular en contra del gobierno federal, en más de la mitad de la república al grito de “Viva Cristo Rey”.
Por otra parte destaca el hecho que las leyes anticlericales del gobierno Juarista (las de reforma y la constitución de 1857), y las de Lerdo de Tejada de 1873, no fueron ejecutadas en forma completa desde su adopción. Porfirio Díaz, por ejemplo toleró a la iglesia católica, aunque no hizo nada por derogar dichas leyes, lo mismos hizo Adolfo de la Huerta, ambos ya en el incipiente siglo XX, y originalmente el propio Álvaro Obregón, quien aún y con sus arranques públicos jacobinos, autores serios lo califican como tolerante del catolicismo.
No obstante dicha condición habría de desaparecer al acceder al poder el secretario de gobernación de Obregón, el “general” Calles, a quien como parte del binomio Sonorense, le urgía el reconocimiento de su gobierno por parte de Washington.
En efecto, al requerir Plutarco Elías Calles el reconocimiento de su gobierno por parte de los dueños de Washington, con el único propósito de mantener el poder, traicionó al verídico pueblo mexicano, al pueblo creyente que por razones naturales practicaba el culto católico.
Ello, se tradujo en una política no anti religiosa, sino abiertamente anti católica.
La incongruencia consistente en que un gobierno, en apariencia emergido “democráticamente” por un pueblo absolutamente católico, persiguiera y reprimiera al mismo; sólo es explicable si se da por cierta la influencia extraña de actores ajenos a esa filosofía cristiano católica.
Y es que aunque cueste trabajo comprenderlo y creerlo, detrás de toda política, detrás de todo acontecimiento político social, subsiste el conflicto milenario entre dos formas de concebir al mundo material; la cristiana y la anticristiana. Ambos caminos iniciaron su recorrido desde el momento en que el Nazareno fue alzado sobre el madero.
Los enemigos del hombre-Dios, son quienes desde lejos, temporal y materialmente hablando, han influido en gran medida debido al poder adquirido en otras latitudes, con políticas extrañas para las naciones destinatarias.
El caso de Calles es peculiar, pues aún contando con cierta libertad de poder, respecto de Washington; lejos de acrecentar la misma fortaleciendo a su pueblo a fin de competir en todos los ámbitos con el “coloso” del Norte que ya se apuntalaba como el dueño del hemisferio, optó por sentarse con el poderoso para negociar no el bienestar social de “su nación”, sino el propio. Sacrificó a las futuras generaciones y con ello la verdadera autodeterminación del pueblo Mexicano.
Calles al final cumplió con el arquetipo que plantea Octavio Paz, respecto del mexicano en su “Posdata”; actuó conforme a la herencia tlatoani - caudillo.
No obstante que la iglesia católica constituyó desde la llamada “Colonia” la principal fuerza para proteger a los oprimidos (los programas sociales de la misma fueron en la época, mayores que los públicamente se reconocen); el gobierno federal “revolucionario” la atacó abiertamente con la promulgación de la ley reglamentaria del artículo 130 constitucional, el cuatro de enero de 1926, pues de entrada no se reconocía jerarquía dentro de la iglesia y se reducía al sacerdote a un mero empleado del gobierno.
El punto más controvertido de dicha normatividad, lo constituyó la obligación de los sacerdotes de inscribirse ante el gobierno y obtener de éste la autorización para ejercer su ministerio, aunado a la necesidad de avisar; es decir, de pedir permiso para cambiar de ciudad o de parroquia.
De acatar los sacerdotes “inscribirse”, de hecho y frente a los católicos serían desertores y colaboracionistas; quienes permanecían fieles a Roma, se hallaban impedidos para cumplir con sus funciones espirituales.
Así, Calles inició apoyado en una Constitución anticlerical, una verdadera campaña en contra de la iglesia católica. Acorde con la común y simplista interpretación del apotegma: “Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”, el César ahora se entrometía en las cosas de Dios.
La separación Estado Iglesia hoy en día resulta algo natural e incuestionable, sin embargo, la postura del gobierno federal de 1926, en nada justifica la implementación de la misma, pues como se ha precisado, la referida ley reglamentaría atacaba en forma directa una forma de culto: la mayoritaria en aquélla época.
Ante ello, y de forma justa, la sociedad mexicana se organizó en forma espontánea en defensa de la libertad religiosa.
Dado que el presidente Calles urgió a los gobiernos estatales la pronta aplicación de la ley reglamentaria así como, la pronta legislación a nivel local respecto del tema, pronto surgieron absurdos como la ley del estado de Tabasco, en la que su precursor el tirano Tomás Garrido Canabal, exigía que los sacerdotes fueran casados. Absurdo, no sólo desde la óptica de la filosofía católica, sino desde el plano de los derechos humanos, pues tal legislación exigía y decidía por el gobernado el estado civil del mismo (en este caso el sacerdote). Solo faltó que se eligiera a la pareja.
Simultáneamente, se atacó la práctica libre del trabajo, aún y cuando la misma Constitución afirma la libertad de dedicarse en el territorio nacional, al oficio, trabajo o ciencia que se desee, con la única restricción de que el mismo sea lícito.
En este contexto, la lucha de los católicos Mexicanos, en contra del represor revolucionario, al grito de: “Viva Cristo Rey” nada tiene de fanática; si acaso, el fanatismo por la defensa de la libertad de pensamiento y creencia, en ese entonces débilmente atacada por los enemigos del catolicismo, pues a diferencia de aquélla época, hoy en día la infiltración mental constituye el frente más contundente por el cual se diluye ya, toda creencia y convicción, a grado tal que hoy se duda de todo y se asumen como ciertas y naturales, aberraciones como la pornografía permisible, la prostitución de cualquier género, maquilladas sutilmente de libertades que sólo contribuyen a la disolución social, la antítesis de la unidad nacional.
En síntesis, al cabo de 70 años de dictadura “revolucionaria” y una década de gobierno “bolillo”, el panorama es gris. Hablar de lo positivo que pueda tener tal lapso no es tarea nuestra, pues por honor a la verdad algo aunque sea ínfimo puede existir de positivo en el sistema producto de la revolución, pero ello se convierte en nada, al apreciar que las actuales generaciones de jóvenes trabajadores, siquiera gozan de la certeza de un retiro digno al final de la vida laboral. Del acontecer diario, mejor ni hablar.
El combate del fanatismo e ignorancia del pueblo mexicano, que constituyó la razón discursiva del gobierno anticatólico de 1926, hoy pareciera anacrónico al contrastar el pasado “cristero” con el presente globalizador; nada más falso e irónico.
En efecto, el pueblo mexicano es hoy a diferencia de la sociedad católica mexicana de 1926, más fanático e ignorante, aquélla tenía y practicaba buenas costumbres por regla general, la de hoy carece de ambos, por regla general.
La diferencia estriba además en la sustancia de los calificativos. Hoy se es ignorante de las buenas costumbres, de los valores, y se es fanático del ocio, la farsa… y la mediocridad.

Grito de guerra.

Posted on 8:39 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios

En la lógica del artículo que nos ocupa, Mass Opinión presenta el considerado "grito de guerra" de los católicos durante la persecución religiosa en México con los gobiernos de Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles de 1927 a 1929. (Obvio con ejecuciones posteriores a la época).


Theatrum. (Día mundial del Teatro)

Posted on 7:50 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios


En Mass Opinión nos importa la cultura. Como dijimos, intentaríamos adentrarnos en ella. Hoy a propósito del "Día Mundial del Teatro", compartimos con usted la carta avalada por la UNESCO que dará el cerrojazo a la celebración anual.

Reflexionando en ello, Javier García -joven amante del teatro- aceptó la invitación y el reto que le supuso presentar "las razones de su razón de ser".


JG: Año con año, la UNESCO emite un mensaje al mundo respecto a la celebración del Día Mundial del Teatro, celebra do cada 27 de Marzo. Lo hace a través de una carta escrita por alguna personalidad de importancia en el mundo de esta bella arte; esta vez, correspondió a la dama Judi Dench, tan conocida en cine como en teatro y una de las figuras de mayor peso en los escenarios mundiales.

Llama la atención que esta señora, de origen inglés, y de marcada corriente shakespeariana, haga énfasis en el trabajo de grupo en el teatro, que para los que desesperadamente intentan el "quehacer" teatral en Tabasco, resulta de suma importancia.

En días como éstos, resta agradecer a las personas que se preocupan sin fines de lucro por la actividad y que no necesariamente son actores, sino personas que "tras bambalinas" hacen más fácil el trabajo del actor en escena.

Es sabido que en México, la mayor actividad teatral se concentra en la Ciudad de México, haciendo a un lado a los provincianos, simples mortales sin apoyo. Y si bien el gobierno no apoya, es cuando se requiere de la iniciativa privada para unir esfuerzos y reforzar el trabajo que personas como Gómez Montero, Stanich e Iriarte realizan para rescatar el talento tabasqueño tristemente rezagado en los últimos años. La invitación está abierta. Sin más que decir, con ustedes, el mensaje sabio y experimentado de la dama Judith Olivia Dench:


“El Día Mundial del Teatro es una oportunidad para celebrar el teatro en todas sus muchas formas.


El teatro es una fuente de entretenimiento e inspiración con la habilidad de unificar las muchas diversas culturas y gentes que existen en el mundo. Pero el teatro es más que eso, además provee oportunidades de educar e informar.


El teatro se realiza en todo el mundo, y no siempre en el edificio de un teatro tradicional. Las representaciones pueden ocurrir en una pequeña aldea en África, junto a una montaña en Armenia, en una diminuta isla en el Pacífico. Todo lo que necesita es espacio y una audiencia.


El teatro tiene la habilidad de hacernos sonreír, de hacernos reír, pero también tendría que hacernos pensar y reflexionar.


El teatro se produce a través de trabajo en equipo. Los actores son la gente que se ve, pero hay una sorprendente cantidad de personas que no se ven. Ellos son igual de importantes que los actores y sus diferentes y especializadas destrezas hacen posible que una producción se lleve a cabo. Ellos también deben compartir los triunfos y éxitos que puede –con suerte- haber.


El 27 de Marzo es el Día Mundial del Teatro oficialmente. De muchas maneras, cada día debería ser considerado día del teatro, porque tenemos la responsabilidad de continuar la tradición de entretener, educar e iluminar a nuestras audiencias, sin las cuales no existiríamos.”


Dame Judi Dench

Día Mundial del Teatro 2010