Tabasco: De cambios y sueños guajiros.

Posted on 12:56 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios


Hugo Triano Gómez.



 La falta de resultados de las legislaturas en Tabasco no es cosa nueva. En el pasado y aún ahora, las medidas adoptadas suelen ser afines a lo que el gobernador en turno, cree, desea, procura o le conviene.
Así durante este tiempo los tabasqueños han visto cómo desde el poder legislativo se les ha endeudado legal pero inmoralmente, cómo se "ajusticia" de dientes para afuera a los alcaldes que no pueden explicar el manejo de recursos que por la misma razón siempre son insuficientes en detrimento de los gobernados; cómo se coloca a gente que ha resultado un fiasco en puestos clave, en los que se suponía debían marcar una diferencia, incluyendo gobernantes interinos y sustitutos.
En otras palabras, lo que los diputados locales en Tabasco han hecho todo este tiempo es validar lo que el aparato de gobierno ha necesitado para subsistir y fortalecerse en beneficio de la plutocracia.
El trabajo más "arduo" que han desempeñado ha sido homologar disposiciones federales que suelen ser apenas adecuadas en su contenido para hacerlas una realidad en el ámbito local. Pocas han sido las acciones legislativas -ajenas al debate- donde se exhibe una real independencia de sus huéspedes y el uso de la creatividad, de la inteligencia y la cultura, que debiera tener todo aquél que se jacta de ser un "representante popular".
En medio de ese triste escenario luce bien la iniciativa de por fin darle facultades a los congresistas tabasqueños para poder citar a una comparecencia a los integrantes del poder ejecutivo, sin requerir la anuencia, el permiso, del gobernador en turno, que no ha hecho más que mantener y mostrar al legislativo supeditado y servil a aquél.
Claro que la independencia tampoco se logrará con simples decretos o discursos. Se obtendrá junto a la relevancia, de la mano de los resultados, cuando una política pública o una medida sea discutida a los ojos del interés general y se refuerce o se adecue según convenga a éste; cuando algo opaco por fin se transparente, cuando una decisión injustificada sea combatida y revertida en pos del bien común.
Tampoco debe echarse en saco roto la propuesta de por fin reglamentar los trabajos en comisión, uno de los puntos débiles del quehacer legislativo, donde en verdad se hacen o dejan de hacer las cosas. Solo para no dejar lugar a dudas, habrá que decir que la improvisación de quienes "saltan" a las curules seguirá siendo el talón de aquiles del régimen democrático en tanto se siga escogiendo para tales cargos a gente cargada de ambición e intereses y carentes de convicción. A "gallos" convertidos en "grillos".
No puede decirse además que la referida reglamentación va a terminar con la holgazanería legislativa. Habrá que esperar a leer las letras chiquitas de la iniciativa para darle tal carácter, pues el ejercicio debe ir de la mano de una adecuada distribución de las comisiones para hacer viable su trabajo y sobre todo contar con el carácter de los presidentes de comisión para no justificar por amiguísimo, complicidad o conveniencia nuevas inasistencias, algo difícil de creer ante la podedumbre del sistema de cosas. 
Habrá que comentar finalmente que un primer paso siempre será preferible a no dar ninguno. Solo hay que recordar que falta también ampliar los periodos extraordinarios y dejar de lado la insensibilidad de promover la instalación de un tablero electrónico para las votaciones que solo seguirán dañando el erario y que no puede ser visto más que como un lujo innecesario, como un despilfarro y como algo fuera de lugar cuando se mantienen prácticas legislativas tan oscuras como el de mantener los votos en cédulas, cuando de asuntos escabrosos, delicados, se trata.
Que nadie se haga bolas, los primeros cambios de forma parecen estar prontos a llegar al legislativo local. Los de fondo, los de a de verás, los que pesan, de esos no se sabe…cuándo.

Díaz Uribe: La captura.

Posted on 11:28 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios


Hugo Triano Gómez.




Lo ideal de un caso como el de José Ramón Díaz Uribe, es ubicarlo en su perfecta dimensión. De poco sirve considerar unos “fuera de serie“ a las instancias judiciales por lograr su detención. A lo sumo, debe reconocérseles que esta vez cumplieron su labor.
Díaz Uribe no es el "Chapo" Guzmán aunque en realidad como aquél, éste se le escapó a la autoridad estatal casi casi en su nariz y muy probablemente por una "indiscreción" del mismísimo procurador Fernando Valenzuela. Tampoco puede darse por hecho que con la captura, el sistema de cosas que funcionó mal al interior del Sindicato del Colegio de Bachilleres cambiará. Para ello hacen falta acciones, no discursos, no palabras.
Justamente a lo que esta detención debe llevar es a retomar los dichos de que los sindicatos en cualquier área no pueden seguir siendo los mandamases en detrimento de las instituciones y al final de la gobernabilidad.
¿Qué si Díaz Uribe se enriqueció de forma ilícita y malversó fondos de los trabajadores agremiados al SICOBATAB y hasta del subsistema? Esa es una cuestión que no admite debates, sí elementos de prueba y las sanciones a las que haya lugar. Todo podría decirse, se torna menos complicado si se parte de la admisión de que el mismo "líder" fue quien reveló que ganaba entre 650 y 700 mil pesos al año, teniendo por el otro lado, 16 propiedades. 
La autoridad tiene aquí el reto inicial de integrar todo correctamente para no terminar la historia siendo el hazme reír -o sembrando dudas de parcialidad y arreglos- en la opinión pública.
José Ramón Díaz Uribe, diciéndolo en palabras llanas, no es una perita en dulce. En efecto supo hacer crecer su poder sindical durante cuatro administraciones estatales, con todo y que al interior no pudo evitar el surgimiento de una disidencia. Para que su crecimiento fuera posible tuvo necesariamente que contar con la bendición (mal entendida) de los gobernantes en turno que seguro vieron en su actitud de "armas tomar", una posibilidad para evitarse problemas al interior y controlar académica y financieramente el subsistema, que paralelamente hizo pasar a la educación a segundo término, privilegiando los deseos o necesidades de quien se convirtió en el "todo poderoso".
Es posible también que en el caso de Díaz Uribe aparezca un despacho de esos famosos, que no cualquier mortal pueda pagar, lo que quizás en el fondo, no le haría un gran favor. Empero en vísperas de su declaración ministerial, es presumible que algunos actores más hayan perdido el sueño, pues las irregularidades en las que se involucró bien podrían ir más allá del hecho de crear su propio sistema de enseñanza abierta, de imponer a directores de escuela, o de manejar discrecionalmente los montos de las cajas de ahorro. 
¿Acaso algún ex director general del COBATAB fue cómplice de Díaz Uribe? ¿Cuántos de ellos podrían deslindarse con elementos de lo que al interior sucedía? ¿Se atreverá la procuraduría a llegar hasta allá? La lengua de quien ha caído en desgracia conjugado con el carácter conocido del alguna vez maestro universitario podría no ser una buena combinación para algunos.
Este tampoco es un escenario en el que puedan descartarse movilizaciones de los afines al caído líder sindical, con todo y que el PRI haya preferido mantenerse a la "expectativa" y casi casi se haya deslindado de quien antes fue arropado en el juego perverso de los "liderazgos naturales", que privilegian la cantidad de votantes que ponen a disposición por encima de la calidad y las convicciones. 
Ese por si se olvida, es el principal reto de la autoridad. Y es que no logra mucho cortando de raíz una hierba como la de Díaz Uribe. Debe evitar -sí- a toda costa que se reproduzca en otros plantíos y por supuesto no caer en la tentación de sustituirla por otra que afín a ella, puede resultar peor que el mal... combatido.

PEMEX: La amenaza fantasma.

Posted on 12:34 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios

Hugo Triano Gómez. 


Si fuera tan sencillo, si no tuvieran tanto que perder, si todo obedeciera al "o me dejas hacer o me voy", desde hace mucho, desde hace al menos 2 décadas, PEMEX se habría ido de Tabasco. Esa fue la época en la  que detonaron con mayor fuerza las protestas contra la paraestatal por las afectaciones que desde siempre ha dejado en el “territorio clave“, que le significa el pantano choco.
Es por eso que el dicho de José Luis Fong, el Subdirector de Pemex exploración y producción en la región sur, de que la empresa cansada de tantos bloqueos en los accesos a los pozos petroleros podría llevarse sus inversiones a otro lado, carece de profundidad, de seriedad, de la más mínima dosis de cercanía a la realidad.
Claro que si por Fong fuera, quizás esto se habría hecho ya. Antecedentes sobran respecto al trato que los altos funcionarios de la petrolera desarrollan en donde quiera que se asientan. Conocedores de la importancia para el país de la industria en la que participan, los de la alcurnia en petróleos mexicanos se sienten más dueños del terreno que pisan, que el mismo Presidente de la República -que tampoco lo es- y por eso son capaces de arrojar barbaridad y media de la boca que debiera servirles primero para brindar informaciones precisas de lo que hacen y después explicaciones de su implicación.  
Lamentablemente  para Fong, el no es quien -con todo y su poder- para determinar que la paraestatal levante sus “tiliches“ y abandone el Estado que junto al complejo Cantarel han soportado la explotación indiscriminada de la riqueza, con todo y que según datos de la Comisión Nacional de Hidrocarburos la extracción en los pozos localizados en el litoral de Tabasco se redujo 6.4% a finales de 2013.
Lo que se debe tener claro es que en ninguna lógica cabe una decisión de esa naturaleza. Las arcas federales cuentan y contarán hasta que la extingan con los dólares que le genera la renta petrolera, así sea una miseria comparado con lo que se obtiene hoy. Ya parece también que PEMEX se irá de Tabasco siendo el segundo abastecedor nacional de hidrocarburos y ante los relativamente recientes descubrimientos de yacimientos hechos en Comalcalco y Nacajuca. 
Lo que Fong ha dejado claro en contraparte, es que prevalece la intolerancia y el desprecio de siempre en un organismo que sigue creyendo que con dádivas y solventaciones podrá abrirse paso donde quiera, relegando pese a los discursos, su responsabilidad social. El reto en ese sentido del gobierno estatal, va más allá de sentarlos en una mesa interinstitucional donde se abordarán los asuntos concernientes a su actividad, pues aunque pueda sonar rimbombante y hasta atractiva para algunos, la verdad es que en el pasado sus homólogas han servido para poco, tanto que no hay elementos tangibles,de peso, para pensar que esta vez será distinto.
Lo que siempre ha debido buscarse es volver al acuerdo de gran alcance -digno de utopía- donde las participaciones federales eran mayores en función de la aportación estatal al pacto federal y la buena y estricta administración de lo devuelto en pesos y centavos. Nada más que el derroche y el abuso del poder, pueden explicar la tristeza de Tabasco de ser la famosa encarnación de un gobierno rico con pueblo pobre.
Tampoco puede negarse en todo esto que los intereses de quienes ven en PEMEX una forma de ganarse la vida y al electorado, suelen estar presentes en las protestas contra la parestatal. Como sea este no es un asunto de cansarse, de apagar la luz y marcharse.   
Ahi quedará de nuevo en la escena pública la posición del gobierno de Tabasco respecto a la "amenaza fantasma" de PEMEX. La duda de si ¿no era mejor adoptar respecto a ella, una posición vertical, una posición de izquierda, una no tan prudente, como la sostenida por el Secretario Raúl Ojeda?.
¿Se habría puesto acaso en riesgo la mesa interinstitucional lograda? ¿No se habría llegado a ésta con mayor calidad moral a la hora de las negociaciones? 
Al final, el riesgo de no tocarlos ni con el pétalo de una rosa, no solo puede favorecer a la empresa y al “condenado status de cosas“, sino que podría mostraral gobierno Nuñista como servil, o en el peor de los casos débil, como una más de las administraciones que pudiendo dar la batalla decidió rendir la plaza, como una que siendo gallo terminó mutando, hasta convertirse... en una triste... gallina.

La anticipada renuncia de Raúl Ojeda

Posted on 19:00 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios


Hugo Triano Gómez.


 Lo que el secretario de gobierno en Tabasco, Raúl Ojeda, anunció hace unos días no es común. Es en sí, algo sin precedentes en la historia política contemporánea de la entidad. ¿Quién antes que él, había anticipado su retiro del encargo por "motivos personales", desechando aquí algún vínculo con la salud extraviada? ¿Quién dentro de la vorágine política privilegia a los nietos por encima de la toma de decisiones, del ejercicio real del poder y de la cercanía a un jefe de estado?
Obvio resulta decir que todos los hombres son diferentes y que en función de sus necesidades se van dando pasos en uno u otro sentido; no obstante en este caso, nadie puede ser juzgado de mala manera por dudar que el animal político dentro de Ojeda, simple y sencillamente se haya cansado, rendido.
Por lo mismo, la decisión de uno de los hombres fuertes del gabinete Nuñista, lleva a pensar en más de una hipótesis, con todo lo que ello significa. ¿Creer o no creer? esa es de nuevo la cuestión. Sirva para responderla inicialmente, el hecho de que esta versión emana del mismo personaje que tras perder por tercera vez la gubernatura del pantano choco, dijo no querer saber más de la política, que su ciclo había terminado, y helo aquí, anunciando su retiro.
Para nadie es un secreto tampoco que los encargados de la política interior o interna en el caso de los Estados, son personas con peso específico. Tanto a nivel federal como local, quienes ostentan esas posiciones son naturalmente considerados para nuevas y mayores aventuras incluida la sucesión.
Claro que el caso de Tabasco como casi siempre, suele ser punto y aparte. Aquí por mencionar 3 situaciones, no hace mucho Humberto Mayans como secretario de gobierno jugó hasta donde le fue posible con su carta de retiro, no obstante que siembre albergó (¿alberga?) la esperanza de ser el ungido de su compadre Andrés Granier para buscar sucederlo en la gubernatura. Antes, un poco más atrás, José María Peralta López desde esa dependencia sustituyó a Enrique González Pedrero en el poder ejecutivo cuando este se incorporó al gobierno federal a finales de los años 80s y después Víctor Manuel Barceló desde ahí mismo relevó a Roberto Madrazo cuando este siguió su sueño presidencial, con la consabida animadversión en que terminó esa historia.
De regreso al terreno de las teorías, la "despedida anticipada" de la política de Raúl Ojeda adopta matices totalmente opuestos a los que planteó; es decir, rechazando que sus nietos sean el epicentro de su decisión, Ojeda es visto todavía con posibilidades de incorporarse al proyecto nacional de su admirado Andrés Manuel López Obrador, pero también buscando una nueva posición política con todo y que como el aludido Mayans, haya dicho que es tiempo de cederle los espacios a las nuevas generaciones.
Una tercera teoría sin embargo parece atraer demás los reflectores y es la vinculada a la grupos que -ha admitido- se golpean al interior del gobierno nuñista. ¿Es acaso el suyo un mensaje cifrado para los grupúsculos o una estrategia buscando que más de uno desnude su juego y evidencie sus aspiraciones o su auténtica pretensión en el gobierno? ¿Es una "operación" cien por ciento Ojedista o una instrucción secreta de esas que solo los gobernadores pueden confiarle a un funcionario de alto calibre?
Lo que vaya a suceder es solo cuestión de tiempo y de abrir los ojos… y los oídos.
Si al final Ojeda se desdice a sí mismo y termina el sexenio sentado en su sillón del edificio azul, quizás no pase nada. Habrá que observar si con el tiempo "alguien" o "algunos" se quedaron en el camino y las razones. A lo menos, será la confirmación a destiempo de que algo en 2014, lo tuvo al borde del colapso, inconforme, tal vez mal. Quizás de nuevo los grupúsculos y las luchas de estos hayan sido la causa real para su anuncio, la causa para enterar por la radio aquella fresca mañana al gobernador Núñez, de una decisión que finalmente no cumplió.
Se insiste, cuestión de tiempo y atención. Nada más.

Manifiesto de inconformidad.

Posted on 8:21 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios


Flor de líz Pèrez Morales



Cuando pensaba en esta escritura, deliberaba en las palabras de Max Weber, y en sus ensayos “El Político y El Científico“. De ahí resalto justamente el vínculo que el autor mencionado significa respecto al Estado y la violencia como una relación íntima, es decir la violencia como un medio “normal” empleada por el Estado en su ejercicio de dominación.
¿Cómo se sentirían ustedes que en un recibo de pago de su salario vean mermado su sueldo hasta en un 50 por ciento o más, de sus ingresos? Pues el mismo estupor y coraje le llegó a muchos académicos de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT), a los que justo nos pasó eso. Metafóricamente hablando, fue gravado con impuestos hasta nuestro último respiro.
Creo ser una de las tantas voces que se suma a la molestia de muchos mexicanos que hemos soportado la toma de decisiones que en nuestro nombre han llevado los políticos. Sin embargo, es indigno soportar más lo obtuso de una política hacendaría que emplea lo inequitativo de la justicia como bandera de escarnio social, pero lo peor es cuando nuestros representantes guardan silencio o aplauden lo equivocado de las acciones.
Hemos sido históricamente un pueblo que apechuga lo erróneo de las leyes. Así durante el año pasado vimos correr las reformas de energía, educación, telecomunicaciones, política, hacendaria y financiera, como los principales temas que predominaron en la agenda del Congreso de la Unión, en el escenario del primer año del gobierno de Enrique Peña Nieto. Se veía venir, pero no pensamos que llegaran a tanto y sin embargo así fue. No creo saber muchos de economía, pero entiendo que el problema de fondo del Estado Mexicano subyace en la mala administración que el gobierno ha hecho y sigue haciendo de los recursos nacionales, y evidentemente en los niveles insuperables de la corrupción en todas las estructuras del sistema. Componer eso trastocó lo de siempre, pero más agudizado: el gravamen en mayor porcentaje en el salario de la clase trabajadora.
El ejercicio político-económico ha sido brutal. En términos financieros ahora ganamos menos que el año pasado. Hoy por trabajar más, recibimos menos, es decir, si aumento mi capacidad laboral académica, gano menos, porque el gravamen se multiplica ¡Increíble!.
Bajo los presupuestos reformistas de Peña Nieto, las Cámaras de Diputados y Senadores, creyéndose poseedores del poder de los “elegidos”, llevaron a cabo los cambios a la Constitución Política y lo lograron, o por lo menos acendraron la crisis en que ahora nos tiene a muchos universitarios, con la piel erizada del coraje, más aún cuando entendemos que tales reformas estructurales de ninguna manera son la garantía de transformación del país.
¡Qué incongruencia ver a los partidos luchar por lo superficial de la política y no por las razones sustanciales que le hacen válida frente a lo verdaderamente importante para la ciudadanía! ¿Dónde quedó señalado el hartazgo histórico? No es apretando el salario de la clase trabajadora como se sanarán las finanzas, cuya mayor vergüenza recae en un gobierno que entreteje mecanismos para desollar a su gente.
Y nuestras preguntas inmediatas son: ¿Por qué los diputados y senadores aprobaron estas leyes que ahora mismo ahogan la vida laboral? ¿Fuimos nosotros los universitarios, los que parimos intelectualmente a esta clase política que frota con salvajismo la espalda de quien lo llevó ahí? ¿Fuimos nosotros los que votamos por ellos? ¿Por qué los líderes o partidos políticos se enfrascan en luchas imberbes y se visten de héroes con bajar el impuesto vehicular y no con lo que es sustancial, como nuestro salario o la educación? ¿Por qué nos visten de legalidad lo que es indigno?
Es verdad que por lo errado de las acciones ahora mismo nos colocan en ciudadanos que pagamos la ineficacia de un modelo y sus actores políticos que por falta de análisis y consenso engendran leyes que de ninguna manera fortalecen la economía y el desarrollo social; no es mermando los ingresos de los trabajadores con altos impuestos como allanan el camino de la crisis de un país, pero si agudizan los males sociales, espacio donde se encuentran en un territorio común el desempleo, la inseguridad, la marginación, y lo más dañino de una sociedad que encara la peor de sus dolencia: el desencanto y la violencia.

Señores Políticos:
No se es una clase política porque se alce la mano en un acto, sin tener el raciocinio y moral por delante, como ustedes muchas veces lo hacen; alguna vez dije que “el intelectual apunta también a la conciencia crítica de lo que podemos entender la relación entre la inteligencia y el Estado, en eso que justamente la conciencia da: la libertad; en el valor más profundo. La libertad de no tener el dominio de nadie, porque no se debe nada a nadie, más que a la razón humana de convivir éticamente con los otros y para el bienestar común”.

Señores académicos:

Tampoco se es intelectual por leer más libros y pasar horas en un cubículo de investigación; ser un ente pensante en la universidad implica ser “una figura pública cuya voz debe ser respetada y escuchada en todos los sectores de la sociedad, incluyendo a las élites, y cuya libertad de pensamientos se dinamiza en el discernimiento de la razón y calidad humana, para marcar los trazos a seguir en la vida pública de cualquier Estado. Es la congruencia del pensamiento con el actuar”. Por eso me sumo a todos esos que han alzado la voz para manifestar sus pensamientos. 

Dice el propio Weber, que en lo político se infiere, parcialidad, lucha y pasión, triada que bien entendida conlleva inteligencia, justicia y ética. Desde ahí es que personalmente callo al silencio y libero lo que me indigna y nos indigna a muchos universitarios; y expreso así mi encono contra esos que se apoderan indebidamente de la legitimidad con la que los vestimos y golpean en la trastienda de lo inmoral.

La política del IEV.

Posted on 6:26 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios

Hugo Triano Gómez.


El asunto del cobro del impuesto vehicular en Tabasco tiene más que una compleja vertiente financiera. De lo que no cabe duda es que "temprano" se politizó. La "nueva" oposición -la priísta-  vio en él una posibilidad de comenzar a reducir los bonos del gobierno nuñista y busca aún aprovecharla. El gobierno que prometió el cambio no reaccionó.. a tiempo.
Y es que por circunstancias desconocidas la administración nuñista prefirió adoptar al principio de la discusión, el pocas veces redituable silencio, ese que se cansaron de emplear los gobiernos de antaño, los que siempre criticó.
No obstante haber decidido dejar pasar el segundo año de la gestión sin cumplir una promesa de campaña tan sensible, le costará a Arturo Núñez algo más que una molestia matutina. Así será porque ahora aunque Núñez ratifique que cumplirá su compromiso, el efecto es menor. La fuerza está del lado de quienes han hecho -y harán ver- ver al jefe del ejecutivo estatal como alguien que evitó las precisiones a tiempo y que se vio obligado cuando más a reaccionar, no a actuar de motu proprio, de buena fe..
En otras palabras, si en 2015 Núñez Jiménez decide no cobrar más el IEV, la medida se verá como una decisión electorera o como la consecuencia de la intervención de un grupo político que se venderá como uno que aprendió de sus errores, de su insensibilidad. Que se la compren o no en las urnas, es arena de otro costal.
Discursivamente hay que decir que si bien el mensaje de la quiebra de las arcas estatales se mantiene vigente, no muestra congruencia al comenzar a hablarse de "actualizaciones" salariales y de obsequios a la burocracia estatal, por mínimos que estos sean. Es verdad que la secretaría de finanzas ya precisó que el nuevo tabulador no entrará en vigor ante las necesidades del estado por aportar el paripassus para acceder al FONDEN tras las lluvias de diciembre, sin embargo la elemental lógica administrativa se extravió cuando se dispuso de una partida para regalos que pudo sumarse a satisfacer prioridades y emergencia y que no caben en en donde hay una situación de éstas, de "desastre financiero".
Se entiende también que la recaudación de los estados -que de por sí es mínima- se afecta de manera importante al no recibir estos ingresos que por otro lado permiten tener acceso a participaciones federales. El hecho que el nuevo gobierno no lo hayan advertido desde que gan´p la elección, estrictamente no es problema del elector, si de la clase que como siempre promete al garete, a tientas, por quedar bien y peor aún por ocurrencia.
No habría tal condición si a estas alturas ya existiera el mecanismo que lo sustituyera. Empero, menuda tarea tienen ahora los encargados de la planeación y las finanzas al trabajar a marchas forzadas para hallar el mecanismo, que dicho sea de paso, se sostiene no será un nuevo impuesto. Si al final se crea -habrá que anotar- no solo será atole con el dedo sino otra promesa no hecha realidad.
Ojeando los números tampoco puede sostenerse -sin explicación de fondo- la versión de que el presupuesto estatal se verá significativamente afectado ante lo que representa en recaudación, pues en el último año se da por sentado que el pago vino a menos y lo presupuestado con todo y todo pasó en el mismo lapso de los 36 mil a los 39 mil millones de pesos.
A todo esto, un aderezo especial vino a ponerle a este arroz Andrés Manuel López Obrador en su reciente visita al estado, pues sin querer llegar al "rompimiento" le recordó al gobernador Núñez la premisa aquella de que las promesas se cumplen (o debieran).
¿Se atreverán los émulos del tepetiteco en el terruño a convocar al no pago del impuesto, aún y cuando ya hayan tardado mucho?¿Volverá Obrador -cuando regrese- a llamar a una nueva resistencia civil o todo se extinguió ayer en el encuentro Nuñez-Obrador?¿Habrá acaso Núñez hecho entrar en razón al "radical" de las últimas dos décadas?
Sin discusiones, un llamado de tal envergadura de este atrincherado tendría ecos de más que los que han hecho los mismos que hoy se dicen distintos, de esos viejos lobos, vestidos de… nuevas ovejas.

De torturas y autodefensas…políticas.

Posted on 23:55 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios


Hugo Triano Gómez.



El asunto, no está de más decirlo, es delicado a la máxima potencia. Como es de suponerse enfrenta criterios radicales y oportunistas con el riesgo de distraer la atención de lo toral, de lo verdaderamente importante. Eso es lo que sucede con la muerte del policía de Huimanguillo Tabasco, presuntamente vinculado a casos de secuestro.
De forma obligada hay que recordar aquí que lo más importante para la humanidad es la vida y que bajo esa tónica nadie tiene derecho a ponerla en riesgo, ni para hacerse de dinero de manera ilegal, ni para encontrar culpables a los delitos de alto impacto. Aceptar lo contrario indicará que México ha suscrito en balde tratados en aras de garantizar los derechos fundamentales de unos y otros.
Que alguien se muera por tanto en un "traslado oficial" luego de un operativo policiaco sin ir herido, no suena a cosa normal, pero tampoco quiere decir que no pueda suceder. Vital resulta para calmar los ánimos y darle su lugar a la razón, demostrar las causas del fallecimiento; saber si el infarto responsable del deceso obedeció a algo inducido o no.
Sabido es que el monopolio de la investigación en su etapa inicial correspondió a la procuraduría estatal y que 72 horas después ésta declinó a ella en favor de la PGR, que en teoría no tiene porqué ocultar o minimizar cualquier exceso de las fuerzas policiales. No obstante, haber dejado pasar ese tiempo y reaccionar declinando, como se dijo, ante el descrédito de los opositores políticos y la familia afectada, parece una actitud tardía.
No puede negarse tampoco que pese al tiempo transcurrido aún podrían encontrarse indicios de lo que se presume sucedió con el extinto. La publicidad hasta donde se pueda de los resultados de la necropsia y la validación de ésta por parte de órganos como la comisión estatal de derechos humanos serán claves en pos de la credibilidad, con todo y que en el pasado reciente el organismo ha sido catalogado como un apéndice de los gobiernos en turno.
Dicho sea de paso, dudar mayoritariamente de las conclusiones de la comisión, obligaría paralelamente a cuestionar la conveniencia de mantener -como hasta ahora- a un organismo que no le significaría a la "sociedad" más que una carga al erario.
En paralelo resulta peligroso que la procuraduría polemice con otros organismos interesados sobre la presencia de la tortura en la entidad. Poco provecho se obtiene al negarla a ultranza. Da la impresión -aunque pueda no ser el objetivo- que rechazando todo, no hay interés de solucionar nada.
Es verdad también que el hecho de que haya denuncias de tortura contra la corporación judicial no significa que necesariamente el abuso se haya consumado. La cuestión estriba en que al haber aceptado recomendaciones en el pasado reciente, la PGJ tiene que explicar más allá de la CEDH ¿qué ha pasado con los responsables de los incidentes, qué penas pagaron, de qué tipo, qué rehabilitación o capacitación recibieron? si permanecen en la corporación y si no han reincidido.
Cuidado especial debe tener la sociedad preocupada por la inseguridad, su triste acompañante de los últimos años. Como se dijo ya, la vida tiene un costo máximo para la especie y poco abona a su resguardo el factor político que mezclado con oportunismo, puede pretender hacer ver con ligereza un asunto complejo. Como un asunto provocado por la ineficiencia actual, cuando primordialmente se padecen los estragos de las omisiones e irresponsabilidades del pasado. De la falta de voluntad y valor para por ejemplo, endurecer penas a quien ose atentar contra la integridad de una sociedad, más aún si pertenece a una corporación que debería protegerla.
Que nadie se confunda, los abusos, la violación a los derechos humanos son graves y condenables, pero no se debe olvidar que ese factor político presente en todos lados es el mismo que ha desprestigiado y debilitado a las instituciones, el que las ha corrompido en mayor medida y hecho por ende que padezcan de más en la irónica “guerra por la paz”. El mismo que ahora auspicia con toda la "fuerza del estado", el desarme de las autodefensas en Michoacán y deja para después el de los malos. Escena propia, del “mundo.... al revés”.

2014: Los enroques del gobierno Nuñista.

Posted on 18:32 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios


Hugo Triano Gómez. 



Cuando uno piensa en cambios, irremediablemente muestra un intención de mejorar, de componer algo, de reorientar un sentido, de "volver por sus fueros". Nadie cambia nunca buscando estar peor.
En la administración pública la tónica no es diferente. El "responsable" se inclina hacia la búsqueda de una corrección de lo que no se ha estado haciendo bien o como se desea. Se insiste, no se cambia lo que tiene a uno satisfecho. Teniendo claro esto, puede sostenerse la idea de que los cambios de inicios de año en el gabinete de Arturo Núñez, no tienen más argumento y justificación que la falta de resultados.
Claro que el folclor en un estado como Tabasco exige mayores explicaciones, tratando de despejar la duda de si alguno de los "sacrificados" fue descubierto haciendo algo irregular o raro, versión que a más de diez días del relevo parece no tener fuerza ante la falta de elementos tangibles o lo "bien cuidado" que ha sido el asunto.
Es preciso considerar también que la sacudida del gabinete nuñista buscó primordialmente favorecer los enroques, pues al final solo dos cabezas -la de Martha Patricia Jiménez y la de Eloísa Ocampo- se "desprendieron" y aunque el mismo jefe del poder ejecutivo haya matizado su acción adelantando que "permanecerán en el equipo", la realidad es que aún no hay plan definido para ambas al grado de que al interior de la administración se da por hecho que las damas se mantendrán en la "orfandad administrativa". 
La connotación política, amén de la realizada, es otra historia y resulta inevitable por la misma naturaleza del acto.
De entrada el arribo de un nuevo ojo visor -el de Lucina Tamayo a la contraloría- supone sin cegueras que el trabajo de evaluación interna de la gestión estatal deberá ser "más estricta", evitando enviar al olvido casos sonados, escandalosos por no tratarlos adecuadamente, como el del ISSET con Agapito Domínguez, el de Sergio Guerra en la PEC y el de Fernando Can. 
Observando el relevo de Ezequiel Toledo en el sector salud habría que recalar en la idea de que al final el doctor Toledo fue un hombre al que las "prioridades políticas" de sus subalternos le afectaron al grado de hacerlo sucumbir.
Y aunque para algunos era solo una cuestión de tiempo, que Juan Filigrana y Amet Ramos hayan retornado o ascendido a las "grandes ligas" es sin duda la realización de una aspiración del gobernador Núñez. Nadie más que él -ni grupo político alguno- podría haber buscado tan afanosamente los movimientos. Responsabilidad total de él, sin deslindes posibles son y seguirán siendo los aciertos y pifias que dichos funcionarios entreguen.
Que Ramos Troconis asuma por fin el protagonismo que fortuita o maliciosamente le dio la oposición al nuñismo, parece hacerle bien más que al funcionario a la administración pública, en virtud de que el "actuar tras bambalinas" del que lo responsabilizan, formalmente debería llegar a su fin. 
Que Juan Filigrana sea visto ahora como un hombre fuerte del gabinete también tiene su lectura y aunque bajo la tónica política no tendría -por ahora- nada de extraordinario, la intensa seguridad en sí mismo que ha exhibido desde su llegada al cargo, le da esa cualidad.
Y es que siendo estrictos observadores de su lenguaje, Filigrana Castro parece acercarse peligrosamente a los linderos del egocentrismo, ese que más allá de verbos conjugados en primera persona, ha hecho extraviarse a más de un "talentoso" en detrimento de quienes se suponía debían ser objeto de todos sus esfuerzos y logros. '
Por el bien del alicaído sector salud tabasqueño, resta esperar que su nuevo titular no sucumba ante sus demonios internos, que no haya que decir después "Que el conquistador se volvió esclavo de lo que conquistó, que jodiendo... se jodió".

México jodido.

Posted on 20:39 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios


Hugo Triano Gómez. 



Nadie debiera molestarse, pero no hay garantías. México con sus  más de 118 millones de habitantes es un país jodido, en el mejor de los casos -y vaya que no lo es- es un país distraído.
A México le pasa de todo, una y otra vez y no aprende, no cambia. Al grueso de la gente le vale, no le importa o se le olvidó cómo se ha fraguado su tragedia. No tiene idea de cómo revertir su situación y como desde hace mucho, padece conformismo crónico.
Sí, su población sufre pero cree que es parte de la vida, de su destino. Olvida que la mediocridad no puede generar calidad, no sabe muchas cosas y no quiere saber. Sigue creyendo en un régimen representativo que desde hace un buen ha dado muestras de su ineficacia, pero sobre todo de su poco interés por contribuir a resolver los problemas de quienes lo mantienen gozando de un sistema de privilegios y canonjías cada vez más escandaloso.
El Mexicano se confunde cuando encuentra la excepción de los politicastros y le exige a ese puñado de hombres, que haga lo que la mayoría tendría que estar haciendo. En otros términos, quiere que la máquina camine pero no pasar trabajos; que otros se desgasten y ellos solo gozar de los beneficios. Eso es estar jodido.
Se niega a pensar en las alternativas para evitar incomodidades, compromisos, total que de nuevo de lo que se trata es de alcanzar la "felicidad" y ya, aunque sea efímera, aunque se haya ido con las fiestas, aunque se haya evaporado.
El problema se agudiza cuando no hay a la vista opciones que hagan pensar que en el corto plazo, la situación y las actitudes de los jodidos cambiarán. Es por eso que la reciente promulgación de la reforma energética en México no arroja más que escenarios pesimistas para el grueso de su población. Que hace decir que no hay -en verdad- nada que se pueda hacer por las vías tradicionales.
No puede culparse tampoco a quienes creen que es digno dar la "batalla política" y buscar que en generaciones por venir, lo perdido, lo relacionado a la industria petrolera vuelva a ser exclusividad de los administradores nacionales, empero ello no le quita la condición de jodido a una sociedad que ha permitido que sus gobiernos desperdicien oportunidad tras oportunidad y hagan de la "administración de la abundancia" un discurso ruin. Que hayan sostenido los dichos de la improductividad de PEMEX y de que no alcanzan sus recursos para modernizarla, como pretextos fundamentales para concretar la apertura de la paraestatal al capital privado.
Olvidan quienes despliegan esas banderas que el mal destino de la renta petrolera no se decidió más que en el consenso de la partidocracia y que lo que menos interesó en todos estos años fue el desarrollo de las ciudades, el crecimiento de su gente y el cuidado de la gallina de los huevos de oro, que por sentido común cualquier otro país le habría dado.
Olvidan que todo ese mecanismo esquizoide ha hecho grande las deudas de la empresa en una proporción inversa a la del peculio de sus pseudo administradores. Que no es posible aplaudir -por haber sido parte de lo mismo- a quienes ahora dicen recurrir a los empresarios a fin de detonar el sector estratégico.
La realidad es que como antes, ahora "urge" enterarse y adaptarse a las disposiciones que tendrán efecto, en el ámbito del mexicano dedicado a la actividad. Otra actitud jodida si se piensa en que "palo dado ni Dios lo quita"-
En teoría es cierto que los capitales que se dedicarán a la exploración de yacimientos y extracción de gas requerirán mano de obra, pero no necesariamente la mexicana será la empleada. La competencia y la competitividad a la hora de los pagos de servicio, pueden jugar un papel determinante.    
Quienes hoy todo aprobaron vía fastrack cayeron en la desfachatez de aceptar como válidos argumentos ridículos como aquél de que no hacía falta discutir mucho, puesto que el asunto ha estado en la mesa desde hace 20 años.
Si bien México es líder en politicastros saltimbanqui, el dicho exhibe un nuevo episodio de insensibilidad de los que toman las decisiones unilaterales en el país, en el que no se considera ni el criterio de los expertos ni de los más jóvenes, de esos que hace dos décadas veían la primera luz, menos de los que han formado su criterio en el mismo lapso.
Lo único que importó, lo que había que imponer, es lo que pensaban desde hace algunos sexenios los Salinas, los Zedillos, los Fox y los Calderón.
En el fondo -hay que fijarse- en la reforma energética abunda la misma desfachatez y la misma insensibilidad de quienes hace 20 años mandaron al país a competir en desigualdad de condiciones con las potencias del norte con el TLC, la de quienes mandaron al matadero al México… jodido.