Mostrando las entradas para la consulta nivel intelectual ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta nivel intelectual ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

730 días.

Posted on 13:30 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios

Hugo Triano Gómez.




Dos años después, el privilegio de opinar sigue siendo nuestro. Dos años transcurridos y el reto es mayor. Dos años de Mass Opinión, que bien pueden resumirse en 730 días de orgullo, de dignidad, de mantener las ganas intactas.

Dos años de un proyecto hecho realidad que hoy se ajustan. Dos años de seriedad, de creencia, de querer más; de buscar algo, de encontrar a veces, de lamentarnos las menos. Dos años de ser útiles, de convencimiento, de alertas… de estar en medio del fuego cruzado.

No se trata por supuesto de decir de Mass Opinión lo que no es, sí de advertir que ejercer el derecho de contrastar con argumentos, la realidad de los “decires”, satisface simple y llanamente los ímpetus más celosamente guardados de quienes lo integramos. Es, en otras palabras, el alter ego de cada integrante que mandata acción; estar siempre a la expectativa para -cual volcán- recurrir a la erupción en los momentos clave.

Hoy que Mass Opinión celebra, es un buen momento para ratificar el compromiso con lo positivo, con lo relevante, con la escena social.

En el año transcurrido florecieron nuevas testimoniales de lo que nos mueve. Hubo análisis como el que nos llevó a vaticinar y a narrar en una Crónica de una negativa anunciada, fracasos que pudieron evitarse o subsanarse si la lógica hubiera prevalecido. Hubo por supuesto el reclamo justificado de las Reflexiones bicentenarias en la idea de darle su lugar a quien lo merece y el del mito revolucionario que en el nombre lleva la fama. Se recordó con coraje el fatídico Octubre 2 sin que ello dejara de mostrar que muchas de las cosas de entonces, prevalecen. Se intentó separar términos asociados erróneamente, como Conquista e invasión, aquel Octubre 12 . La intensidad fue subiendo cuando se demostró que Por la boca muere el pez justamente cuando se hablaba del presupuesto 2011, cuyo diseño por cierto sigue siendo canonjía exclusiva del Ejecutivo local en turno, limitando a alzar su dedo, a los huéspedes del poder legislativo.

El escándalo hizo su aparición cuando el Pomocagate subió a escena, cuando hablamos de negros...hábitos y leyes de contentillo. Ni qué decir de los himnos y loas y de los salmones y celulares. La voz se alzó de nuevo –y de verdad- cuando se “descubrió” la Metamorfósis del PHIT y cuando se planteó la necesidad de que Tabasco –por su relación con PEMEX- pusiera sus barbas a remojar.

En el año transcurrido también vimos pedir Perdón en Granier-landia con todo y que algunas cosas allá sigan siendo Caso perdido; se atestigüó cómo encajaron las piezas en las Teorías confirmadas del caso Rullán. Se mantuvo la oposición a las Mariguanadas de nivel intelectual. La esperanza nunca se perdió cuando la tragedia alcanzó a aquellos mineros chilenos, ahora inspiración de muchos.

Humberto Mayans y su Política-ficción de inicios de año captaron miradas, casi casi al nivel Del adiós de Mayans: Lectura obligada o las 9 palabras de Evaristo y el Relevo en el PRI con la llegada del último alfil. Al final todo parece llevarnos a observar cambios y más cambios, como el del Hueso a la croqueta.

Hubo cabida para el reconocimiento. Pellicer, Juan Pablo II, José Narro, Mafalda y hasta Fidel merecieron líneas y más líneas. Las hubo para despedir a Facundo Cabral. ¡Vamos! hasta para mandar los Mitos a la basura. Hubo momentos para lamentar el Retroceso firmado y la Tala...democrática. ¡Hasta de sufrir la Olmecamanía.!

También para celebrar el Febrero 19 o el anuncio de Radio UJAT y su A-B-C. La amistad. Y las Anclas para la vida: De Samuel Ruiz y Nelson Mandela.

De reírnos con el Panteón anual, con el Tomen su pozol , las 6 mil..puntadas, el Baño de asiento, la otra familia michoacana y El juego del...Meado que nos recuerdan que el humor también es opinión.

Hubo que volver también a la preocupación por la CNDH y sus dientes de leche. Por el viacrucis de Aristegui. Por Monterrey, por el Neobarbarismo parido, por las Turbulencias, por la Zona luz, por la Pobreza.

Como sea, no cabe duda que lo mejor está por venir.

Mass Opinión seguirá siendo un proyecto de convicción, de argumentación, de apertura. Uno en el que la pasión por lo que debe ser no se extinguirá. Hoy como ayer -sepa usted- la vela mantiene el rumbo, el rumbo de que el “cuarto poder” debe derribar barreras, no creárselas... a quien debe defender.

Mariguanadas al nivel intelectual.

Posted on 21:05 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios

Iván Triano Gómez.




La crisis moral, social, económica y política que se vive en México motiva a más de uno a efectuar afirmaciones sin sentido e irresponsables, en torno a la legalización de las drogas.

El hecho que “prestigiosos intelectuales” lo afirmen, así lo demuestra. Se trata en la mayoría de los casos, de una visión netamente materialista y libertinas, “soluciones” superfluas en definitiva.

Recientemente, una figura “popular” o pública afirmó en este pantano, la necesidad imperativa de legalizar las drogas o por lo menos de iniciar el debate nacional; ello implica sin dudas, el riesgo de diseminar en la “tierra de ciegos”, el veneno ideológico del “rey tuerto”.

Si bien una “guerra” directa en contra del hampa por sí misma, no podrá mejorar nunca la situación social de la nación, sin asumir simultáneamente otras “guerras gubernamentales” como aquellas que apoyen y mejoren el poder adquisitivo de la moneda nacional, la situación laboral de millones de mexicanos y qué decir del combate a la corrupción; legalizar las drogas, mucho menos lo logrará.

En efecto, quienes defienden tal postura sólo apoyan la conversión y legalización de los capos en empresarios, con derecho tan sólo por ello, a invertir sus ganancias en cualquier sector político, socio económico, (entiéndase no sólo ya abiertamente en campañas políticas, sino en sectores estratégicos como el energético) es decir, se pugna por la consolidación de un verídico narco Estado, tan negado por el gobierno federal.

De este modo ni al Estado Gobierno, mucho menos a la Sociedad Mexicana conviene debate alguno en torno a la legalización de drogas. Se trata simple y llanamente de otra moda internacional disolvente, destructora de la vital sangre de toda nación: la juventud nacional.

Ni la más sagrada de las libertades “demócratas” debe servir para fundar tal intención, pues claramente ningún beneficio dejará al “ciudadano de a pie” tal debate, por el contrario, sólo pérdidas de energía y de recursos económicos tan “escasos” como siempre.

Y es que es bien sabido que la mafia dirige principalmente, sus esfuerzos a enfermar a la juventud nacional, desde la misma infancia. Casos de inducción al vicio de la droga, en la parte externa de los centros de educación primaria se hallan registrados.

Esfuerzos que no tan sólo pretenden esclavizar a los futuros adultos, a fin de garantizar un mercado constante y vasto, pues a la vez, se obtiene el objetivo político de debilitar a la nación, que crease o no, existe y se practica por entes no formales desde el exterior y no de forma exclusiva respecto de nuestro país.

Un joven enfermo por el vicio de la droga, representa un ciudadano útil menos, un patriota menos, un constructor de la grandeza nacional menos, un padre de familia débil, sin aspiración y sin responsabilidad asumida, ejemplo negativo a seguir por su prole.

Que la familia y no el Estado es la principal base para educar, es cierto. Pero también es verdad irrefutable que una familia desamparada por el Estado se convierte en víctima y no en aliada del mismo.

Corresponde pues a ambas instituciones, la familia como primera etapa y el Estado como segundo, forjar al ciudadano útil y productor de riqueza tanto material como espiritual. No corresponde fomentar al vicioso, al ser sin virtudes, pues éste no requiere de formación, surge precisamente por ausencia de ella, en razón del abandono.

El gobierno nacional de optar por un debate en torno a la legalización de las drogas, estaría asumiendo un papel incongruente.

Ello es así pues, ante la opinión pública internacional (a través de la firma de tratados y convenios) y en lo que concierne a la forma de juzgar a menores de edad, ha adoptado el principio del interés superior del adolescente.

Dicho principio contrario a lo que se pueda creer, no se limita al espectro del procesal legal o régimen de sanciones del adolescente cuando comete infracciones, pues el mismo debe ser observado por el Estado en áreas administrativas, así se trate de funciones que impliquen la ejecución de una norma o bien la creación de la misma, siempre que se hallen relacionadas con adolescentes.

De este modo pensar en una ley que permita la venta de determinada medida de drogas, no hace más que incrementar la posibilidad de que cualquier infante o adolescente acceda a las mismas, aunque originalmente sea en pequeñas dosis y con fines de “diversión” o experimentación, pues su adquisición sería posible en cualquier tienda de la esquina.

La experiencia propia y el sentido común nos enseñan que abierta la posibilidad de conseguir lo menos, se procurará obtener lo más, especialmente al traspasar la barrera entre el ser curioso y ser adicto.

Lo relevante aquí es pues, la propagación del vicio y desde luego el enrarecimiento del ambiente social dominical (por decir algo), para quienes decidan no acceder a la nueva moda.

Luego, que el Estado propague el consumo adictivo de las drogas a través de leyes, atenta contra el compromiso internacional de asumir acciones y procesos que tiendan a garantizar el desarrollo integral y la vida digna no sólo de los adolescentes, sino de la niñez mexicana, así como el compromiso de garantizar las condiciones materiales y afectivas que permitan vivir a aquéllos, plenamente para alcanzar el máximo bienestar; que es lo que implica sustancialmente el mentado principio.

Ahora que si vivir con bienestar material implica para los “intelectuales” pro legalización, incentivar y propagar el consumo “regulado” de drogas, que se ha de sumar al alto índice de consumo de alcohol por parte de la juventud Mexicana, propongamos de una vez la legalización del consumo de la carne humana, que en la “civilizada y tolerante” Alemania ya se discute, en defensa de los… ¡¿derechos humanos?! de los desvalidos y famélicos antropófagos.

Religión, Independencia y Unión.

Sucesión 2012: El juego que todos quieren jugar.

Posted on 11:03 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios

 
Flor de Líz Pérez Morales. 


Como alguna vez lo dije, las campañas electorales se avizoraban no solo intensas, sino de debates intestinos que darían cuenta, en la búsqueda por el electorado, de un verdadero avasallamiento. Tres ángulos emergen de esto, más allá de las decisiones propias de los ciudadanos; por un lado, el tema de las encuestas, el de los medios de comunicación y por otro, la forma de hacer mercadotecnia política. Todos ellos implicados.
Lo cierto es que la seriedad de muchas encuestadoras ha permitido grados de desconfianza que evidentemente no contribuye al fortalecimiento de la democracia. Cada candidato, en el nivel que se presente, muestra números como augurios que rayan en el sortilegio “eficiente” de la inventiva. Ahora mismo muchos se dicen ganadores de las encuestas que ellos mismos solventan, pero que en esencia se anotan en el engaño y en la idea de marcar directrices que “orienten” la decisión ciudadana.
Los números alientan la perversa idea de que con ello se llegará al triunfo, sin la certeza del pensamiento social que ronda en la gente. Los elementos de información se convierten entonces en elementos de control, buscando incidir con ello en la opinión pública.
En la misma tesitura, mayoritariamente los medios de comunicación en México y Tabasco han decido apostarle al sistema y no al ciudadano. Se enrolan en la llana idea de que las autocracias deben seguir gobernando con la plena complicidad de las instituciones que marcan y desmarcan su accionar. Es penoso ver, pero más entender, la forma sesgada con la que se materializan los “intereses especiales”. Las facturas comienzan a cobrarse, y seguirán cobrándose. El indicativo no es ya el poder del Estado sobre las empresas, sino el poder de los medios que controlan al Estado.
La petulancia de los rostros que dan la cara en los medios, donde no se respeta, ni se avalan los principios básicos del periodismo, ha creado climas que violentan la mirada ciudadana. Fue penoso ver por ejemplo, la semana pasada, las miradas sarcásticas o la postura sobregirada de los conductores de “Tercer Grado”, en el programa de Televisa, que en el afán de convertirse en intelectuales de la palabra mediática, rayaron en la ladrería y griterío desarticulado. Lo que vimos de fondo era la pérdida del control en las tradicionales audiencias. El debate en twitter y facebook así lo entonaban.
Lo cierto es que todo ha cambiado, el impulso y auge de las tecnologías han diversificado el mercado político, que ahora mismo ya no permanece tan cautivo. Las redes sociales se han convertido en alternativas donde a las empresas encuestadoras y mediáticas empiezan a cuestionársele su fiabilidad.
Un gran número de audiencias en estos tiempos se han rebelado y han abierto la puerta de la crítica y la desconfianza en tales aparatos de estado.
Los viejos esquemas impuestos por el modelo norteamericano de hacer propaganda política quedan marginados del ideario social. Los espectaculares, lonas, carteles, gorras, playeras y demás recursos hoy se empiezan a mirar como símbolo de una política anquilosada. En muchas ciudades europeas está prohibido contaminar el ambiente con la propaganda visual de antaño. La solvencia política se dirime en estos tiempos en redes sociales y debates donde se exponen los modelos y proyectos de un país, pero ante todo, la capacidad intelectual del político.
Los debates son ahora una exigencia ciudadana que rebasa el interés de un partido de futbol; muestra de ello es la participación de jóvenes en redes sociales y las manifestaciones ciudadanas en el país, aunque eso es solo el síntoma del malestar social y no propiamente… de la democracia.

Las venas abiertas del sindicalismo...tabasqueño.

Posted on 6:00 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios

Flor de Líz Pérez Morales. 



Ahora que vemos las molestias, el hartazgo y los sinsabores ocasionados por los líderes sindicales de las asociaciones magisteriales de Tabasco, la evidencia se convierte en prueba irrefutable de las sinrazones que gobiernan al sector educativo en el nivel básico. Frente a lo visto, con el paro de labores en las escuelas de la entidad, la razón confirma que la tarea de educar no es un acto que pueda darse en la esfera de las ilegalidades, inmoralidades e incivilidades.
Por años hemos vivido en un escenario donde la formación de los infantes ha pervivido en el encanto de la desfachatez, del cinismo y de las canonjías que ahora mismo revientan de la peor forma y desnudan no sólo a un sistema político social empobrecido, sino las dinámicas de estrechez intelectual al que se ha sometido a los educandos. Esto no descubre nada, si miramos que las dos entidades donde no se iniciaron clases, Oaxaca y Tabasco, son las dos que ocupan los peores lugares de conocimiento en el país. Sin embargo, lo malo del caso no son los lugares que nos distinguen, sino los actos que envilecen el ejercicio de la educación.
Un mal entendido sindicalismo mexicano y tabasqueño que ahora mismo se “ennoblece” argumentando el mantenimiento de la dignidad de sus agremiados, cuando la historia nos dicta lo indigno que han sido los líderes con sus colegiados y con el sector más importante en el proceso: los aprendices. Ahora se apela a las carencias de salud, a las pensiones, a la infraestructura y se lleva por delante a la calidad educativa. No son los principios de bienestar lo que se cuestiona, sino la perorata que se utiliza para sostener lo insostenible, la falacia del discurso, las mentiras que dan como verdaderas. Que la educación en la entidad no tiene ni calidad, ni el compromiso social, este último como un rasgo axiológico que le debe de distinguir.
El problema de fondo no está en una lista de peticiones que harían loable una mejor práctica educativa, sino lo que se lleva a la mesa de negociación que no se dice en lo manifiesto del discurso, pero que sabemos que se colocan como armamentos que secuestran la práctica, quitándole no sólo su idealismo, sino su cabal trascendencia en el desarrollo de todas la sociedades. Tal vez esto suene a utopía. La tarea de educar no es fácil, más cuando es un ejercicio humano que incide en la formación de los humanos. Dos actos confluyen en tal tarea, lo cognitivo y lo sensible, raleas que hacen posible su ejecución. Cuando ésta se coloca en las manos de quienes no la entienden así, la convierten en el arma más letal capaz de provocar dos sismos, por un lado, la explosión de muchos escenarios a su alrededor, pero el más grave, cuando no se mide la razón, la implosión de su propio escenario.
En lo prospectivo del asunto, es como la búsqueda autodestructiva de sus actores o de sí mismos.